Miércoles, 23 de septiembre de 2026 Mié 23/09/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Carta de la madre de Nacho, el joven asesinado a tiros en Barcenillas

Carta de la madre de Nacho, el joven asesinado a tiros en Barcenillas
Artículo Completo 464 palabras
«En su sonrisa siempre se deslumbraba cierta inocencia. Aunque a veces se esforzaba por parecer mayor, era aún un niño»
Carta de la madre de Nacho, el joven asesinado a tiros en Barcenillas

«En su sonrisa siempre se deslumbraba cierta inocencia. Aunque a veces se esforzaba por parecer mayor, era aún un niño»

Regala esta noticia Añádenos en Google

María José Díaz Alcalá

23/09/2026 a las 05:40h.

El doloroso vacío que deja la muerte de Nacho, tiroteado «por error» en Barcenillas cobra voz a través de las palabras de su madre, Laura. ... En una emotiva carta escrita desde el duelo y compartida con SUR, la progenitora ha querido mostrar la realidad de quién era su hijo, recordando que formaban «una familia de dos, con mucho amor», ahora fracturada por un acto violento.

Nacho albergaba metas claras para su futuro profesional y soñaba con trabajar como «mecánico de trenes en Renfe». Mientras preparaba el acceso a esa formación, desempeñó diversos trabajos en los que, según recuerda su madre, siempre «alabaron su capacidad de trabajo y compañerismo».

Entre sus grandes pasiones destacaban la música y la mecánica. Era un «amante de los animales y con un gran talento para la música, principalmente la guitarra eléctrica, algo que le venía de familia, y últimamente pasaba horas en casa con su mesa de mezclas». A esa inclinación artística se sumaba su fascinación por el motor: «Se podía pasar horas y horas montando y desmontando su ciclomotor y ayudando a sus amigos a reparar los suyos».

Laura repasa también el recorrido vital de Nacho en la capital malagueña. Vivió sus primeros años en una «urba» de Ciudad Jardín, donde fue «inmensamente feliz» y cosechó amistades de la infancia que aún conservaba y para quienes esta pérdida ha supuesto un profundo dolor. Desde hacía tres años residía en el barrio de La Victoria. Allí era habitual verlo pasear a «dos de sus grandes amores, sus dos perritos, Pepito y Martín», o conversando al caer la tarde en la plaza de la Iglesia.

El escrito subraya el carácter generoso de un joven «cariñoso con su familia y muy sociable con sus vecinos» que jamás dudaba en prestar ayuda cuando alguien se lo pedía. Le gustaba reunirse con sus allegados y «sentarse en el Mirador a contemplar la ciudad», junto a un grupo de amigos que, desde que conocieron el desenlace, han rodeado a la familia con muestras de afecto y compañía. Una marcha prematura y trágica que ha dejado a su madre con el difícil camino de «poder sobrevivir con el acompañamiento de profesionales y el apoyo de su familia y amigos».

comentarios Reportar un error
Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir