Felipe VI ha presidido un año más la celebración de la Pascua Militar, la ceremonia con la que se rinde homenaje a las Fuerzas Armadas desde la primera institución del Estado y con su capitán general -el Rey- al frente. El sol templaba una heladora plaza de la Armería, donde varias unidades de la Guardia Real formaban a la espera del Monarca, la Reina Letizia y la Princesa Leonor.
A las doce de la mañana llegaron los tres miembros de la Familia. Fueron recibidos por la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el de Interior, Fernando Grande-Marlaska. Por primera vez en democracia, el presidente del Gobierno no está presente en esta celebración. El motivo es que está viajando a París para participar en la Coalición de Voluntarios. Según han explicado fuentes de Zarzuela, el miércoles Pedro Sánchez pidió autorización para seguir la reunión de manera telemática, pero en esta ocasión el presidente francés, Emmanuel Macron, pidió que todos estuvieran de manera presencial. Así se lo trasladó presidencia a Zarzuela.
La presencia de Sánchez en París es clave para intentar impulsar el papel de España de nuevo en la escena internacional tras los ataques de Donald Trump a Venezuela el pasado 2 de enero. Un nuevo conflicto con el que empezaba 2026 tras la inestabilidad que dejó el año anterior.
J.J. GUILLÉNEFE"El año 2025, con sus múltiples conflictos bélicos, nos deja una sensación creciente de amenaza", sintetizó Felipe VI en el salón del Trono frente a casi 200 militares. El Monarca, con el uniforme de la Armada, afirmó que es "una amenaza que llega al corazón de Europa y vuelve a evidenciar cuán valioso, cuán necesario, es tener unas Fuerzas Armadas con un alto grado de formación y adiestramiento, una probada capacidad de adaptación y bien equipadas y pertrechadas: unos recursos humanos y materiales que estén a la altura de los desafíos".
Don Felipe ha recordado que por esta realidad la Unión Europea adoptó en marzo "diversas iniciativas para el aumento de la inversión común en defensa". Y también se ha referido a la cumbre de la OTAN. Sin hablar del porcentaje del 5% que acordaron los países y que luego Sánchez avisó de que no iba a cumplir, sí ha afirmado que los Aliados "acordaron garantizar los recursos necesarios para el cumplimiento de los objetivos de disuasión, de seguridad y de defensa a largo plazo". Así, el Rey se alinea con el argumento del Gobierno de que lo importante es cumplir con las "capacidades".
Porque su discurso iba muy en línea a las palabras que antes que él pronunció la ministra de Defensa. Así, Robles insistió en que "España cree en el multilateralismo, somos un socio serio, responsable, fiable y comprometido" y ha recordado que en las misiones en el extranjero han muerto 175 soldados españoles: "No damos lecciones a nadie, pero tampoco las aceptamos en el compromiso que España tiene", ha insistido.
En esta línea, el Rey ha subrayado en la importancia "dar continuidad a un esfuerzo compartido", explicando el "papel fundamental" que debe adquirir la industria de defensa nacional para cumplir con un "objetivo claro", el de "garantizar la cohesión, robustez y operatividad de la defensa en todos los dominios, así como una disuasión creíble". Más adelante ha repetido otro argumento del Gobierno que es que, en el entorno OTAN, "España ha seguido dando prueba de su compromiso firme e inequívoco con la seguridad internacional".
El Monarca ha repasado las misiones en el exterior en las que participa España, tanto de la OTAN como de la ONU y de la Unión Europea. Y ha concluido que "la presencia constante en tantos escenarios y nuestro compromiso con la seguridad internacional, con el multilateralismo y, en definitiva, con el orden global basado en normas, no serían posibles sin la preparación, que tanto prestigio nos ha dado y nos da en el mundo", ha reflexionado el Rey.