Mundial 2026 / Argentina 2-2 Cabo Verde
Argentina elimina a Cabo Verde en la prórroga con un gol en propia puerta y pidiendo la horaEl equipo africano estuvo muy cerca de lograr una de las machadas de la historia de los Mundiales en un partido bastante flojo de la campeona
Regala esta noticia Añádenos en Google El gol en propia puerta de Cabo Verde los eliminó del Mundial. (Reuters)Rubén Cañizares
Enviado especial a Miami
04/07/2026 a las 02:57h. CrónicaEl sueño de Cabo Verde llegó a su final, pero con la cabeza bien alta. El equipo africano estuvo cerca de lograr la mayor campanada ... de la historia de los Mundiales, pero un gol en propia puerta de Borges en la segunda parte de la prórroga evitó el descalabro de Argentina. Agónica clasificación a octavos en Miami y muchas dudas para lo que resta de campeonato.
Argentina jugó la primera mitad como lo lleva haciendo en toda la era Scaloni: balones a Messi y que Leo decida. Es tan simple como el mecanismo de un bic, pero eso no quiere decir que sea sencillo de detener. Cabo Verde lo logró durante 29 minutos, con Vozinha gustándose en un par de recortes a Lautaro y sin recibir ni un solo tiro a puerta, pero entonces llegó la maldita pausa de hidratación.
Argentina
3 - 2
Cabo Verde
Dibu Martínez; Molina (Montiel, 104), Romero, Lisandro, Medina (Tagliafico, 86); Mac Allister, Enzo Fernández, De Paul (Paredes, 84), Almada (Nico González, 64); Lautaro (Julián Álvarez, 64) y Messi.
Vozinha; Moreira, Borges, R. Lopes, L. Cabral; Kevin Pina (Tavares, 100), Deroy Duarte (Monteiro, 100); Laros Duarte (Monteiro, 67), Ryan Mendes (Semedo, 80), Jovane Cabral (Valera, 80); y Nuno Da Costa (Livramento, 67).
Goles 1-0, min.29: Messi; 1-1, min.59: Deroy Duarte. 2-1, min.93: Lisandro. 2-2, min.103: Lopez Cabral. 3-2, min.111: Borges (propia puerta)
Árbitro Drew Fischer (canadiense). Amonestó a Montiel y Pina
La aprovechó Messi para acercarse a Scaloni y decirle algo al oído. No sabemos el qué, pero si lo que pasó justo después del 'break'. Pase de Lisandro al espacio y control más disparo de Leo al techo de la red. Beckham, Simeone, Ginobili y Shakira celebraban en sus cómodas butacas vip. Séptimo gol en el torneo y 20 en el total de los Mundiales.
El gol fue una delicia. Cualquier otro jugador hubiera necesitado tres controles donde Messi solo tuvo que hacer uno. Y cualquier otro jugador hubiera elegido fusilar a Vozinha en lugar de meterle el empeine debajo del balón para ponérsela arriba al portero.
Hasta ese 1-0, Messi había caminado y no dejó de hacerlo en todo el partido. Sudaba porque había 34 grados y un 80% de humedad en Miami, no por las carreras que se estaba pegando. Ni siquiera en el gol, donde diez segundos antes de esprintar lo justo para ganarle un metro a su marca, caminaba por la frontal del área y parecía estar completamente desconectado de lo que hacían sus compañeros.