Domingo, 25 de enero de 2026 Dom 25/01/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Atoba, la nueva barra japonesa escondida en Málaga

Atoba, la nueva barra japonesa escondida en Málaga
Artículo Completo 720 palabras
Juana Valverde se independiza como sushiwoman en este modesto restaurante para doce personas

Ampliar

Juana Valverde, con una selección de sus nigiris en la barra de Atoba. M. M. Atoba, la nueva barra japonesa escondida en Málaga

Juana Valverde se independiza como sushiwoman en este modesto restaurante para doce personas

Marina Martínez

Sábado, 24 de enero 2026, 23:50

... Justo entrando a la calle San Millán, en El Ejido, hay un nuevo espacio en el que parar y dejarse llevar por Juana Valverde. En una barra para ocho personas y un par de mesas para otras cuatro, esta joven colombiana demuestra su maestría con todo tipo de nigiris, rolls, sashimi, tartar y hasta ajoblanco.

La joven colombiana, preparando uno de sus rolls. M. M.

Cuando te confiesa que es violinista entiendes la soltura de sus manos. Es una caja de sorpresas. También estudió Bacteriología y Laboratorio Clínico. Asegura que todo suma. Lo demuestra en este rincón de El Ejido donde su equipo es ella misma, para lo bueno y para lo malo. Acaba de independizarse, prefiere ir paso a paso: «Al ser un espacio pequeño me manejo bien, aunque en un futuro necesitaré alguna ayuda».

Le gustaría que esa ayuda tuviera nombre de mujer. En el fondo, una de las motivaciones que le llevaron a emprender su propio negocio era reivindicarse como sushiwoman y abrir puertas a otras compañeras. «Apenas hay en Málaga», advierte, lamentando también esa presencia a nivel general, especialmente también en Japón. Considera que aún hay machismo en este ámbito.

De Colombia a Málaga

Pero Juana siempre ha creído en sí misma y ha apostado fuerte por esta pasión por la cocina japonesa en la que lleva casi media vida. Estudió cocina en Colombia pero luego se mudó a Argentina, donde aprendió todos los secretos del pescado y el marisco. La situación en ambos países le empujó a buscarse la vida en España. Primero en Madrid, luego en Almería y, finalmente, en Málaga, donde aterrizó hace unos cuatro años, tiempo en el que se ha curtido en varios restaurantes siempre moviéndose entre el pescado y el sushi.

Aunque llegó un momento en el que buscaba algo «más tranquilo», alejarse de las salas de setenta y ochenta comensales. «Necesitaba algo más reposado, tener mi propia barra en la que yo pudiera medir los tiempos y ofrecer mi propia cocina, algo que sintiera mío», cuenta la sushiwoman, reconociendo, no obstante, que no le faltaba libertad a la hora de trabajar.

Arriba, barra de Atoba. Abajo, tartar de atún con ajoblanco y parte de la sala con las mesas bajas. M. M.

Ahora tiene un trato más directo con el cliente. Incluso algunos le hacen sus peticiones antes de ir. «Es una forma de consentirles», comenta con un sonrisa. Y no es que prepare menú omakase habitualmente, sólo lo hace en días específicos y generalmente temáticos. Depende mucho del mercado. Aunque siempre intenta tener sus 'top', como el tartar de atún rojo con base de ajoblanco o el nigiri de vieira picante y el de salmón con teriyaki. No esconde su vena latina. La deja ver en ese toque de fusión al que sabe su cocina.

Incluso con originales elaboraciones como los nigiris de molleja o entraña. No siempre los tiene. Trabaja al día. Es una manera de no aburrirse ni aburrir al cliente: «Me gustaría que la gente piense en Atoba como un lugar en el que disfrutar y poder repetir». Tanto por el dinamismo de la carta como por el precio (en torno a 35-40 euros de ticket medio). De miércoles a sábado (domingos bajo reserva). Conviene reservar.

Límite de sesiones alcanzadas

El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.

Por favor, inténtalo pasados unos minutos.

Sesión cerrada

Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.

Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.

Iniciar sesión Más información

¿Tienes una suscripción? Inicia sesión

Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir