Málaga
03/05/2026 a las 23:34h.Quedaron un jueves. El último del mes, a la hora de cierre de la librería. Y ahí siguen 25 años después. Después del último cliente, entran ellos, también lectores, y toman posesión de Rayuela. Cada uno con su libro debajo del brazo -o en la cabeza- para hablar de la novela y el autor que han elegido este mes. «Yo ya les dejo la llave y ellos cierran y hasta ponen la alarma», confiesa la librera Noelia Clavero, que considera a los miembros de la Tertulia Literaria de Rayuela como de casa. De hecho, fue el entonces propietario de la firma, Juan Manuel Cruz, el que invitó a los diez primeros miembros y fundó este pionero club de lectura que se identifica, no obstante, con la denominación de origen de tertulia.
«No es una crítica, sino que cuando nos reunimos por primera vez el concepto anglosajón de club de lectura no había llegado y además el término hispano es maravilloso, tertulia, un grupo de personas que se reúne para hablar de asuntos comunes y eso somos nosotros, nos unen los libros», confiesa Eduardo Jiménez Urdiales, uno de los diez miembros que asistió a la primera sesión del 25 de enero de 2001, junto a otros tres «supervivientes» –como él mismo se autobautiza– que continúan desde aquella pionera escaramuza verboliteraria: Emilio Gimeno, Rafael Maldonado y Enrique Schussler. Ahora son 18 miembros los que tienen cita cada último jueves de mes, unas reuniones en las que pasan del consenso a partirse la camisa… aunque la sangre no llega al río. Aquí, la letra sin sangre, también entra.
En la primera imagen, una tertulia del año 2006, en la que se hablaba de libros y en la que ya está presente el vino. En la segunda, el escritor Antonio Orejudo, junto al librero Juan Manuel Cruz, fundador de la reunión literaria. En la última foto, Antonio Soler, en uno de sus encuentros con los lectores de Rayuela.. (Eduardo Jiménez Urdiales)«En aquella primera reunión de hace 25 años ninguno nos conocíamos. Solo teníamos en común que éramos amantes de la lectura y que Juanma (Cruz) nos había convocado para hablar de libros. Él era el que nos conocía a todos y fue el motor de la Tertulia de Rayuela», relata Jiménez Urdiales que señala al librero como el gran instigador de este foro de discusión literaria, en el que además participaba activamente como un tertuliano más. Un cuarto de siglo da para mucho. Incluso para una pandemia que los puso a prueba, pero no dejaron de reunirse virtualmente por zoom. No obstante, el principal golpe fue el fallecimiento del fundador en 2021. Pero lo tuvieron claro: «¡Qué mejor homenaje a Juanma que continuar con su legado!», exclama Jiménez Urdiales.
«Cuando nos dejáis solos en la librería es como si a unos niños los encierran en una juguetería», aseguran los tertulianos de Rayuela
Una continuidad para la que también han tenido la complicidad de Noelia Clavero, la actual propietaria de Rayuela y que conoció estas reuniones cuando entró como empleada hace un par de décadas. «Al quedarme con la librería tuve claro que tenía que cuidar lo que se había construido antes y la tertulia es parte de la identidad de Rayuela», asegura la heredera de este legado cultural que no se olvida de lo que un día le dijo uno de los tertulianos: «Cuando nos dejáis aquí solos es como si a unos niños los encierran en una juguetería».
No solo libros actuales
En estos 25 años, el engranaje de la tertulia ha permanecido inalterable. «Uno de los miembros propone un libro y después lo defiende ya sea de forma oral o con un texto que luego se imprime y se da a los lectores de la librería como recomendación de la tertulia», explica el miembro fundador de esta velada literaria, que hace poco se jubiló como profesor de literatura tras 24 años en las aulas. Antes de eso, recién terminada la carrera, trabajó incluso en Rayuela, junto a Juan Manuel Cruz y Carmen Niño, los copropietarios originales. «Lo he hecho casi todo en el mundo del libro, lo he leído, lo he enseñado, lo he explicado, lo he vendido, lo he discutido y también lo he escrito», asegura Eduardo Jiménez, que se confiesa escritor de siempre «pero de publicación tardía». Editó su primera novela en 2019, 'Sombras del poniente', y en la actual Feria del Libro va a presentar la segunda, 'Recreo' (miércoles 6, Rectorado de la UMA).
Foto del 25 aniversario, tomada en la reunión del pasado enero al cumplirse el cuarto de siglo de la tertulia. (Eduardo Jiménez Urioles)El nombre o su condición de tertulia decana no es la única distinción de este foro que también ha impuesto estilo propio a la hora de escoger los libros. Frente a los clubes de lectura que están más enfocados a la actualidad editorial, los tertulianos rayuelistas tienen debilidad por los clásicos y por los autores de cualquier latitud, no solo españoles. Y aunque la mayoría de las lecturas han sido novelas, también han escogido poesía, teatro, cuentos y ensayos con la firma de autores como Miklós Bánffy, Arundhati Roy, David Malouf, Robertson Davies, Sei Shonagon, J. M. Coetze, Albert Cohen,Orhan Pamuk, Natalia Ginzburg, Juan Rulfo, Sergiusz Piasecki, Mohammed Chukri, Malcolm Lowry, Roberto Bolaño, Jorge Luis Borges, Carson McCullers o Angel Wagenstein, entre otros.
«El único criterio que ha prevalecido a la hora de elegir la lectura mensual ha sido confiar plenamente en el gusto literario de quien la proponía«
Eduardo Jiménez Urdiales
Tertuliano fundador
«El único criterio que ha prevalecido a la hora de elegir la lectura mensual ha sido confiar plenamente en el gusto literario de quien la proponía, lo que nos ha descubierto al resto muchos autores», considera Jiménez Urdiales, que también pone el acento en otra de las características desde un principio: la presencia de invitados, como autores, editores y traductores. «El primero que nos visitó fue Antonio Soler cuando publicó 'El espiritista melancólico' y, desde entonces, nos ha acompañado cada vez que ha publicado un libro», explica el tertuliano, que también recuerda a José Antonio Garriga Vela, Jesús Aguado, Pablo Aranda, Rafael Ballesteros, Antonio Orejudo, Fernando Navarro, Inma Villanueva, Vicente Luis Mora, Irene Vallejo y los editores Luis Miguel Solano (Libros del Asteroide), Jesús Egido (Reino de Cordelia) y Francisco Torres (EDA Libros).
Otro de los visitantes fue el escritor Rodrigo Fresán que, con motivo de su novela rock 'Jardines de Kensington', visitó la tertulia. En Rayuela supo de la existencia del bar Village Green de calle Álamos, que llevaba el nombre del disco de The Kinks, banda inspiradora para el autor, que acabó en el legendario pub malagueño tomando cervezas con Jiménez Urdiales. Llegado al capítulo de la sociabilidad, el tertuliano confiesa que tan importantes han sido los libros elegidos como el buen vino. Así, unas veces en la propia librería y otras en algún bar, las reuniones se han prolongado en barras y mesas de restaurantes. Muchas veces siguiendo la discusión literaria. «Pero como se pelean los amigos que es lo que son después de tantos años», cierra Noelia Clavero.
- Más temas
- Libros
- UMA - Universidad de Málaga