Arnaud de Puyfontaine, presidente de Vivendi Lina Smith
EmpresasOpa hostilVivendi ofrece al Gobierno un pacto integral para asegurar la paz mediática y crecer en EspañaEl grupo francés tiende puentes con el Ejecutivo a la espera de reconfigurar sus intereses en el mercado español
Más información: Moncloa prepara el BOE para poder intervenir más en las empresas tras el fracaso de los asaltos a Prisa, Criteria o Indra
Fernando Cano Publicada 22 marzo 2026 01:06hLas claves nuevo Generado con IA
Vivendi irrumpe en el revuelto panorama de los medios de comunicación de España. Y lo hace de manera discreta, con muchas reuniones a puerta cerrada y con el objetivo principal de tender puentes con el Gobierno.
El grupo fundado por Vincent Bolloré, y dirigido por Arnaud de Puyfontaine, ha fijado a España como uno de sus mercados clave y donde más puede crecer en los próximos años. Y para ello lleva meses desplegando toda su maquinaria de public affairs.
Movimientos que han dado sus frutos y que en las próximas semanas podrían arrojar las primeras operaciones concretas sobre la mesa.
Vivendi comprará hasta un 10% de Prisa y tendrá un sillón en el Consejo para reforzar a Amber CapitalLas fuentes consultadas indican que en los últimos días emisarios de Arnaud de Puyfontaine han visitado Madrid y que incluso se han citado con importantes representantes del Gobierno español.
¿El objetivo? Cerrar acuerdos para sentar las bases de su futuro crecimiento en España. Como gran grupo internacional -con un valor en bolsa de 1.800 millones de euros- son conscientes de que todo tiene que pasar por la institucionalidad de cada país en el que participan.
Vivendi intenta tomar el control de Prisa con el apoyo de Joseph OughourlianAsí, transmitieron el ofrecimiento de desplegar un plan industrial que "pacifique" el convulso escenario de medios de comunicación en España y que resuelva algunas de las urgencias que en estos momentos tiene Presidencia.
Un proyecto que va de la mano de la promesa de no politizar sus negocios y de mantener la línea ideológica de los medios que adquieran. En definitiva, reiteraron a Moncloa que no son representantes de la ultraderecha y -que pese a que Bolloré ha manifestado su cercanía a posiciones extremas- es una opinión personal que no afecta al negocio.
Los afines al PSOE en Prisa intentan captar a Vivendi y Slim para defenestrar a Oughourlian en la junta de junioRecuerdan, además, que el fundador de Vivendi lleva cuatro años alejado de la primera línea y ahora todo lo deciden Puyfontaine y los hijos del patriarca.
Vivendi es ahora mismo el segundo inversor de Prisa, tras el fondo Amber Capital de Joseph Oughourlian, con un 11,5% del capital; tiene aproximadamente un 1% del capital de Telefónica; y -a través de Havas- ,mantiene importantes contratos publicitarios en nuestro país y con empresas españolas.
Mediaset aborta la fusión de sus negocios en Italia y España tras la guerra con VivendiEn 2021, también tomó el control de la agencia de comunicación, Tinkle, y hace pocas semanas adquirió la firma de public affairs del ex ministro José Blanco, la que más factura actualmente en España.
A título personal, la familia Bolloré tiene intereses en logística, puertos y energía en Europa, América y África. Y Vivendi cuenta con activos como Universal Music Group, Canal +, Havas, Lagardere-Hachette, Prisma Media, Gameloft y See Tickets.
Es por ello que cualquier movimiento que incluya al grupo francés, necesariamente implica un terremoto en el atomizado mercado español.
Vivendi y Prisa
Pero, ¿de qué movimientos hablamos? En primer lugar, uno de los elementos a despejar es su presencia en Prisa. Vivendi entró en la editora de El País en 2021, de la mano de Oughourlian y a los pocos días de que éste asumiera la presidencia.
A finales de enero de ese año pidió autorización a la Junta de Inversiones (Jinvex) para llegar al 20% del capital, pero a finales de ese curso se le denegó.
La versión extraoficial fue que en Moncloa nunca gustó que un grupo conservador fuese uno de los mayores inversores de Prisa y que controlara El País y la Cadena Ser, entonces muy cercanos a Pedro Sánchez.
Aliados de Oughourlian
Pero lo volvieron a intentar en mayo de 2023 y esta vez sí que se les autorizó a canjear sus bonos convertibles en Prisa, tras lo que llegó al 11,5% del capital. Aunque tenía margen para llegar al 15% de las acciones.
La relación de Vivendi con Oughourlian es histórica. El franco-armenio entró en Lagardère como accionista y tuvo diferencias con los franceses hasta que en noviembre de 2023, Vivendi completó la adquisición de su 17,5% en el capital.
En Prisa siempre fueron aliados desde su desembarco aunque su relación se fue enfriando con el paso de los años.
Guerra por el control
En la última guerra de Prisa, cuando los rebeldes liderados por Alconaba intentaron desbancar a Oughourlian, Vivendi se puso de perfil y, pese a que no se sumó a la rebelión, tampoco manifestó un apoyo público al franco-armenio.
Una guerra en la que el Gobierno perdió el control del también editor de Cinco Días y en la que desde entonces se ha visto enfrentado con Oughourlian.
Es aquí donde la presencia de Vivendi puede ser clave. Puede convertirse en un elemento de discordia para el presidente de Prisa o vender su 11,5% a un grupo afín al Gobierno. Algo que le permitría a Moncloa preparar un nuevo asalto a la gobernanza del editor de medios.
Opciones abiertas
Y en Vivendi se abren todas las opciones. Por un lado, no descartan tener en un futuro algún tipo de presencia en Prisa en su condición de inversor industrial, pero tampoco ven con malos ojos salirse del negocio para centrarse en otros objetivos, también dentro de España.
En cualquier caso, lo cierto es que ahora mismo el grupo francés privilegia tener una buena relación con el Gobierno, aunque eso les cueste romper con Oughourlian.
Y es aquí donde entra la segunda parte del plan. Vivendi quiere el plácet de Moncloa para comprar activos en España. El objetivo es adquirir alguna participación en medios centrados en el negocio audiovisual, pero no cierran la puerta a algún otro tipo de participación.
Acuerdo con Moncloa
El Gobierno ha señalado al mercado de los medios de comunicación como un sector estratégico y a Prisa como un objetivo. Por ello es fundamental tener su apoyo para cualquier movimiento que quiera hacer Vivendi.
¿Y qué ha dicho el Ejecutivo? De momento, la música suena bien en Palacio. Intentar molestar a Oughourlian es algo que les agrada y las opciones de que Vivendi crezca en España no le parecen descabelladas.
De hecho, ya han tendido la mano de manera discreta al grupo francés. Entre otras cosas porque consideran que ya no hay riesgo de que Vivendi cree un grupo multimedia de ultraderecha en España.
Reunión con Óscar López
En 2023, autorizaron a los franceses a seguir subiendo en Prisa y en abril del año pasado el propio Arnaud de Puyfontaine les echó un capote.
El primer directivo de Vivendi rechazó en una entrevista que el Gobierno y Telefónica le presionaran para que vendiese sus acciones en Prisa a los inversores afines a Moncloa liderados por Andrés Varela y José Miguel Contreras.
Un mes antes, medios franceses habían publicado que el ministro de Transformación Digital, Óscar López, y el presidente de Telefónica, Marc Murtra, se reunieron en París con Puyfontaine para pedirle esta venta.
Pero, tanto el ministro como el directivo francés, dijeron que la reunión se produjo, pero que nunca se habló en ella de Prisa. Una entrevista concedida a EFE en la que también manifestó su interés de tener más inversiones en nuestro país.
Compra de Acento
Por otro lado, en febrero de este año se cerró la venta de Acento, la firma de José Blanco, a Havas, filial publicitaria de Vivendi. Una operación bendecida y autorizada por Moncloa.
Una venta que el mercado interpretó como el acercamiento definitivo entre Vivendi y el Gobierno ya que suponía poner la alfombra institucional a un sector altamente estratégico.
La Acento de Blanco es ahora mismo el principal lobby con acceso directo a todos los ministerios y, por ello, la entrada del grupo francés da cuenta de un acuerdo a tres bandas. Todo ello porque Moncloa no mueve ninguna ficha de manera casual.
Es así como en todo este choque de intereses el siguiente paso es que Vivendi plantee operaciones concretas al Gobierno y que en las próximas semanas se pueden incluso hablar ya de movimientos en firme. Y para ello las espadas ya están en alto.