Músico
Yerai Cortés: «La emoción es lo que me hace coger la guitarra»El guitarrista flamenco publica 'Popular', un disco para el que transformó su proceso creativo tras lesionarse la mano izquierda
Regala esta noticia El guitarrista alicantino Yerai Cortés (1995). (Jose Ramón Ladra) 04/05/2026 Actualizado a las 00:19h.Tras el impacto de 'La guitarra flamenca de Yerai Cortés' —su primer disco y también documental dirigido por C. Tangana— el artista regresa con 'Popular', ... un segundo trabajo que amplía su universo musical hacia un terreno más íntimo y narrativo.
- Desde el lanzamiento de 'La guitarra flamenca de Yerai Cortés' hasta 'Popular' ¿Cómo ha sido esa transición de asimilar todo lo que ha pasado en este tiempo?
-Todo esto está muy dentro del disco. Una vez que se apagaron las cámaras del documental, evidentemente, la vida siguió y siguieron pasando cosas, con emociones nuevas. Nosotros seguíamos descubriendo cosas dentro de la familia y fuera. En este disco hay mucho de eso, porque yo seguía escribiendo y casi todas las canciones fueron de esa época. Alguna la escribí antes de cerrar el montaje de la película, con lo cual ya estaba cerca de muchos sentimientos del final. Y muchas otras vinieron después, cuando tienes cosas que seguir contando. Entonces, está todo volcado aquí. Todas las emociones que sentí están muy dentro de mí.
-Musicalmente hablando, ¿sigue este disco una fórmula similar a la del anterior o crees que ha tenido una evolución distinta?
-Siento que hay una evolución distinta porque estoy en otro lugar. Siempre hablamos de un flamenco con vanguardia o con cierta 'modernura', pero yo me considero bastante clásico a la hora de tocar. Lo que hago es un palo flamenco cuando cojo la guitarra, es bastante clásico. Pero, viéndolo con distancia, sí hay una estética distinta y un aporte importante, también gracias a mi productor, Harto Rodríguez, que ha hecho un trabajazo. Antes he puesto el ejemplo del gazpachuelo, un plato de Málaga, un plato popular de toda la vida. Para mí, ese plato no cambia en este disco. Si la música fuera el plato, no cambia, pero sí cambia la manera de presentarlo. Quizá por ahí está esa evolución de la que hablamos.
Consecuencias de la lesión
«Si hubiese podido tener la guitarra en la mano, este álbum seguramente habría sido de otro tipo»
'La guitarra flamenca de Yerai Cortés' ganó dos Premios Goya 2025. (Jose Ramón Ladra)- Estuviste siete meses sin poder tocar la guitarra por una lesión en la mano. A la hora de componer «en la cabeza» ¿eso te ha ayudado a potenciar más tu creatividad musical o fue algo que acabó jugando en tu contra?
-No, siempre me ha dado cosas nuevas y bonitas dentro de la composición. Si yo hubiese tenido la guitarra en la mano en este proyecto, seguramente habría sido otro tipo de álbum. Igual hay menos canción, más guitarra, más instrumental, un viaje más musical. Pero fue curioso porque, al no tener la guitarra, empecé a desarrollar más la letra, a hacer más canciones. Tanto, que cuando me recuperé e intenté meter la guitarra, no había espacio. Lo único que me quedaba era acompañar la canción. De repente, lo que yo sé hacer, que es tocar la guitarra, pasaba a un segundo plano. Tuve que acompañar una letra que yo había compuesto siendo guitarrista. Entonces, ha sido bonito empezar desde otra perspectiva
-A la hora de empezar a componer, ¿tiras directamente de la guitarra o de una idea o emoción previa?
-Tiro de la emoción. Normalmente es lo que me hace coger la guitarra. Cuando tengo algo que digo, «a ver, me gustaría hablar de esto», se me asoman un par de versos por ahí y digo, «esto podría quedar muy bien» y ya luego cuando cojo la guitarra e intento convertirlo en un palo flamenco, ya veo cuál es la canción. Pero siempre viene así, como que se asoma ahí.
-Recordando el primer álbum de La Tania, 'Amoríos. La verdad de mi coplilla', donde también participas, ella habla desde su perspectiva de la misma historia de amor y desamor. ¿Dirías que 'Popular', un disco dedicado al mutuo amor que os tenéis, podría considerarse una respuesta a ese álbum o más bien la otra cara de la misma moneda?
-Curioso. Podrían ser las dos perfectamente. Sí, sí, estamos hablando de lo mismo y nos estamos contestando. Y desde luego, si yo te hablo de amor, este disco tiene nombre y apellido, tiene cara, la gente sabe quién es y desde luego va para ella. Pero, por ejemplo, en este disco, una cosa que yo he ido aprendiendo o he ido encontrándome por el camino, es la manera de amar, la manera de estar con esa persona. Creo que he entendido un poco hacia dónde puede caminar esto de amar, de querer. Y hay mucho en este disco de haber pasado por un montón de momentos distintos.
-¿Qué tipo de momentos?
-Pues de que un día no tienes palabras para decir las cosas, otro día las tienes todas. Y ha sido un proceso bastante chulo, era curioso, porque también estaba en casa mientras yo componía, entonces a veces yo me tenía que esconder para que no escuchara letras hasta que yo no las tenga claras, pero es un mensaje puramente directo de todo, de cómo yo me he sentido después de haber roto esos cimientos que teníamos en la pareja.
«No tengo voz para cantar»
-¿Cómo fue su reacción?
-Muy guay, o sea, ella cuando lo escuchó, lo escuchó ya hecho, con el orden y presentado. Y muy guay, o sea, Tania es que tiene un ojo y una sensibilidad muy especial. No es una persona que me diga siempre que le mola todo lo que hago y es bastante exigente. Hay canciones con las que conecta más, pero hay una, 'Roto por ti', que es la flecha que va directa a ella, que justo esa fue la que me dijo «oye, esta canción es muy bonita» y justo era la que yo esperaba, que además es la que yo le canto directamente, que yo no canto, no tengo voz para cantar. Pero sí que ese mensaje yo tenía claro que quería que fuera directo, de mí hacia ella.
-Hablabas antes del flamenco con 'modernura'. ¿Qué estilos de música te gusta escuchar más allá del flamenco? ¿Cuáles sorprenderían a quienes te asocian exclusivamente al flamenco?
-Muchísimos. Ahora estoy escuchando mucho ambient. Desde luego las palabras 'flamenco ambient' no me gustan nada, pero sí que es una estética que me gusta. No sé si la llevaría a mi música, pero me gustaría probar. Esta cosa de generar espacios, toda la parte ruidista, esa música que parece que no está pero acompaña y crea como escenas visuales. Todo lo que tiene que ver con bandas sonoras y atmósferas.
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