Ursula von der Leyen ha querido dirigirse "directamente al pueblo español" en su discurso sobre el Estado de la Unión Europea. La presidenta de la Comisión Europea ha dedicado una parte de su intervención, sin duda una de las más importantes del año y con la que da comienzo de manera oficial el nuevo curso político, a la crisis de Ceuta. Y ha querido dejar claro que la ciudad autónoma es parte de España y, por tanto, de la UE.
"Todas nuestras fronteras exteriores son fronteras europeas. La frontera de Ceuta es una frontera europea. Porque Ceuta es España. Ceuta es Europa. Y Europa estará a vuestro lado", ha señalado Von der Leyen.
Esta defensa y esta vinculación entre Ceuta y Europa es algo que tanto el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, como el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, han reclamado en numerosas ocasiones. Y la presidenta de la Comisión ha introducido en su discurso una alusión clara, concreta y moderadamente extensa a la cuestión, porque ante esta crisis Von der Leyen ha presentado una nueva actuación: "Un Marco Europeo de Respuesta a Emergencias" que dará más flexibilidad y laxitud a los países en aspectos como los retornos.
"La cuestión es que la única solución es una solución europea. Y esa solución es el Pacto sobre Migración y Asilo. Después de años de trabajo, por fin contamos con un marco europeo común. Un marco que atribuye responsabilidades a todos y que exige solidaridad de todos. Y ahora debe aplicarse plenamente", ha proseguido la alta funcionaria alemana.
"Pero los acontecimientos de este verano", ha añadido, "demuestran que nuestras herramientas deben evolucionar, especialmente para hacer frente a situaciones de emergencia. Europa necesita disponer de los medios necesarios para proteger sus fronteras en todo momento. Especialmente en escenarios en los que los movimientos masivos de personas son provocados deliberadamente y utilizados como arma".
Y aquí es donde encaja ese "nuevo Marco Europeo de Respuesta a Emergencias", que según ha explicado "solo se activará cuando se cumpla un conjunto de criterios estrictamente definidos", y que "permitirá una flexibilidad temporal y estrictamente delimitada respecto a los procedimientos habituales". Más laxitud en los procesos y en la aplicación de las medidas. Más manga ancha.
"El mensaje de Europa es claro: siempre respetaremos nuestros valores y nuestros derechos fundamentales. Pero nunca haremos concesiones cuando se trate de proteger nuestras fronteras. Somos nosotros, los europeos, quienes decidimos quién entra en nuestra Unión y en qué circunstancias. Y no los traficantes ni los contrabandistas", ha incidido.
No hay ninguna referencia directa a Marruecos como responsable de la acción, algo que por otra parte tampoco se esperaba. Y sí incide Von der Leyen en que la crisis de Ceuta, así como la de las "costas de Creta", tienen en común que "se está explotando a personas vulnerables". "Por parte de traficantes y contrabandistas sin escrúpulos. Por parte de nuestros adversarios. Por eso hemos propuesto un régimen de sanciones para golpear a los delincuentes donde más les duele", añade.
La crisis de Ceuta, en cualquier caso, sigue centrando buena parte de la atención de las instituciones europeas. Ayer el Parlamento debatió la resolución sobre la crisis que mañana se votará, con los socialistas amenazando con bloquearla y el Partido Popular Europeo obligado a buscar socios alternativos para tratar de aprobar un pronunciamiento. Y también este martes se supo que el Gobierno marroquí está intentando influir en esta votación. La representación de Marruecos ante la UE y la OTAN envió el lunes un correo a un grupo de eurodiputados en el que apuntaba que "a la luz de los lamentables acontecimientos del 30 de julio de 2026, las autoridades marroquíes están trabajando para determinar las causas y los actores que se encuentran detrás de esta situación". Como si fuese algo totalmente ajeno a su responsabilidad.
"Marruecos se ha comprometido a readmitir a todas las personas afectadas, incluidos ciudadanos marroquíes, menores no acompañados y nacionales de terceros países" y el "Gobierno español ha declarado públicamente que la información de la que dispone no permite responsabilizar a Marruecos de estos acontecimientos", proseguía el correo que desveló la eurodiputada del PNV, Oihane Agirregoitia, y al que tuvo acceso este periódico. Y terminaba preguntándose "¿qué interés tendría Marruecos en provocar una grave crisis con España y la Unión Europea?".