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China ha roto el monopolio del T1100 de Japón y EEUU: ya está fabricando la "Fórmula 1" de las fibras de carbono

China ha roto el monopolio del T1100 de Japón y EEUU: ya está fabricando la "Fórmula 1" de las fibras de carbono
Artículo Completo 781 palabras
La fibra de carbono es un material ampliamente utilizado en la industria, desde aeronáutica al automovilismo de competición pasando por las palas de los aerogeneradores o cuadros de bicicleta. Pero hay fibras y fibras: mientras que el estándar de la industria son la T300 y la T700, hay otras de alto rendimiento como la T800 o la T1000. Si hablamos de la mejor y la más avanzada, la de grado aeroespacial de alto rendimiento T1100 aparece en escena. Eso sí, solo se fabricaba en dos países: Japón o Estados Unidos. China está a punto de cambiarlo. Una industria localizada en dos países. Más concretamente, en la industria productora de T1100, la nipona Toray Industries es la absoluta referencia (inventaron esa nomenclatura). Después está Hexcel en Estados Unidos, con su homólogo el HexTow IM10. En Estados Unidos hay además hay una planta de Toray en Alabama, que la empresa japonesa anunció allá por 2022 con un objetivo: satisfacer la demanda del sector de defensa estadounidense. Eso si hablamos de escala industrial, porque en el laboratorio Rusia, Corea del Sur o la India están haciendo sus pinitos. Y por supuesto, China. China hace de la necesidad virtud. El gigante asiático ha conseguido un hito:  pasar del laboratorio a la planta de producción con un 95% de tasa de éxito en la ciudad de Langfang, según recoge CGTN. Explican que, para asegurar una producción estable, la Universidad de Shenzhen trabajó mano a mano con la empresa Changsheng Technology desde 2023.  Por qué es importante. Para empezar, porque puedes producir pequeñas muestras de laboratorio, pero lo difícil es escalar a volúmenes industriales. Esto es lo que pasa con buena parte de los materiales prometedores. Pero al combinar capital estatal, investigación universitaria de laboratorio y fábrica codo con codo, China ha logrado una sinergia brutal en el desarrollo de nuevos materiales: CGTN menciona expresamente avances cada 3 o 4 meses y más de 30 rondas de iteración examinando cientos de factores para eliminar defectos y alcanzar la producción en masa. El hecho ya de por sí es un hito, pero lo verdaderamente importante es la consecuencia: la independencia tecnológica. Una vez puesto en marcha, los programas aeroespaciales y de defensa de China ya no se verán limitados por el suministro de esta fibra de carbono del exterior.  La fibra de carbono T1100 es estratégica. Es el material estructural más resistente (en relación resistencia-peso) y liviano que el ser humano puede producir a escala: tiene una resistencia a la tracción de 7.000 MPa y un grosor de apenas cinco micrómetros. Es siete veces más fuerte que el acero pesando solo una cuarta parte, sintetiza un científico de la Universidad de Shenzhen para CGTN. Y es esencial para la fabricación de aviones de combate, satélites, cohetes y aviones civiles.  Es, por tanto, un material estratégico y sensible por su doble uso civil y militar. Por este motivo Japón y Estados Unidos tienen estrictos controles de exportación. Es decir, si quieres fibra de carbono de grado T1100 para por ejemplo recubrir tus cazas, te toca pasar por caja si todo va bien, porque obviamente un material tan estratégico está sujeto a la diplomacia geopolítica. Este punto es importante porque como pasa con las GPU, Estados Unidos puede bloquear su venta a China. Y de hecho, lo hace. También Japón, a través de Acuerdo de Wassenaar.  En perspectiva. Toray lanzó la T300 en 1971, convirtiendo rápidamente esta fibra de carbono en el estándar de la industria. Cuarenta y tres años después, la empresa nipona anunciaba la T1100 en 2014. China en cambio tuvo que esperar hasta 2008 para tener su propia T300, pero ha pisado el acelerador y en solo 18 años se ha puesto a la altura. En Xataka | El plan "made in China 2025" de Xi Jinping se está haciendo realidad: así está conquistando las tecnologías clave del futuro En Xataka | China tiene un metamaterial capaz de hacer invisibles a sus cazas. "Es la clave para ganar futuras guerras" Portada | CGTN - La noticia China ha roto el monopolio del T1100 de Japón y EEUU: ya está fabricando la "Fórmula 1" de las fibras de carbono fue publicada originalmente en Xataka por Eva R. de Luis .
China ha roto el monopolio del T1100 de Japón y EEUU: ya está fabricando la "Fórmula 1" de las fibras de carbono

