La pandemia ha transformado por completo el concepto de oficina, convirtiéndola en un activo estratégico para atraer y retener talento. Según el informe Tendencias CBRE en Oficinas 2025, la combinación de diseño innovador, tecnología avanzada y bienestar en los espacios de trabajo aumenta la productividad, fortalece la cultura corporativa y refuerza la competitividad de las empresas en un mercado global donde el talento cualificado es el recurso más escaso y valioso.
La pandemia lo cambió todo. Antes de este evento canónico que redefinió para siempre nuestras vidas -sobre todo a nivel profesional-, la pregunta que rondaba por la mente de los directivos era cómo conseguir que los equipos fuesen más eficientes. Seis años después, con el teletrabajo como un elemento indispensable para miles de trabajadores, la pregunta ha evolucionado para los ejecutivos: ¿cómo convertimos nuestra sede en un destino atractivo para retener el talento? Esta es una de las principales conclusiones del informe Tendencias CBRE en Oficinas 2025, análisis que evalúa el poder que tienen los espacios de trabajo como activo estratégico para las organizaciones.
Conseguir una oficina a la moda no es sencillo. "El mundo laboral está experimentando una transformación sin precedentes. La aceleración tecnológica y la consolidación del modelo híbrido bajo un prisma de flexibilidad han redefinido las expectativas de empleados y corporaciones", señala el informe. Además, las oficinas se convierten en un elemento estratégico para atraer y fidelizar el mejor talento, "ofreciendo interacciones y experiencias que trascienden la mera funcionalidad de los espacios de trabajo". Ante esta aseveración, los directivos no pueden ver actualmente las oficinas como un coste inmobiliario que hay que minimizar, sino como una herramienta de capital humano. "Los espacios de trabajo actualmente son un impulsor de la cultura corporativa, la innovación y el bienestar. Las empresas que apuestan por espacios de calidad no solo mejoran la experiencia de sus empleados, sino que fortalecen su competitividad en un entorno donde el talento es el recurso más escaso y valioso", señala a la postre del informe José Mittelbrum head of transactions de Oficinas en CBRE.
Bajo esta premisa, prosigue el experto, los directivos y las organizaciones deben aspirar "a una categoría superior, ofreciendo tecnología avanzada, diseño personalizado y servicios que eleven la experiencia laboral a su máximo nivel". No obstante, añade Mittelbrum, esta apuesta por la máxima calidad en los espacios de trabajo "seguirá presionando al alza las rentas, reflejo de un mercado que ha recuperado velocidad pero que no logra generar suficientes activos que cumplan con los estándares que hoy definen la calidad". En este contexto, prosigue el informe, el 54% de las empresas en España prevé incrementar el uso de oficinas en los próximos años, por encima de lo que se espera en EMEA (47%), América (38%) y la región Asia-Pacífico (34%).
Flexibilidad y colaboración
Según el Global Workplace and Occupancy Insights de CBRE, el 92% de las organizaciones ha adoptado políticas híbridas, frente al 71% de hace tres años. Sin embargo, persiste una brecha entre lo que las compañías esperan y la realidad: "Mientras la presencialidad deseada por los empleadores europeos se sitúa en tres días por semana, la asistencia efectiva se mantiene en dos. Para cerrar esta distancia, las oficinas deben convertirse en entornos que fomenten la colaboración, la interacción y el bienestar, ofreciendo aspectos únicos que los empleados no encuentren en sus hogares", destaca el análisis.
Para CBRE, el reto no es elegir entre "teletrabajo o presencialidad", sino ofrecer la flexibilidad necesaria para que los profesionales alcancen su máximo potencial. "Esto exige oficinas adaptativas, capaces de responder a diferentes dinámicas laborales y de integrarse en experiencias híbridas que prioricen la productividad y la satisfacción del empleado", contempla el estudio.
Esta visión estratégica de la oficina como palanca de atracción y retención del talento también se define en numerosos estudios internacionales. Una investigación publicada por Harvard Business Review titulada La oficina como herramienta estratégica para gestionar el talento concluye que los empleados que consideran su entorno laboral "inspirador y alineado con sus valores" muestran una probabilidad un 33% mayor de permanecer en la empresa a medio plazo, incluso en contextos de alta movilidad laboral. El espacio físico, subraya el estudio, actúa como un elemento simbólico de reconocimiento y pertenencia.
Asimismo, un análisis del MIT Sloan Management Review advierte de que las políticas de retorno a la oficina basadas únicamente en la obligación "tienden a erosionar la confianza interna y a incrementar la rotación no deseada". Por el contrario, prosigue la publicación, las compañías que invierten en espacios diseñados para el intercambio informal, la creatividad y el bienestar emocional logran reforzar la cohesión de los equipos y acelerar los procesos de innovación. "Las oficinas deben ofrecer algo que merezca el viaje", sintetiza el informe. El bienestar, de hecho, emerge como uno de los grandes ejes diferenciales. Para ofrecer un espacio de trabajo a la última, según analiza World Green Building Council, los edificios que priorizan la luz natural, la calidad del aire y los espacios verdes interiores registran mejoras de hasta el 11% en el rendimiento cognitivo de los trabajadores. En un contexto de competencia global por el talento cualificado, estos factores dejan de ser accesorios para convertirse en ventajas competitivas que los directivos deben tener en cuenta para convertir su compañía en el lugar y espacio de moda.
¿Por qué los nómadas digitales eligen Canarias?¿Por qué Hollywood recicla siempre sus historias?Lecciones del líder que salvó a Nintendo Comentar ÚLTIMA HORA