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Cómo saber si tu mascota sufre estrés en una casa pequeña (y ponerle remedio)

Cómo saber si tu mascota sufre estrés en una casa pequeña (y ponerle remedio)
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Los gatos necesitan de un entorno doméstico enriquecido que compense la falta de espacio, apuntan desde el Colegio de Veterinarios de Madrid
Cómo saber si tu mascota sufre estrés en una casa pequeña (y ponerle remedio)

Los gatos necesitan de un entorno doméstico enriquecido que compense la falta de espacio, apuntan desde el Colegio de Veterinarios de Madrid

José Carlos Castillo

Sábado, 14 de febrero 2026, 19:07

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En España se cuentan unos 28 millones de mascotas que, según datos de la Asociación Española de la Industria y el Comercio del Sector del ... Animal de Compañía (AEDPAC) se desglosan en 9,3 millones de perros, 5,8 millones de gatos, 7,9 millones de animales acuáticos, 5 millones de pájaros y 1,5 millones repartidos entre reptiles y otros animales pequeños.

Un piso demasiado pequeño puede, en último término, desatar conductas ansiosas en el animal de las que nos informa mediante comportamientos repetitivos o cambios en la rutina. Señales fácilmente identificables y que Lázaro ejemplifica con «un aumento de las vocalizaciones (ladridos, gemidos o aullidos), trastornos de eliminación (con orina o heces), destructividad o incluso autotraumatismos (lamido compulsivo, perseguirse el rabo...)». 

Ante cualquiera de estos síntomas debemos actuar de inmediato, prosigue el experto: «La ansiedad y el estrés requieren, al igual que cualquier otra patología, un diagnóstico lo más claro posible, en particular sobre el origen del problema. Se debe consultar a un veterinario con profundos conocimientos de medicina del comportamiento para evaluar completamente la situación y adoptar las medidas oportunas».

Más paseos (y rincones de juego)

Dos suelen ser las recomendaciones más habituales una vez pasados por consulta: enriquecer el entorno doméstico para reducir el estrés (lo que no tiene por qué suponer gastar mucho dinero ni meterse en reformas) y variar las pautas de ejercicio diario de forma que compensen la falta de espacio interior. Lo primero incumbe especialmente a unos gatos domésticos que, salvo excepciones, no suelen dejarse pasear por la calle (el cúmulo de estímulos visuales, olfativos y auditivos puede acentuar aún más la ansiedad del animal): «Es importante crear escondites -variando la disposición del mobiliario, por ejemplo-, instalar puestos elevados de observación y colocar rascadores en varios puntos de la casa. También conviene que tengan la oportunidad de asomarse a las ventanas (tras protegerlas convenientemente para evitar caídas o fugas)». 

Este último punto no es baladí, dado el ingente número de felinos que acuden a consulta fruto de caídas a pequeña y gran altura (después de que su instinto les haga saltar por balcones o ventanas a la caza del pájaro o el insecto de turno). Las consecuencias van desde patas, mandíbulas o caderas rotas hasta traumatismos encefálicos o hemorragias pulmonares a menudo fatales. 

Respecto a los canes, Lázaro explica que la duración del paseo «depende mucho del tamaño y de la raza. Los perros grandes, en particular los de 'utilidad' (de tipo pastor o de caza) suelen precisar mayor actividad, considerándose adecuadas al menos 3 o 4 salidas con una duración mínima de entre 15 y 20 minutos. Si es posible, una de éstas debería superar la hora. También es importante precisar que los perros necesitan, además de actividad física, actividad mental, como son las distintas modalidades de juego y de interacción social, lo que hará que se muestren mucho más relajados al volver a casa (no olvidemos que tanto perros como gatos pasan muchas horas del día dormidos o dormitando)». 

Preguntado por el error más frecuente cometido con sus mascotas por los propietarios de pisos pequeños, el veterinario apunta a los castigos: «Muchos tienden a confinar aún más al animal como reprimenda por los destrozos causados o los ladridos constantes, lo que lejos de poner remedio a la situación, la empeora». 

Otros motivos de preocupación

Además de a los síntomas inherentes a un cuadro ansioso, veterinarios como Carlos Gutiérrez, responsable del canal de YouTube 'Mascotas y Familias Felices', piden estar alerta frente a señales que pueden indicar algo más grave: «La presencia de vómitos y diarrea son las más evidentes, pero en ocasiones no se le da la debida importancia a que se pasen adormilados todo el día, coman menos que de costumbre, varíen de peso, miccionen con más frecuencia, se nieguen a moverse o se muestren incapaces de realizar actividades que antes les resultaban fáciles». Acudir a la consulta del veterinario se antoja imprescindible en estos casos.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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