La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen Europa Press
Europa Von der Leyen abre la puerta a una Europa a varias velocidades para sortear los vetos que bloquean la integraciónLa presidenta de la Comisión alerta de que la UE debe mejorar su competitividad de forma urgente si quiere garantizar su independencia en un mundo hostil.
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Juan Sanhermelando Bruselas Publicada 10 febrero 2026 02:51hLas claves nuevo Generado con IA
Ursula von der Leyen propone una Europa a varias velocidades para evitar que los vetos de algunos Estados miembros bloqueen la integración y la competitividad de la UE.
La cooperación reforzada permitiría que al menos nueve países avancen en áreas clave como defensa, economía o fiscalidad, aunque otros no participen inicialmente.
La iniciativa busca esquivar bloqueos y priorizar la integración económica, tomando como ejemplo el euro y el espacio Schengen, e impulsada por los mayores países de la UE.
Líderes como Pedro Sánchez y Mario Draghi apoyan este enfoque, considerándolo necesario para que Europa mantenga su peso e influencia en el contexto geopolítico actual.
En un contexto internacional cada vez más hostil marcado por la creciente agresividad de los Estados Unidos de Donald Trump y de China, la Unión Europea no puede permitirse que los vetos de algunos Estados miembros frenen su ambición de convertirse en una potencia independiente, comenzando por el terreno económico.
Este es el argumento que la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, esgrime para defender su apuesta por una Europa a varias velocidades, que había sido un tabú durante su primer mandato, condicionado por la búsqueda constante del consenso a 27 y del mínimo común denominador.
"Nuestra ambición debe ser siempre alcanzar un acuerdo entre los 27 Estados miembros", arranca Von der Leyen en su carta a los líderes europeos antes de la cumbre informal de este jueves en el castillo de Alden Biesen (Bélgica), dedicada a reforzar la competitividad de la UE.
Costa y Von der Leyen tratan con Macron cómo impulsar la competitividad y la independencia de la UE"Sin embargo, cuando la falta de avances o de ambición ponga en riesgo la competitividad de Europa o su capacidad de actuar, no debemos rehuir las posibilidades que prevén los Tratados para la cooperación reforzada", sostiene la presidenta del Ejecutivo comunitario.
La cooperación reforzada permite que un grupo de al menos 9 Estados miembros avance en un área concreta aunque el resto no quiera participar, siempre dentro del marco de la UE y respetando sus objetivos generales.
Se trata de formar un núcleo duro, una vanguardia de países dispuestos a acelerar la integración en áreas como defensa, seguridad y justicia o fiscalidad y asuntos sociales. Los más rezagados siempre tendrían la posibilidad de volver al grupo de cabeza si lo desean.
El objetivo último es permitir que la UE siga progresando incluso sin consenso a 27, esquivando los bloqueos de quienes se resisten a actuar y promoviendo así una integración flexible.
Aunque está contemplada de manera explícita en los Tratados, la cooperación reforzada se ha activado muy pocas veces y para iniciativas políticas secundarias. Su uso más reciente fue el préstamo de 90.000 millones a Ucrania, del que quedaron fuera Hungría, República Checa y Eslovaquia.
Von der Leyen plantea recurrir con más regularidad a la Europa a varias velocidades, la fórmula que en su momento hizo posible el euro y el espacio sin fronteras Schengen, priorizando esta vez la integración económica.
En este ámbito, el "proteccionismo" de los pequeños Estados miembros liderados por Irlanda y Luxemburgo -que temen perder su estatus de centros financieros en la UE- ha impedido hasta ahora avanzar en la Unión de los Mercados de Capitales, un proyecto iniciado hace ya 10 años sin resultados tangilbles.
La presidenta lanza su propuesta justo después de que los grandes países de la UE -Alemania, Francia, Italia, España, Polonia y Países Bajos- pusieran en marcha una iniciativa conjunta para "construir una Europa más fuerte y resiliente". De momento, la coordinación se centra en los ministros de Economía.
"En un mundo tan incierto, debemos actuar juntos y con agilidad para ser más competitivos y más autónomos", dijo el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, tras la primera reunión celebrada el 28 de enero.
El grupo, que reúne a las mayores economías del continente, tiene como objetivo "generar un impulso político para reforzar la competitividad y la autonomía estratégica de la Unión Europea ante un panorama geopolítico cambiante".
Mario Draghi y Ursula von der Leyen, durante la presentación hace año y medio del informe sobre la economía europea Comisión Europea
"Entre las prioridades iniciales discutidas figuran la necesidad de avanzar en la Unión de Ahorros e Inversiones, reforzar el papel internacional del euro, mejorar la eficiencia del gasto en defensa, profundizar la integración del mercado único y reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro de minerales críticos", según ha informado el Ministerio de Economía.
De hecho, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es otro de los proponentes de la integración asimétrica. "Siempre desde el Gobierno de España he defendido que, si no hay una unidad en torno a 27 Estados miembros sobre ese proceso de integración, pues hagámoslo a distintas velocidades".
"Pero ya va siendo el momento de que Europa tome esa decisión de hacer esa integración en todas aquellas políticas que nos pueden hacer contar y tener peso y una voz clara e influyente en un contexto geopolítico que está cambiando", sostiene Sánchez.
También el expresidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, autor de un influyente informe sobre cómo mejorar la competitividad de la UE, ha defendido en los últimos días la Europa a varias velocidades como la vía para superar el estancamiento actual del proceso de integración.
"Yo lo he llamado federalismo pragmático", dijo Draghi la semana pasada en un discurso en la Universidad Católica de Lovaina, donde recibió un doctorado honoráis causa.
"Pragmático, porque debemos tomar las medidas que hoy son posibles con los socios que hoy están dispuestos a hacerlo y en los ámbitos en los que actualmente se puede avanzar. Pero federalista, porque el objetivo que perseguimos es ambicioso", sostiene.
"Este enfoque permite salir del bloqueo actual sin subordinar a nadie. Los Estados miembros se adhieren voluntariamente. La puerta permanece abierta para otros, pero no para quienes comprometan el objetivo común. No tenemos que sacrificar nuestros valores para obtener poder", alega el que fue también primer ministro de Italia.
Los Veintisiete pactan un crédito a Ucrania de 90.000 millones que priorizará las compras militares en Europa"El euro es el ejemplo más exitoso. Quienes estuvieron dispuestos a hacerlo dieron el primer paso, crearon instituciones comunes con verdadera autoridad y, gracias a ese compromiso compartido, forjaron una solidaridad más profunda que la que cualquier tratado habría podido imponer. Desde entonces, otros nueve países han decidido sumarse".
"El camino no estará exento de dificultades. Como afirmó Schuman en 1950, Europa no se hará de una sola vez. No todos los países participarán desde el inicio en todas las iniciativas -ya sea en energía, tecnología, defensa o política exterior-. Pero cada paso debe seguir anclado en el objetivo: no una cooperación más flexible, sino una auténtica federación", dijo Draghi.
El expresidente del BCE participará en la reunión informal de líderes europeos del jueves junto con el autor del otro informe de referencia sobre el mercado único europeo, el también italiano Enrico Letta.
"Europa corre el riesgo de verse subordinada, dividida y desindustrializada, todo al mismo tiempo. Y una Europa incapaz de defender sus intereses no podrá preservar sus valores durante mucho tiempo". Un aviso claro y urgente que Draghi pronunció en su discurso y que repetirá ante los líderes de los 27 Estados miembros.