Finales de la NBA
Wembanyama condena a los Spurs en un final de infartoLos Knicks vuelven a imponerse en Texas y colocan el 2-0 en la pelea por el anillo después de que un par de errores del pívot galo echasen por tierra el intento de remontada de San Antonio
Regala esta noticia Añádenos en Google Karl-Anthony Towns reivindica una acción ante Victor Wembanyama. (Adam Davis / Efe)Madrid
06/06/2026 Actualizado a las 09:12h.Los New York Knicks volvieron a asaltar el At&T Center en el segundo partido de las Finales de la NBA (104-105) y dejaron ... a los San Antonio Spurs contra las cuerdas en una serie que ahora se traslada al Madison Square Garden, feudo de un equipo que parece indestructible con trece victorias seguidas en los 'playoffs' que les tienen ya a solo dos pasos de anillo que no lucen los de la Gran Manzana desde hace 53 años. Todo ello tras un final de infarto en el que Victor Wembanyama, con un balón perdido y un error en el lanzamiento que podría haberle dado el triunfo a su equipo, echase por tierra el intento de remontada de los texanos, que llegaron a verse 14 puntos abajo en el marcador pero que estuvieron a punto de tumbar a los neoyorquinos en un duelo trepidante. Wemby, artífice de la revuelta de los locales, acabó siendo también quien la mandó al traste. Fue ángel y demonio.
El base formado en la Universidad de Villanova dispuso poco después de una oportunidad de situar otra vez por delante a los visitantes, pero erró el lanzamiento y Wembanyama atrapó el rebote. Era una ocasión de oro para que los Spurs abriesen pista, pero esos planes se vinieron abajo cuando Wemby perdió la bola al errar un pase a Stephon Castle. Brunson agradeció el regalo de su oponente y decantó el pleito. Encestó un tiro libre para establecer el 104-105.
Esfuerzo baldío
Wembanyama anotó 29 puntos, capturó 9 rebotes y puso 4 tapones, pero erró en los momentos de la verdad
Con todo, a los Spurs les quedaba aún un soplo de vida. Fue ahí, con la última posesión en sus manos, cuando Wembanyama volvió a estrellarse con un tiro desde media distancia que no pasó por la red. El triunfo era de los Knicks, para desgracia de unos Spurs que se quedan ya casi sin margen de error. Con los dos partidos siguientes en el Madison Square Garden, los Knicks parecen tenerlo todo a su favor para coronarse por todo lo alto.
«Tiré el partido por la borda, lo arruiné todo», reconoció un autocrítico Wembanyama al término de un encuentro en el que abanderó la remontada de los Spurs, pero en el que falló en el momento en el que no podía permitírselo. «Necesito tener más calma, más control sobre el juego», abundaba el gigante galo, que si bien mejoró notablemente sus prestaciones respecto al duelo anterior que abrió las Finales para terminar el segundo encuentro con 29 puntos, 9 rebotes y 4 tapones, resultó terrenal al fin y al cabo.
«Necesitábamos ganar ese partido, era nuestro», subrayó todavía con el dolor de la derrota revolviéndole el estómago. «Nosotros mismos nos estamos metiendo en un agujero», incidió antes de tender la vista hacia lo que queda por delante y prometer batalla para seguir peleando por el título. «A estas alturas, el daño ya está hecho. ¿Lo voy a lamentar? Sí, por supuesto. ¿Voy a usar eso para motivarme a mí y motivarnos a todos de cara al próximo partido? Sin duda», acotó.
La segunda mejor racha de la historia
A ese espíritu se aferran los seguidores de los Spurs para mantener vivo el sueño pese al cartel de favoritos que se han arrogado los Knicks por derecho propio. Los de Mike Brown has impuesto un ritmo demoledor que les mantiene invictos desde que sucumbiesen ante los Atlanta Hawks el pasado 23 de abril. Desde aquella derrota que le situó 2-1 abajo en la serie de primera ronda de los 'playoffs' de la Conferencia Este, los Knicks acumulan trece triunfos consecutivos, la segunda mejor racha de la historia, superada solo por los quince que enlazaron los Warriors de los 'Splash Brothers' y Kevin Durant en 2017.
Irreductibles
Jalen Brunson y Karl-Anthony Towns volvieron a sumar fuerzas para poner a sus pies el AT&T Center por segundo partido seguido
Los principales responsables de que los Knicks rocen el anillo son Jalen Brunson y Karl-Anthony Towns, que volvieron a sumar fuerzas para poner a sus pies el AT&T Center por segundo partido seguido. El base anotó 20 puntos, capturó 5 rebotes y repartió 6 asistencias, erigiéndose de nuevo en el factor determinante en la recta final con ese balón recuperado y el tiro libre que acabó dándole la victoria a los visitantes por la mínima. Por su parte, el pívot volvió a fajarse duro en defensa para tratar de minimizar a Wembanyama, sin que todo ese desgaste redujese sus prestaciones en ataque. Aportó 21 puntos, 13 rebotes y 4 asistencias para poner a los Knicks viento en popa y a toda vela rumbo a un anillo que no se enfundan los de la Gran Manzana desde 1973. Lo tienen a solo dos pasos.
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