La fibra de grado aeroespacial de alto rendimiento es un material estratégico clave en defensa y aeronáutica al que China no podía acceder, así que se lo ha hecho ella misma

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Eva R. de Luis

Editor Senior

Eva R. de Luis

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La fibra de carbono es un material ampliamente utilizado en la industria, desde aeronáutica al automovilismo de competición pasando por las palas de los aerogeneradores o cuadros de bicicleta. Pero hay fibras y fibras: mientras que el estándar de la industria son la T300 y la T700, hay otras de alto rendimiento como la T800 o la T1000. Si hablamos de la mejor y la más avanzada, la de grado aeroespacial de alto rendimiento T1100 aparece en escena. Eso sí, solo se fabricaba en dos países: Japón o Estados Unidos. China está a punto de cambiarlo.

Una industria localizada en dos países. Más concretamente, en la industria productora de T1100, la nipona Toray Industries es la absoluta referencia (inventaron esa nomenclatura). Después está Hexcel en Estados Unidos, con su homólogo el HexTow IM10. En Estados Unidos hay además hay una planta de Toray en Alabama, que la empresa japonesa anunció allá por 2022 con un objetivo: satisfacer la demanda del sector de defensa estadounidense. Eso si hablamos de escala industrial, porque en el laboratorio Rusia, Corea del Sur o la India están haciendo sus pinitos. Y por supuesto, China.

China hace de la necesidad virtud. El gigante asiático ha conseguido un hito:  pasar del laboratorio a la planta de producción con un 95% de tasa de éxito en la ciudad de Langfang, según recoge CGTN. Explican que, para asegurar una producción estable, la Universidad de Shenzhen trabajó mano a mano con la empresa Changsheng Technology desde 2023. 

Por qué es importante. Para empezar, porque puedes producir pequeñas muestras de laboratorio, pero lo difícil es escalar a volúmenes industriales. Esto es lo que pasa con buena parte de los materiales prometedores. Pero al combinar capital estatal, investigación universitaria de laboratorio y fábrica codo con codo, China ha logrado una sinergia brutal en el desarrollo de nuevos materiales: CGTN menciona expresamente avances cada 3 o 4 meses y más de 30 rondas de iteración examinando cientos de factores para eliminar defectos y alcanzar la producción en masa.

El hecho ya de por sí es un hito, pero lo verdaderamente importante es la consecuencia: la independencia tecnológica. Una vez puesto en marcha, los programas aeroespaciales y de defensa de China ya no se verán limitados por el suministro de esta fibra de carbono del exterior. 

La fibra de carbono T1100 es estratégica. Es el material estructural más resistente (en relación resistencia-peso) y liviano que el ser humano puede producir a escala: tiene una resistencia a la tracción de 7.000 MPa y un grosor de apenas cinco micrómetros. Es siete veces más fuerte que el acero pesando solo una cuarta parte, sintetiza un científico de la Universidad de Shenzhen para CGTN. Y es esencial para la fabricación de aviones de combate, satélites, cohetes y aviones civiles. 

Es, por tanto, un material estratégico y sensible por su doble uso civil y militar. Por este motivo Japón y Estados Unidos tienen estrictos controles de exportación. Es decir, si quieres fibra de carbono de grado T1100 para por ejemplo recubrir tus cazas, te toca pasar por caja si todo va bien, porque obviamente un material tan estratégico está sujeto a la diplomacia geopolítica. Este punto es importante porque como pasa con las GPU, Estados Unidos puede bloquear su venta a China. Y de hecho, lo hace. También Japón, a través de Acuerdo de Wassenaar

En perspectiva. Toray lanzó la T300 en 1971, convirtiendo rápidamente esta fibra de carbono en el estándar de la industria. Cuarenta y tres años después, la empresa nipona anunciaba la T1100 en 2014. China en cambio tuvo que esperar hasta 2008 para tener su propia T300, pero ha pisado el acelerador y en solo 18 años se ha puesto a la altura.

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