EL expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero interviene en un mitin en León junto al candidato a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Carlos Martínez, la candidata Nuria Rubio y el secretario provincial del PSOE de León, Javier Alfonso Cendón Miriam Chacón ICAL
León Zapatero resucita en León el fantasma del 11-M: “Cuando Aznar apoyó la guerra de Irak fijaos en lo que nos pasó”El expresidente del Gobierno arropa a Carlos Martínez en la campaña del 15-M, reivindica la posición internacional de Pedro Sánchez y aplaude su resistencia a gastar el 5% del PIB en Defensa frente a las exigencias de EEUU.
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Silvia García Publicada 6 marzo 2026 21:09h Actualizada 6 marzo 2026 21:11hEl expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero irrumpió este viernes en la campaña electoral de Castilla y León con un mitin en León en apoyo al candidato del PSOE a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez, y con un discurso en el que mezcló reivindicación de partido, respaldo cerrado a Pedro Sánchez y una dura censura a la derecha a cuenta de la guerra y la política internacional.
Recibido como uno de los grandes activos del socialismo leonés, 'ZP', quien hizo gala de sus características cejas en referencia a la campaña que le llevó a la Presidencia del Gobierno, convirtió una parte central de su intervención en una enmienda a las críticas por la posición del Ejecutivo ante la escalada bélica en Oriente Próximo.
Y lo hizo recurriendo a uno de los episodios más traumáticos de la historia reciente de España para rebatir el argumento de la defensa de la seguridad de quienes apoyan la intervención militar en Irán por parte de EEUU y sus aliados: “Fijaos cómo se defendió nuestra seguridad cuando apoyó Aznar la guerra de Irak y lo que nos pasó”, afirmó, en una referencia directa a los atentados del 11-M.
Zapatero defendió que el rechazo de Pedro Sánchez a la guerra no debilita a España, sino que refuerza una idea de país asentada en la soberanía, la paz y la legalidad internacional. “Hay que ser valiente y patriota para decirle a ese presidente de los Estados Unidos: no. En España manda España, en España manda el Gobierno de España y la soberanía de España es España, eso es ser patriota”, proclamó.
Durante todo el mitin los asistentes corearon el lema de entonces, 'No a la guerra', que convirtió el acto público en León en una declaración de apoyo a la postura del Gobierno de Pedro Sánchez en el conflicto internacional.
Gaza, Irán y la legalidad internacional
El expresidente endureció aún más su discurso al abordar la situación en Gaza y el ataque sobre Irán. Lo hizo con una condena explícita a Benjamin Netanyahu y con una apelación a la responsabilidad moral de denunciar la muerte de civiles. “No a esa barbarie, no a esa barbarie como la barbarie de Gaza, donde murieron más de 20.000 niños, no esa barbarie”, aseguró.
En uno de los pasajes más duros del mitin, sostuvo que “nunca” podrá dejar de denunciar lo ocurrido con el pueblo palestino. “Nunca lo dejaremos de denunciar ni lo podremos olvidar. Nunca podremos apoyar una política de Netanyahu. Siempre la condenaremos y la criticaremos contraria a todos los principios”, afirmó.
Zapatero quiso además desmontar el argumento de quienes identifican la condena de la guerra con complacencia hacia regímenes autoritarios. “Claro que no nos gusta el régimen de los ayatolás, solo faltaría. Autoritario. Discriminatorio. ¿Pero las niñas que están muriendo en las escuelas y los civiles tienen la culpa?”, se preguntó.
En esa misma línea, apeló a una reflexión más emocional sobre el coste humano de la guerra. “A mí me hubiera gustado que me hubieran bombardeado este país cuando yo tenía 12 años porque hubiera un dictador. No, jamás hubiera firmado porque hubieran niñas en las escuelas muertas por bombardeos”, señaló.
Zapatero enmarcó además esa posición en una defensa cerrada de la legalidad internacional y de la coherencia del Gobierno español ante los conflictos armados. “Nadie puede atacar a un país, nadie puede usar la fuerza si no es con el acuerdo del Consejo de Seguridad. Lo hizo Rusia y el Gobierno lo condenó. Lo hace Estados Unidos y el Gobierno lo condenó por coherencia o por principios, por convicciones”, afirmó.
