El consejo de administración habla de una situación «que amenaza la existencia», las ventas y los beneficios están colapsando
Regala esta noticia Añádenos en Google El logo de Volkswagen. (Afp) 09/07/2026 a las 19:51h.El drástico programa de austeridad está dividiendo al grupo Volkswagen. En coincidencia con una crucial reunión del consejo de supervisión en la sede central de ... Wolfsburg, los empleados protestaron en todo el país, en un ambiente de gran tensión. Con silbidos y sirenas, hacían llegar su mensaje, «estamos listos para el conflicto», hasta los pisos superiores, donde el CEO Oliver Blume defendía el recorte de 120.000 empleos en todo el mundo y el cierre de fábricas emblemáticas en Alemania.
El consejo de administración habla de una situación «que amenaza la existencia», las ventas y los beneficios están colapsando. De manera que Blume ha subrayado que el foco ya no está en el crecimiento, sino en la utilización de la capacidad. Y esto significa que un escenario que hace apenas unos años se consideraba impensable se está abriendo camino en la estrategia del grupo.
La perspectiva de cierres de plantas y recortes profundos de empleo en una de las empresas más emblemáticas de Alemania, fundada hace 89 años, obliga a replantearlo todo. Nadie discute ya que los costes deben bajar y que la enorme empresa, con unos 660.000 empleados en todo el mundo, también debe volverse más ágil y rápida.
Blume está además bajo la gran presión de las familias propietarias Porsche y Piech, cuyas inversiones principales han perdido decenas de miles de millones de euros en valor de mercado en los últimos años. En lo que sería la mayor reestructuración de Volkswagen hasta la fecha, Blume considera cerrar cuatro plantas alemanas (Hannover, Emden, Zwickau y la sede de Audi en Neckarsulm) y recortar el doble de empleos de lo previsto inicialmente.
La producción en Zwickau y Emden será suspendida en cinco años, según ha propuesto al consejo de supervisión, planta de vehículos comerciales de Hannover seguiría hasta 2032, y la de Audi hasta 2034. Para el estado federado de Baja Sajonia, propietario del 20% de las acciones con derecho a voto de Volkswagen AG y segundo mayor accionista tras Porsche SE, se trata de un asunto en extremo delicado: el recorte de empleo y la destrucción de tejido industrial será un lastre electoral, pero las pérdidas para las arcas públicas no parecen una alternativa aceptable.