Abascal pide el voto para condicionar al futuro gobierno andaluz y forzar el fin de lo que considera políticas heredadas del socialismo
Regala esta noticia Santiago Abascal y el candidato a presidente por Vox, Manuel Gavira. (Ángel Díaz / Europa Press)Sevilla
01/05/2026 Actualizado a las 19:00h.Santiago Abascal ha desplegado en Jaén la artillería pesada de una campaña que no busca solo escaños, sino un candado para el Palacio de San ... Telmo. El líder de Vox ha dejado claro que el objetivo el próximo 17 de mayo no es simplemente derrotar a una izquierda que da por amortizada, sino evitar que Juanma Moreno respire con la tranquilidad de quien no debe favores. Para Abascal, la mayoría absoluta del candidato popular es el sinónimo de la parálisis, una suerte de manos libres para que nada cambie y todo siga igual.
La Junta Electoral Provincial impidió una manifestación del sindicato Solidaridad al considerar que era un disfraz de Vox para hacer campaña
El análisis que se desprende de sus palabras dibuja un escenario donde el Partido Popular ya se ve repartiendo consejerías antes de tiempo y pecando de una moderación que Vox considera letal. Abascal ha pintado a un Moreno Bonilla silente, casi ausente, ante desafíos como el acuerdo de Mercosur —que hoy entra en vigor como una supuesta condena al olivar jiennense— o la proliferación de placas solares que sustituyen los troncos centenarios. El reproche es nítido: mientras el presidente se fotografía con mascotas, la región necesita un «martillo pilón» que fuerce los cambios que el PP, por sí solo, parece no querer ejecutar.
Migración
En su habitual deriva migratoria, Abascal ha endurecido el discurso al prometer una batalla jurídica contra la regularización extraordinaria de migrantes impulsada por el Gobierno central. El líder de Vox ha agitado el miedo a una supuesta «islamización», el término con el que Vox alimenta ahora el temor al diferente. Aseguró también que la nacionalidad se regala «al primero que llega», una afirmación que ignora los estrictos y largos procesos administrativos que exige la ley actual para obtener la ciudadanía. Bajo su óptica, este proceso no es más que un intento de Pedro Sánchez por sustituir a un pueblo que ya no le vota, convirtiendo el derecho administrativo en un campo de batalla de supervivencia nacional.
El líder de Vox dejó claro que su partido no se conformará con ser un espectador de la estabilidad, sino un factor que condicione al próximo gobierno.
- Más temas
- Vox
- Santiago Abascal
- Jaén
- Primero de Mayo