Ataque a la derecha por su “patriotismo”
El expresidente dedicó parte de su intervención a cargar contra la derecha por su posición en política internacional y por su relación con Vox. “Todos esos de la derecha, esas dos derechas que hay ahora, toda la vida con España, toda la vida patriotas. Y hablaba el presidente de otro país y todos van detrás como gallinas. ¿Hombre, por favor, qué patriotismo es ese?”, lanzó.
Frente a ello, contrapuso “el patriotismo de la paz”, “el patriotismo de la razón” y “el patriotismo del diálogo”, al tiempo que situó a Pedro Sánchez como un dirigente incómodo para la oposición precisamente por esa posición. “No lo soportan”, dijo, antes de elevar el tono para presentar al presidente del Gobierno como “el líder internacional de referencia para los grandes demócratas y progresistas del mundo”.
Pero su crítica no se quedó ahí. También retrató al PP como una formación sin criterio propio, subordinada al discurso de Vox en cuestiones centrales. “¿Mira el PP, cómo va detrás de Vox todo el día?
Para Zapatero, el Partido Popular ha renunciado a tener una voz propia. “El Partido Popular tiene que tener un proyecto, una identidad, un perfil y no está al albur de lo que le diga Vox, que es lo que está todo el día”, sostuvo.
También rebajó el intento de convertir la cita electoral en un plebiscito sobre Pedro Sánchez y pidió centrar la campaña en la Comunidad. “Estas elecciones no son contra Sánchez ni a favor de Sánchez. Estas elecciones son a favor de Castilla y León, con perfil propio de Castilla y León, por la sanidad avanzada, por la educación avanzada y por el combate contra la despoblación. Eso es de lo que habla Carlos Martínez todo el día”, señaló.
Orgullo de militancia socialista
Zapatero apeló también a su vínculo personal y político con el PSOE, en un tono sentimental pero firme. “Soy militante del Partido Socialista de la Agrupación de León. Desde el año 78. Sigo militando la agrupación de León. Y lo seré hasta mis últimos días, orgulloso y feliz de ser del Partido Socialista”, aseguró.
A partir de ahí, hilvanó una defensa cerrada de la trayectoria histórica de los socialistas, a los que presentó como el partido que más ha contribuido a la democracia, a la modernización del país y a la ampliación de derechos. “Me siento orgulloso del partido que más ha hecho por la democracia en España. Del partido que siempre ha luchado por las libertades”, señaló.
También subrayó su papel en la consolidación de los servicios públicos y en avances sociales de las últimas décadas.
“Me siento orgulloso del partido que más ha modernizado España, que más se ha hecho por la sanidad pública, por la educación pública en favor de las personas con la dependencia. En favor de las libertades y los derechos, de la igualdad de los hombres y mujeres, de la igualdad en el amor”, afirmó.
Ese orgullo de siglas lo extendió a la historia del partido y a su memoria democrática. Defendió que el PSOE no olvidará “nunca” a quienes sufrieron la represión franquista ni a sus familias, y reivindicó la memoria histórica desde una posición que, según dijo, ha sabido combinar recuerdo, reconciliación y convivencia. “No nos pidieron perdón nunca. Pero nosotros hemos perdonado y nos hemos reconciliado”, señaló.
León, leonesismo y reivindicación de su legado
En un mitin celebrado en su provincia, Zapatero reservó además un tramo relevante de la intervención para reivindicar su propia huella en León. Y lo hizo con una frase llamativa. “Voy a decir con humildad, con humildad, que lo que resulta de la historia política democrática en León. El mayor leonesista ha sido Zapatero porque es el que más ha hecho por León. Lo demás son canciones”, afirmó.
A continuación, enumeró algunas de las actuaciones que vinculó a sus años de Gobierno, desde infraestructuras a equipamientos y proyectos en la provincia. Citó los “puestos de trabajo del Incibe”, el Centro de Tratamiento, el aeropuerto, el centro de mayores o el Teatro Emperador. “Tantas y tantas inversiones, 3.000 millones”, resumió.
Incluso aprovechó para ironizar con la presencia de Alberto Núñez Feijóo en La Bañeza. “Dónde está hoy Feijóo dando un mitin en La Bañeza, en el teatro Pérez Alonso también lo rehabilité yo, mi Gobierno”, señaló, antes de admitir que la llegada del AVE a León fue “una tarea compartida” entre su Ejecutivo y el de Mariano Rajoy.
