Pedro Sánchez y Begoña Gómez, durante un acto oficial. Europa Press
Política Begoña Gómez viajará a China acompañando a Sánchez por invitación expresa de Xi Jinping en una visita muy 'tecnológica'Sánchez busca atraer inversiones tecnológicas en un viaje en el que visitará la sede de Xiaomi y pretende firmar varios acuerdos con el presidente y el primer ministro chino.
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Rubén Fernández Publicada 8 abril 2026 12:59hLas claves nuevo Generado con IA
De los cuatro viajes que Pedro Sánchez ha hecho a China, el de la próxima semana será, quizás, el que llegue rodeado de más tensión internacional.
No sólo por la guerra en Oriente Medio, en la que Pekín se ha puesto de perfil pese a vetar junto a Rusia una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el estrecho de Ormuz, sino también porque el presidente del Gobierno emprende esta gira, del 13 al 15 de abril, con las críticas de Donald Trumpa la postura de España al considerarlo "un socio terrible" y en plena guerra tecnológica entre Washington y el gigante asiático.
Sánchez no estará solo. Por primera vez, el régimen chino ha invitado formalmente a su mujer, Begoña Gómez, justo en el momento de mayor debilidad política de la consorte y a las puertas de la decisión que tomará el juez Juan Carlos Peinadosobre si la envía a juicio, prorroga la causa o la archiva.
Gómez le acompañará en algunos de los momentos clave, como el gran banquete que le ofrecerá Xi Jinpingo la cena con el primer ministro, Li Qiang, en el Gran Palacio del Pueblo. Aunque no consta que vaya a tener una agenda paralela.
En Tiananmen previamente habrá una reunión en la que Sánchez pretende aprovechar la interlocución al máximo nivel para hablar de Ucrania, Gaza e Irán. Unos conflictos en los que Pekín se ha puesto de perfil mientras EEUU resbala.
Aunque la foto que busca La Moncloa no es solo la de estrechar la mano del mandatario asiático, sino la de un presidente del Gobierno que visita la sede de Xiaomi o recibe un título honorífico en la Academia China de las Ciencias, un gigantesco complejo de investigación con recursos a escala de potencia mundial, y en el que España, vía CSIC, quiere colaborar en diferentes áreas de investigación.
La intención del Ejecutivo es reforzar una alianza tecnológica con China, una potencia en software, IA o robótica, y atraer inversiones que supongan valor añadido en España, que cree empleo local y desarrollo industrial, en un escenario en el que los grandes desembolsos dependen en último término de la autorización del Gobierno chino.
China cambia de aliados: ahora refuerza su cooperación con Pakistán tras la ofensiva de EEUU e Israel en IránDe ahí que vaya a haber hasta dos reuniones en el hotel Regent con inversores chinos interesados en entrar en el mercado español y una cita con el presidente de la Cámara de Comercio UE‑China.
El Gobierno quiere reducir el déficit comercial con el gigante asiático y presume de que, desde el primer viaje de Sánchez a China, las exportaciones españolas han crecido en torno a un 7%.
El objetivo no es sólo aumentar las ventas agrícolas e industriales, sino también consolidar el precedente que permitió mantener las exportaciones de carne de cerdo durante la peste porcina —con la excepción de Cataluña— y abrir nuevos nichos para el sector agroalimentario.