Nico Dosenbach, profesor del Departamento de Neurología de la Universidad Washington y coautor del estudio, afirma que el estudio demuestra que el Parkinson es un trastorno de la SCAN. Esto sugiere que al dirigir terapias personalizadas y directamente a esa red cerebral sería posible tratar la enfermedad con mayor eficacia. "Modificar la actividad de la red SCAN podría ralentizar o revertir la progresión de la enfermedad, no solo tratar los síntomas”, sostiene el especialista.
Relación entre la red SCAN y el Parkinson
La red SCAN fue descrita por primera vez en 2023 por el propio Dosenbach. Se localiza principalmente en la corteza motora y se le atribuyen funciones relacionadas con la conversión de las intenciones cognitivas en movimientos físicos. En el nuevo trabajo, Hesheng Liu, investigador del Laboratorio Changping y primer autor del estudio, colaboró estrechamente con Dosenbach para explorar si la disfunción de esta red podía explicar la amplia gama de síntomas del Parkinson.
El planteamiento partió de una observación clínica ampliamente conocida: la enfermedad no solo afecta el movimiento, sino también funciones corporales como la digestión, la regulación cardiovascular, el ciclo sueño-vigilia, así como procesos cognitivos y motivacionales. Esta visión integral llevó a los investigadores a considerar que una red cerebral con funciones tanto motoras como cognitivas podría desempeñar un papel central en la patología.
José López-Barneo, profesor emérito de Fisiología del Instituto de Biomedicina de Sevilla, quien no participó en el estudio, recordó en declaraciones al Science Media Centre (SMC) España que, aunque los síntomas más visibles del Parkinson son del tipo motor, se trata de una enfermedad sistémica. “Afecta a distintos órganos del cuerpo, como el aparato digestivo o la función cardíaca, al estado de vigilia y sueño, a la planificación y motivación conductual, así como a diversas funciones cognitivas”, explicó.
En ese sentido, destacó que, además de la muerte de neuronas dopaminérgicas en la sustancia negra, el Parkinson cursa con alteraciones en la corteza cerebral y, especialmente, en la interacción entre esta y las estructuras subcorticales.
diagnóstico y tratamiento del Parkinson. Sin embargo, subrayan que se trata de un avance preliminar que requiere validación adicional en estudios de mayor escala.Recibe en tu correo lo más relevante sobre innovación e inteligencia artificial con el newsletter de WIRED en español.ArrowLa comunidad científica también ha llamado a la cautela en la interpretación de los hallazgos. José A. Morales-García, investigador especializado en enfermedad de Parkinson en la Universidad Complutense de Madrid, señaló a SMC España que el trastorno es altamente heterogéneo. “Aún no está claro si la alteración de la red SCAN se comporta de la misma manera en todos los subtipos clínicos o en las distintas fases de la enfermedad”, advirtió. En ese sentido, destacó que el mensaje clave para los pacientes es que se trata de un avance en la comprensión del Parkinson y en la posible optimización de las terapias, no de una cura inmediata ni de una técnica lista para su aplicación generalizada.
En una línea similar, Salvador Ventura, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad Autónoma de Barcelona, señaló a SMC Media que el estudio apunta a un posible cambio de paradigma tanto en el diagnóstico como en el tratamiento del Parkinson mediante estrategias de neuromodulación. No obstante, enfatizó la necesidad de prudencia. “En este momento, el trabajo no implica una cura ni un cambio inmediato en la práctica clínica. Su valor reside en que puede ayudar a afinar los objetivos de estimulación cerebral y a diseñar mejores ensayos clínicos, aunque todavía no modifica los protocolos asistenciales estándar”, concluyó.