El logo de Google, en el nuevo centro de IA del gigante estadounidense en Berlín Reuters
Observatorio digital Bruselas obliga a Google a compartir datos de búsqueda y a abrir Android a las empresas rivales de inteligencia artificialEl gigante estadounidense dispone de hasta un año para cumplir las nuevas exigencias impuestas por Bruselas en virtud de la Ley de Mercados Digitales
Más información: Bruselas impone a Google una nueva multa de 2.950 millones por abusos monopolísticos en el sector de tecnología publicitaria
Juan Sanhermelando Bruselas Publicada 16 julio 2026 14:51h Actualizada 16 julio 2026 15:10h Las clavesLas claves Generado con IA
La Comisión Europea ha obligado este jueves a Google a compartir los datos de búsqueda y a abrir su sistema operativo móvil Android a las empresas rivales de inteligencia artificial con el objetivo de fomentar la "competencia justa" en estos mercados y "apoyar la innovación y la diversidad" en la UE.
Estas dos decisiones son jurídicamente vinculantes para Google, que además debe aplicarlas en los plazos fijados por Bruselas. En concreto, la compañía deberá empezar a compartir los datos con los proveedores de motores de búsqueda que cumplan los requisitos a partir de enero de 2027, mientras que los usuarios comenzarán a beneficiarse de los cambios en Android desde julio de ese mismo año.
"Nuestra decisión ayudará a los competidores más pequeños, los motores de búsqueda o los asistentes de IA a competir y ofrecer opciones alternativas, protegiendo al mismo tiempo la privacidad del usuario", ha dicho la vicepresidenta primera del Ejecutivo comunitario y responsable de Competencia, Teresa Ribera.
Bruselas fuerza a Google a dar acceso equitativo al sistema operativo Android a sus rivales en inteligencia artificial"Las decisiones de hoy ponen en riesgo la seguridad y la privacidad de millones de europeos", criticó el presidente de Asuntos Globales de Google, Kent Walker. El gigante estadounidense reclama ahora una aplicación flexible de las nuevas obligaciones, basada en pruebas sobre sus beneficios y sus posibles perjuicios, y que permita "ajustar" las obligaciones.
El objetivo del primer conjunto de medidas de especificación, adoptado en virtud de la Ley de Mercados Digitales, es garantizar que los servicios de inteligencia artificial (IA) de los competidores puedan competir con los propios servicios de IA de Google, como Gemini, mediante un acceso en igualdad de condiciones a las funcionalidades de los dispositivos Android de Google.
Actualmente, los asistentes de IA de los competidores solo tienen un acceso limitado a las funciones clave del sistema operativo Android de Google. Esto les impide competir en igualdad de condiciones con los servicios de la compañía, restringe su capacidad para ofrecer funciones innovadoras y reduce su atractivo para el 60 % de los usuarios de Android en la UE.
El objetivo es garantizar que los usuarios puedan activar su asistente de IA preferido a través de comandos de voz, similares al comando Hey Google. Además, podrán utilizar asistentes de IA de terceros para ejecutar acciones dentro de las aplicaciones, como reservar un taxi, recibir sugerencias de respuesta en servicios de mensajería o pedir información sobre un lugar que hayan visitado recientemente.
La segunda decisión establece cómo deberá Google compartir sus datos de búsqueda con otros motores de búsqueda, con el fin de facilitar el desarrollo de alternativas capaces de competir con Google Search y favorecer la aparición de nuevos servicios, incluidos aquellos centrados en la protección de la privacidad.
Bruselas también corrige los aspectos que, hasta ahora, habían hecho ineficaz el sistema de intercambio de datos propuesto por Google. Entre otras medidas, aclara que los chatbots de IA con funciones de búsqueda tendrán derecho a acceder a esos datos y obliga a la compañía a compartir, una vez anonimizados, los mismos datos que utiliza para mejorar su propio buscador.
La Comisión exige además que toda la información compartida esté anonimizada mediante un sistema de varias capas, diseñado con expertos en privacidad y alineado con el futuro marco conjunto de la Ley de Mercados Digitales (DMA) y el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).
Al mismo tiempo, permite a Google denegar el acceso cuando considere que compartir determinados datos con un tercero supone un riesgo grave para la ciberseguridad o la protección de datos. Bruselas se reserva, además, la posibilidad de revisar estas reglas si cambian las condiciones del mercado o nuevas evaluaciones independientes lo aconsejan.
Las medidas fijan también un método para calcular el precio de los datos compartidos y un procedimiento transparente para acceder a ellos.
Con este paquete de decisiones, la Comisión pretende ampliar las opciones de los usuarios europeos, tanto en los asistentes de inteligencia artificial disponibles para Android como en los motores de búsqueda.