- MIGUEL SANZ
El Villarreal quería (debía) aprovechar la jornada para recortar puntos con los primeros de la tabla de La Liga, coincidiendo con la disputa de la Supercopa y mantener su fortaleza como local toda vez que tan sólo el Barcelona pudo arrancar una victoria liguera en La Cerámica. Y de paso despegarse tres puntos del Atleti, con un partido menos, afianzando su merecida tercera plaza.