Pedro Acosta ganó su primera carrera en la clase reina, en su tercer año en la categoría y tras haber subido previamente al podio en quince ocasiones
Regala esta noticia Añádenos en Google Acosta celebra la victoria en Austria. (Afp)Jesús Gutiérrez
21/09/2026 Actualizado a las 17:11h.Cuando Pedro Acosta cruzó la línea de meta del circuito de Red Bull Ring ponía fin a una racha de 1.071 días sin sumar ... una victoria mundialista. Nadie contaba con que la primera del murciano en MotoGP tardase tanto en llegar. La última vez que había pisado el escalón más alto de un podio en 2023 todavía competía en Moto2. Casi tres años de espera y muchas veces golpeando al palo, ya que en su particular travesía por el desierto había subido hasta en quince ocasiones al podio, pero siempre como segundo o tercero. Parecía imposible que estrenara su palmarés con KTM, la marca que confió en él con 16 años y con la que ha competido desde que puso un pie en el campeonato.
El destino que tantas veces se había puesto en contra, le regaló en esta ocasión el mejor escenario posible. La primera vez llegaría en la carrera de casa de su equipo y con la plana mayor de la fábrica austriaca. «Creo que lo había imaginado tantas veces en mi cabeza que es como si lo hubiera vivido ya», trataba de explicar el de Mazarrón lo que suponía este éxito tanto para él como para su equipo. «KTM ha pasado por momentos muy difíciles estos últimos años. Yo también, por eso tomé la decisión de irme. Hemos vuelto a ganar después de su sequía, después de la mía, en casa de KTM, en casa de Red Bull, creo que se lo merecen también y es la mejor manera para cerrar un círculo a esta bonita historia».
«Creo que lo había imaginado tantas veces en mi cabeza que es como si lo hubiera vivido ya».
Pedro Acosta
De un plumazo desaparecían todos los fantasmas que habían perseguido al Tiburón de Mazarrón. Esa presión que él mismo había asumido desde que puso un pie en la clase reina del motociclismo. Esa frustración por quedarse tantas veces en la orilla. Y esa sensación de que era David luchando contra Goliat. «Sabéis cuánto hemos sufrido en un campeonato que ha estado dominado tanto por Ducati, como por Aprilia. Tener oportunidades, es dificilísimo, por eso me supo muy mal la caída del sprint, porque era como tirar una oportunidad gratis a la basura». Y es que Acosta podría haber sumado un doblete en Austria, si no hubiera cometido un error el sábado, cuando lideraba en solitario el sprint a falta de tres vueltas. En esa curva 2 donde se había ido al suelo un día antes, celebró el domingo el triunfo tirándose con su moto. «No había otra manera mejor. Hay que reírse de los errores de uno mismo y seguir para adelante».
«La primera de muchas»
Esa es la frase que utilizó Marc Márquez para felicitar al que será su compañero de equipo en 2027. De la misma forma que parecía inexplicable que a Pedro Acosta se le resistiera la victoria, también ahora hay una sensación generalizada de que el murciano activó un contador en Austria que no va a parar de crecer los próximos años. Y probablemente no haya que esperar hasta el próximo curso, cuando vista de rojo Ducati, para ver la siguiente.
El campeonato abandona Europa y el próximo mes y medio hará su tradicional gira transoceánica por Asia y Australia. Circuitos donde las marcas no tienen tanta información y donde la meteorología condiciona mucho más las carreras. Grandes premios que todavía podrían dar a Acosta la oportunidad de volver a ganar vestido de naranja KTM. «Eso siempre es una incógnita. Es verdad que ahora vamos a Asia, donde tanto yo como las KTM van muy bien, pero nunca se sabe. Y más con el nivel que está mostrando Ducati y Aprilia. Lo bueno es que soy el que menos tiene que perder y si me caigo, me he caído y si no, celebraremos, porque ellos son los que tienen más que jugarse que yo».
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