La Fiscalía exige las «notas internas» de los técnicos de la SEPI, todas las actas de seguimiento y la identidad de quienes tramitaron los 53 millones de euros
Regala esta noticia Añádenos en Google Foto de archivo de un avión de Plus Ultra. (Edduardo Cavero/Efe) 22/09/2026 a las 10:01h.Anticorrupción se ha cansado de las lagunas que todavía rodean el rescate de Plus Ultra. Cinco años y medio después de que el Consejo de ... Ministros aprobara 53 millones de euros para salvar la aerolínea, la Fiscalía considera «oportuno y necesario» completar una documentación que sigue llegando a trompicones, con carpetas vacías, correos ausentes y papeles que aparecen mencionados en unos expedientes pero desaparecen de otros. La pretensión es reconstruir de principio a fin cómo se tomó aquella decisión y que así se pueda aclarar el papel que pudo desempeñar Esos documentos que tanto interesan a Anticorrupción salieron a relucir en la comisión de investigación del Senado durante la comparecencia, el 12 de mayo, de José Ángel Partearroyo, exdirector de Participadas de la sociedad estatal. Se mencionaron e incluso se exhibieron. Pero, «salvo error del Fiscal», nunca llegaron ni a la actual causa ni a los requerimientos que en su día realizó el Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid, quien en su momento investigó el controvertido rescate y que dio carpetazo al asunto sin haber accedido a los documentos más comprometidos. La UDEF detectó carpetas vacías, archivos inaccesibles y correos de la fase de concesión que no figuraban en el expediente Anticorrupción quiere también «todas las actas» del Comité de Seguimiento que debía vigilar el cumplimiento de los acuerdos y del plan de viabilidad de Plus Ultra. Y reclama algo todavía más básico: nombre y categoría profesional de todos los funcionarios, contratados o asimilados que intervinieron en el expediente del rescate o en cualquier otro archivo relacionado con la operación. La petición permitiría poner nombres, fechas y documentos a una tramitación cuyo resultado formal se conoce, pero cuyo recorrido interno continúa ofreciendo zonas oscuras. El problema viene de lejos. La Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional ya dejó constancia en abril de que el material remitido por la SEPI estaba incompleto. Algunas carpetas aparecían vacías, especialmente las dedicadas a las comisiones de seguimiento; otros archivos no podían abrirse y existían documentos citados dentro del propio expediente que no figuraban entre los enviados. Los investigadores llegaron a encontrar papeles que debían estar en la documentación aportada a Deloitte y que tampoco aparecían. La situación de los correos resultó aún más llamativa. Los mensajes entregados correspondían esencialmente a 2025, cuatro años después de la concesión de la ayuda. La Policía comprobó, sin embargo, que durante la fase decisiva sí hubo comunicaciones entre responsables de Plus Ultra y José Ángel Partearroyo. Algunas aparecían convertidas en PDF dentro de otras carpetas. En un caso figuraba la respuesta de la aerolínea a una petición de subsanación enviada el 22 de diciembre de 2020, pero no la solicitud original que la SEPI había cursado ocho días antes. Noticia relacionada