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Política

Auge y caída del jefe de los Mossos al que se le escapó Puigdemont

Auge y caída del jefe de los Mossos al que se le escapó Puigdemont
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Eduard Sallent, aupado por ERC y apartado por el Govern de Illa tras el 8-A, se marcha tras varias polémicas Leer

El día que Eduard Sallent sacó la estampita del bolsillo -como se puede ver en la imagen- venía de protagonizar uno de los mayores fracasos al frente de los Mossos d'Esquadra con la detención fallida de Carles Puigdemont ante 600 agentes en las calles de Barcelona. También la rueda de prensa más tensa de los últimos años en la sede de Interior: responsable del Cuerpo, eludió la autocrítica, defendió el dispositivo y atribuyó el ridículo a la actitud del ex president, al que comparó con Jimmy Jump -un famoso espontáneo que irrumpía en los campos de fútbol con una barretina en la cabeza- para explicar su fuga.

La comparecencia no gustó nada en el seno de la policía, «en shock» tras lo ocurrido el 8 de agosto en Arco de Triunfo y temerosa ante el profundo «descrédito» en el que quedó sumido el Cuerpo. Una polémica que ha marcado la carrera de este licenciado en Filosofía reconvertido a policía, que ERC aupó y el Govern de Salvador Illa cesó en agosto de 2024 al nombrar a Josep Lluís Trapero, su rival profesional y némesis en las luchas internas de poder dentro del Cuerpo, como director de la Policía y Miquel Esquius como comisario jefe. Ahora, un año y medio después y tras pasar por el área metropolitana sur por segunda vez, ha pedido una excedencia y abandonará los Mossos.

Sallent junto a Parlon e Illa.GORKA LOINAZARABA PRESS

Sallent se incorporó a en 1997. Tras escalar en el Cuerpo y ocupar distintos rangos de responsabilidad, estuvo al mando de la policía en dos etapas. En la primera, fue nombrado comisario y jefe de los Mossos por Miquel Buch, consejero de Interior de Junts en 2019 en el Ejecutivo de Quim Torra. Entre otros cargos, antes había sido el responsable de la Comisaría General de Relaciones Institucionales, Prevención y Mediación (entre 2012 y 2017), un puesto que depende de la dirección política. Un indicativo en su carrera, ya que Sallent ha sido percibido como un perfil institucional, de despacho, más cercano a lo político. De hecho, generó una mayor complicidad con la escala superior que con las bases, según las distintas fuentes consultadas.

También pasó por la Comisaría General de Información en 2017 (año de los atentados del 17-A), antes de ascender de forma fulgurante con Buch. No obstante y coincidiendo con la absolución del mayor Josep Lluís Trapero en la Audiencia Nacional por el 1-O a finales de 2020, el sucesor de Buch y entonces responsable de Interior, Miquel Sàmper (también de Junts), lo restituyó. Sallent se marchó al área metropolitana sur hasta que ERC llegó al poder y lo rescató.

Después de formar parte de una cúpula coral y enfrentarse al comisario Josep Maria Estela -muy bien valorado en el Cuerpo-,Sallent fue nombrado de nuevo jefe de los Mossos por Joan Ignasi Elena (Esquerra) en octubre de 2022. Apenas unos días antes, se hizo público que el ex jefe de investigación de los Mossos, el intendente Toni Rodríguez, había denunciado su cese ante los tribunales y había acusado a Sallent de pedir datos de un caso judicializado, la investigación precisamente contra el consejero de Interior, Miquel Buch, por el escolta de Carles Puigdemont, en 2020. Sea como fuere, Sallent se situó al frente del Cuerpo hasta 2024.

Elena, ex socialista y hombre muy cercano a Oriol Junqueras, fue su principal valedor y estuvo presente tanto en el dispositivo fallido para detener a Puigdemont -con Sallent dentro del parque de la Ciutadella preparado para el arresto- como en la mencionada rueda de prensa posterior. La herida del 8-A también sirvió para constatar la existencia dentro del Cuerpo de un «grupo incontrolado» que colaboraba para el ex presidente de forma habitual y que le ayudó en su fuga. Sallent fue apartado coincidiendo con la llegada de Salvador Illa y Núria Parlon (Interior) a la Generalitat, pocos días después de la segunda fuga del ex presidente y líder de Junts ante decenas de cámaras de televisión y tras no lograr detenerle.

A nivel judicial, Sallent elaboró, firmó y remitió al Tribunal Supremo un informe en el que admitía una ristra de errores en el dispositivo para arrestar a Puigdemont, desde fallar con el modelo del coche a la ausencia de plan B. Además, acudió a declarar como testigo ante la juez que investiga a tres agentes por la fuga del 8-A y ratificó que «no contempló» que el líder de Junts pudiera huir en ningún momento.

A nivel interno, Sallent también ha estado en medio de otra fuerte controversia: en 2024 ganó una nueva plaza de mayor de los Mossos que había convocado el equipo de Interior con ERC aún al frente para blindarlo. No obstante, la comisaria Alícia Moriana, actual número 2 del cuerpo policial, y varios sindicatos de Mossos impugnaron las bases del proceso, además de llevar el caso ante los tribunales. Este litigio sigue sin resolverse.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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