La última novela de Zadie Smith arrancaba con su protagonista recibiendo a un joven desconocido en la casa donde trabaja como ama de llaves. En apenas dos páginas, la autora conseguía retratar el carácter de la mujer e invitarnos a entrar en la historia ... de la mano de esa anfitriona cálida y vivaz. Smith nos acoge ahora de forma parecida en su nuevo ensayo, que reúne treinta piezas escritas entre 2016 y 2025.
En el prólogo, titulado 'Sobre la hospitalidad', convierte esa relación entre anfitrión e invitado en una metáfora de lo que la escritura significa para ella: una puerta abierta que el lector puede cruzar para recorrer el libro con total libertad.
'Muertos y vivos' se divide en cinco apartados —'Contemplando', 'Considerando', 'Reconsiderando', 'Recordando' y 'Confesando'— en los que Smith combina crítica artística y literaria, política, memoria personal, obituarios y reflexiones sobre la cultura contemporánea.
La autora pasa con naturalidad de asuntos como el papel de la mujer en la historia del arte o el abuso de poder reflejado en la película 'Tár' a un concierto del rapero Stormzy, el racismo, el cambio climático o la decadencia del Estado de bienestar en su país. Lo que une estos textos no es tanto el tema como la mirada de Smith, siempre dispuesta a detenerse en aquello sobre lo que no sabe bien qué pensar y escrutarlo hasta donde la lleve.
'La impostura', de Zadie Smith: su debut en la novela histórica
El título del libro refleja bien su amplitud de intereses. Los muertos son, sobre todo, los autores a los que Smith dedica sus obituarios: Joan Didion, Toni Morrison, Philip Roth, Martin Amis y Hilary Mantel. También escribe sobre aquello que la mantiene viva: el arte, la literatura, la música, las ciudades, las relaciones humanas. Que los asuntos más diversos acaben adquiriendo una gran intensidad se debe precisamente a su manera de encontrar resonancias emocionales en lugares aparentemente inconexos.
Smith no renuncia a sus convicciones, pero tampoco a la posibilidad de dudar, cambiar de idea o mostrarse ambivalente
Las reflexiones se alternan en estas páginas con numerosas anécdotas personales. Smith recuerda, por ejemplo, un episodio en el que se salvó de morir al caer de un tejado gracias a las dimensiones de su trasero o a aquel novio de juventud que acabó asesinando a un hombre años después. Son pasajes en los que la intimidad no funciona como exhibición, sino como una forma de aproximarse a realidades difíciles de observar únicamente desde fuera.
A la autora siempre le ha interesado la política, pero su inquietud ocupa aquí un lugar aún más destacado que en títulos anteriores y se filtra incluso en las piezas dedicadas al arte, la literatura o la cultura popular. El caso de 'Shibolet', un texto publicado originalmente en 'The New Yorker' que provocó una fuerte controversia por sus reflexiones sobre las protestas propalestinas, resulta especialmente revelador de su posición intelectual: Smith no renuncia a sus convicciones, pero tampoco a la posibilidad de dudar, cambiar de idea o mostrarse ambivalente. Este libro defiende precisamente el ensayo como un espacio de pensamiento en el que no es necesario llegar a una conclusión inequívoca.
Esa resistencia a las respuestas rápidas también aparece cuando reflexiona sobre la tecnología y su influencia en nuestra capacidad de concentración, aunque tiene pocas dudas sobre sus efectos perjudiciales. Para combatir tanto distracción permanente como la creciente polarización, la autora reivindica la atención, la empatía y la imaginación como formas de resistencia. Lo hace a través de una escritura afilada y fresca, y sobre todo con una claridad extraordinaria, cualidades que resultan clave para que su voz nos resulte tan cercana.
No importa sobre lo que escriba: Smith consigue que cualquier tema resulte fascinante por su forma de abordarlo. El lector podrá cerrar el libro con las mismas preguntas con las que lo comenzó, pero también con la sensación de salir de él más despierto y, quizá, algo más lúcido, aunque sólo sea por contagio.
«Sánchez está intentando replicar en España lo que ha pasado en Suecia, donde el 70% de los inmigrantes votan esta opción política»
¿Cuáles son las mejores hipotecas para funcionarios en septiembre de 2026?
Raphael, 83 años: «Desayuno un yogur o una porción de leche desnatada con cereales y una tostada con aceite»
Pablo Motos, sobre su infancia en un pueblo de Valencia: «Incendié dos veces la casa de mis padres y mi segundo hogar era el trastero»
Esta funcionalidad es exclusiva para usuarios registrados.