En los límites del barrio de Salamanca, ese rincón madrileño que ha aglutinada a gran parte de los exiliados venezolanos pudientes en Madrid, centenares de personas se han manifestado esta mañana frente a la embajada de Estados Unidos. "No me esperaba que viniera tanta gente", dice uno de los allí congregados. Pero el sentimiento hace mucho y más cuando es contra una superpotencia que acaba de hacer que muchos se cuestionen el derecho Internacional. Y al grito de "Yankees de mierda, váyanse al carajo", empezaba la protesta en pro de la concepción particular de cada uno sobre la libertad de Venezuela. Enfrente, una decena de furgones de la Policía Nacional por si el grito de "esta embajada, está mejor quemada", de repente, fuera a convertirse en algo más de un lema.
Entre banderas de otras causas lejanas como la del pueblo palestino o la cubana y otras patrias bañadas del púrpura como la del independentismo castellano o la de la II Republica española, el cometido era claro: contra Trump, el colonialismo norteamericano y la OTAN. "En España lo de robar es cosa de PP y PSOE, pero en el resto del mundo es Estados Unidos", reflexiona un octogenario junto a una mujer. En las inmediaciones del número 75 de la calle Serrano, también se han dejado ver la líder de Unidas Podemos, Ione Belarra, la eurodiputada de la formación morada Isa Serra y el secretario general del PCE y diputado de IU, Enrique Santiago, para mostrar su rechazo ante la detención de Nicolás Maduro.