Su tesis fue tajante: “El partido más leonesista” es el PSOE, porque “leonesista es quien hace por León, no vale ni cantos ni banderas quien hace por León”.
Inmigración, convivencia y rechazo a la polarización
Zapatero también incluyó una defensa de la inmigración como parte del modelo de una España moderna y abierta, en respuesta al discurso de la derecha. “Yo no soporto aquellos que están todo el día utilizando la inmigración como arma de combate política, qué triste”, afirmó.
Recordó que durante el franquismo España no recibía inmigrantes, sino que expulsaba población, y apeló a la memoria de quienes se marcharon a Europa o Latinoamérica en busca de trabajo. “Del franquismo no teníamos inmigrantes, teníamos emigrantes”, dijo. A partir de ahí, reclamó coherencia ética con quienes ahora llegan al país. “La coherencia, la ética hace que nosotros tratemos bien a las personas que vienen a trabajar, a tener un futuro y una dignidad”, sostuvo.
También puso el foco en el Bierzo para recordar la llegada de trabajadores de Cabo Verde a la minería. “¿O qué pasa, que todos los mineros de Cabo Verde que vinieron al Bierzo solo les queríamos para picar el carbón? O también han sido y son personas con derechos, ciudadanos dignos a los que hay que abrazar, convivir”, afirmó.
En paralelo, hizo una llamada a rebajar la crispación política y advirtió del riesgo de la “violencia verbal”, los “insultos” y la “inquina”, al entender que deterioran la convivencia democrática y alimentan una dinámica polarizadora que, a su juicio, debería corregirse.
Aplaude la negativa de Sánchez a gastar el 5% en defensa
Más allá de la política internacional, el expresidente también hizo campaña en clave interna y sacó pecho de la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez. Aseguró que el Ejecutivo lidera “el mejor desempeño económico de Europa” y destacó los datos de empleo, la subida del salario mínimo y las medidas de protección social.
“Lidera el récord mayor de empleo en la historia de España”, afirmó. También defendió que el Gobierno ha impulsado “el número más elevado de mujeres trabajando en España” y “la mejora de los salarios más humildes como nunca en España, con la subida que ha hecho Pedro Sánchez del salario mínimo interprofesional”.
Zapatero puso además el foco en el ingreso mínimo vital, en la reducción de la precariedad laboral y en la vivienda. Según dijo, “el gran compromiso de Pedro Sánchez en este momento” pasa por seguir mejorando la estabilidad en el empleo, los salarios más bajos y el acceso de los jóvenes a una casa.
En esa misma línea, respaldó la negativa de Sánchez a asumir sin matices mayores exigencias de gasto militar. “Muy bien Pedro Sánchez, por haberte aguantado valientemente y no llegar al 5% y decir el 2 ya está bien. No quiero comprometer ni la sanidad pública ni la educación pública”, afirmó.
Respaldo sin matices a Carlos Martínez
El cierre del discurso estuvo reservado para Carlos Martínez, a quien Zapatero quiso elevar como alternativa solvente para gobernar Castilla y León tras el 15-M. No fue un respaldo protocolario, sino una defensa personal y política, con elogios a su perfil y a su trayectoria.
“Yo tengo una debilidad por Carlos Martínez, tengo una debilidad por él. Porque tiene personalidad. Tiene identidad. Tiene algo que le distingue”, afirmó ante los asistentes.
El expresidente recordó su etapa al frente del Ayuntamiento de Soria y lo definió como “un magnífico alcalde”, además de “un militante socialista ejemplar”. Y remató su intervención con una frase de claro tono electoral y de investidura: “Ha sido un magnífico alcalde de Soria, un militante socialista ejemplar. Con ideas y con sensibilidad. Y será un magnífico presidente de Castilla y León”.
Zapatero pidió afrontar la campaña con intensidad y trasladó confianza plena en las opciones del PSOE. “Este partido cuando quiere lo consigue, cuando lo siente lo logra”, proclamó en León, en un mitin con el que no solo arropó a Carlos Martínez, sino que trató de nacionalizar parte del debate electoral, reivindicar el legado socialista y presentar estas autonómicas como una oportunidad para poner a Castilla y León “con el pulso de España”.