María Guardiola tendrá que esperar, por lo menos, dos meses más para poder desbloquear el gobierno de Extremadura y convertirse en presidenta de la Junta. Vox, por segunda vez en 48 horas, votará este viernes que 'no' a la candidata del PP en esta comunidad autónoma, vencedora de las elecciones adelantadas con el 43% de los votos. Así se lo trasladó en la mañana del jueves la propia formación de Santiago Abascal a los dirigentes del PP, a pesar de que entre ambas formaciones sumaron más del 60% de los votos el pasado 21 de diciembre.
La comunicación se produjo a primera hora de la mañana y el PP interpreta que esta decisión tan rápida, sin agotar los tiempos, se tomó porque el bloqueo lleva "días decidido" y "probablemente no guarde relación con las conversaciones mantenidas en Extremadura sino que obedezca a factores externos", es decir a las elecciones en Castilla y León.
Así las cosas, los 11 votos de los diputados de Vox más los 18 del PSOE y los 7 de Unidas por Extremadura impedirán a Guardiola convertirse este viernes en presidenta y forzará a un nuevo periodo de dos meses para no acudir a las urnas. En las próximas ocho semanas, Guardiola podrá pedir en la Asamblea la celebración de cuantos plenos considere necesarios, sin límites, según el reglamento, para conseguir la investidura y si no consigue sellar su acuerdo con Vox los extremeños volverían a las urnas a finales del mes de junio.
El PP estaba convencido de que se podía llegar a un acuerdo en estas 48 horas de intervalo entre los dos plenos. El esfuerzo de Guardiola en su discurso, asumiendo las tesis de Vox en inmigración y contra Mercosur y el Pacto Verde, consideraba que había abierto una posibilidad real de acuerdo: "Nunca pensamos que el partido de Santiago Abascal uniría sus votos al partido de Pedro Sánchez en contra de un gobierno del Partido Popular", según se señala en Génova, que considera: "Siempre confiamos en que la responsabilidad de Vox le impidiera unirse a la izquierda y la extrema izquierda en contra de un gobierno de centro derecha".
En enfado del PP Nacional es mayúsculo: "Algo ha debido que pasar en Vox para que una formación cuyo presidente militaba en el PP ahora prefiera unir sus votos a los del PSOE de Pedro Sánchez". Es decir, el ataque es directo a Santiago Abascal tras bloquear la región extremeña, al menos, otros dos meses: "Confiamos en que recapaciten en las próximas horas. Y si no lo hacen, que lo hagan en los próximos dos meses y que el bloqueo que endosarán a los ciudadanos de Extremadura no lo extiendan a otros territorios".
El propio Santiago Abascal ya marcó el camino el miércoles, cuando dijo que sí podría producirse el acuerdo pero que sería en «semanas», matizando que vería improbable conseguir en 48 horas lo que no se había conseguido en dos meses tras las elecciones. Frenaba así en seco el presidente de Vox el optimismo mostrado por María Guardiola en los pasillos del hemiciclo regional al término de la primera sesión, donde habló incluso de que el acuerdo «estaba muy cerca de cerrarse».
En este sentido, todo indica que ha pesado mucho más la estrategia de Vox, el tacticismo y cálculo electoral con respecto a las elecciones de Castilla y León del próximo día 15, anteponiéndolo así al desbloqueo político en Extremadura. Óscar Fernández Calle, el portavoz de esta formación en Extremadura, hizo públicas las 23 exigencias en materia programática para llegar a un acuerdo, pero obvió en el atril de la cámara regional la decisión o no de formar parte de un Ejecutivo de coalición en la Junta de Extremadura. En las últimas semanas sí había trascendido, con gran enfado para los de Abascal, que habrían pedido al menos tres consejerías, una vicepresidencia y el control de varios organismos públicos, entre ellos la televisión regional.
En el otro lado del tablero, el PSOE celebra este viernes, tras conocer el resultado de las votaciones de la candidatura de Guardiola en la Asamblea, su Comité Regional para establecer las fechas del Congreso Regional Extraordinario que proclama al sucesor de Miguel Ángel Gallardo, que dimitió tras el fracaso electoral. Casi con total seguridad se abrirá un proceso de primarias, a pesar del intento de la gestora que ha pilotado el partido estos meses de que solo hubiera una candidatura de consenso. Manuel José González Andrade, alcalde de Olivenza, es el último en sumarse a la lista de posibles candidatos, entre los que se encuentran Blanca Martín (ex presidenta de la Asamblea), Soraya Vega (ex portavoz parlamentaria) y Álvaro Sánchez Cotrina, secretario provincial de Cáceres.