El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, considera que el acuerdo de gobierno en Extremadura con el PP "confirma la coherencia y el cumplimiento de la palabra" de su partido y que "el principio de prioridad nacional como requisito imprescindible en las ayudas sociales y el acceso a la vivienda" marca el camino de las negociaciones con los populares que siguen en marcha en Aragón y Castilla y León.
En declaraciones a los medios de comunicación en Barcelona, Garriga ha valorado como "un hito histórico" la discriminación entre españoles e inmigrantes en la planificación de las políticas sociales: "Es la primera vez que sucede en la historia política de España y será un eje estratégico tanto para el Gobierno extremeño como en futuros acuerdos".
"La música que se escucha en este pacto de coalición va a ser la misma que acompañe el acuerdo de Aragón y de Castilla y León", ha avanzado el número dos de Vox, que ha añadido: "Lo que tenemos entre manos son cambios profundos que durante mucho tiempo el bipartidismo de PP y PSOE decía que no se podían hacer".
Negociaciones en Aragón
Respecto a esas negociaciones, el también vicepresidente del partido ha reconocido que "aún queda mucho camino por recorrer", pero ha señalado que en las últimas tres semanas ha habido avances y "la lógica dice que el primer pacto debería llegar en Aragón".
Eso sí, Garriga ha advertido al presidente en funciones y ganador de las elecciones autonómicas del 8 de febrero, Jorge Azcón, que subirán el listón a la hora de fijar su peso en el futuro Ejecutivo: "Tuvimos mejor resultado que en Extremadura, eso es algo que se va a poner sobre la mesa en la asunción de responsabilidades y en la exigencia de una serie de medidas". Es decir, quieren una representación superior a la que tendrán en el Gobierno de María Guardiola: dos consejerías, una de ellas asociada a una vicepresidencia.
El secretario general de Vox ha dejado claro que la intención del partido liderado por Santiago Abascal es "extender al conjunto de España" las medidas selladas ayer con los populares para permitir la investidura de Guardiola como presidenta de la Junta de Extremadura, cuatro meses después de los comicios regionales del 21 de diciembre. Así, ha puesto énfasis en "el freno a la inmigración irregular", la bajada de impuestos, la reducción de la burocracia o "la protección del sector primario frente a políticas europeas que lo condenan a la ruina".
Garriga sostiene que el acuerdo de coalición con el PP cobra especial relevancia en un contexto marcado por "la corrupción y el deterioro institucional del Gobierno de Pedro Sánchez", al que ha acusado de "empobrecer a las familias" y de "impulsar políticas como la regularización masiva de inmigrantes que generan inseguridad y afectan a la identidad nacional".