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Y ahora quéTuchel no tiene la culpa de que el tarugo de Stones se comiera el centro de Messi en el gol de Lautaro, pero sí de arruinar la moral de la tropa con los cambios, propios de un demente
Regala esta noticia Añádenos en Google Tuchel, seleccionador de Inglaterra, tras la derrota ante Argentina. (AFP)Ignacio Ruiz-Quintano
18/07/2026 a las 00:02h.España-Argentina. Tenemos la Final cantada por el ramo mercantil de la Fifa de Infantino, con su Messi y su Lamine'2030, los dos Fido ... Dido del globalismo imperial, con Trump en el rol de Negreira (¿la Fifa de Infantino es la que ha de sancionar al Barcelona de Negreira?).
En las mismas circunstancias de Tuchel (ir ganando por un gol a diez minutos del final), en una final europea un tal Cruyff (sí, ya hemos oído que no fue él quien ganó las Ligas de Tenerife) procedía a retirar a un defensa y a meter a otro delantero; con eso, según él, el equipo levantaba las orejas y se activaba para aplicarse en defensa, mientras que, si retiraba a un delantero para meter a otro defensa, el equipo, mentalmente, se dejaba ir en la creencia de que el nuevo haría el trabajo sucio.
Por eso Cruyff fue un genio, y Tuchel, un Kaspar Hauser del fútbol que tiene el morro de justificar su incompetencia contándonos el incendio de Atlanta de Margaret Mitchell. Y al fondo de todo, vista la situación de Francia y de Inglaterra, siempre nos quedará una duda de bar: ¿serán cenizos Kane y Mbappé? La duda es uno de los nombres de la inteligencia, y no afecta, pues, al pipero, ese tonto instalado en la novedad, que ahora es Rodri, líder del City al que Valverde borró del mapa en Champions con tres goles de escándalo (el tercero, declarado por la Uefa como el mejor de la temporada). No se olvide que el máximo nivel del fútbol d competición no es el Mundial, sino la Champions. Con diferencia sideral.
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