La Audiencia Provincial reconoce la semiimputabilidad del acusado en el momento del crimen e impone como medida de seguridad el seguimiento de un tratamiento psiquiátrico
Regala esta noticia Añádenos en Google Imagen del dispositivo en el escenario del crimen. (SUR) 10/06/2026 a las 00:14h.El parricida de Campanillas ha sido condenado a diez años de prisión tras reconocer que apuñaló mortalmente a su padre, de 81 años. El crimen ... sucedió el 11 de septiembre de 2024, después de que se presentara en su domicilio quebrantando la prohibición de aproximación que tenía hacia el anciano por violencia doméstica. Según ha quedado probado ante la Audiencia Provincial de Málaga, en el momento de los hechos el acusado presentaba severos trastornos mentales y su situación era de semiimputabilidad. De ahí que, mientras cumpla la pena, se le haya impuesto como medida de seguridad el seguimiento de un tratamiento psiquiátrico.
En cuestión de minutos, de acuerdo con la sentencia a la que SUR ha tenido acceso, se desató la tragedia. El parricida se dirigió a la cocina, donde estaba almorzando su padre, y le asestó 10 puñaladas en el tórax y el abdomen. Lo hizo, según el fallo, «prevaliéndose de las limitaciones de su condición física motivadas por su avanzada edad» y con «evidente propósito de causarle la muerte».
A continuación, salió de la cocina y, cuando se dirigía a la puerta para salir del inmueble, asestó también un corte a su hermano en el antebrazo izquierdo «con ánimo de menoscabar su integridad física».
El anciano fue evacuado de urgencia al Hospital Virgen de la Victoria de Málaga, donde ingresó en estado crítico. Perdió la vida sobre las 2:20 horas de la madrugada debido a la gravedad de las lesiones. El hermano del encausado precisó de tratamiento quirúrgico y le ha quedado como secuela una cicatriz en el brazo.
En el momento del parricidio, de acuerdo con la resolución, el procesado «padecía un trastorno esquizoafectivo y un trastorno de inestabilidad emocional tipo impulsivo, así como secuelas psíquicas derivadas de trastornos mentales y del comportamiento debidos al consumo de drogas de abuso». De ahí que, según sostiene el fallo, «su imputabilidad se encontraba disminuida, siendo compatible con una situación de semiimputabilidad».
Estaba previsto que el caso fuera enjuiciado por un tribunal del jurado, aunque no ha sido necesario tras alcanzar la defensa del encausado un acuerdo de conformidad con la Fiscalía y las acusaciones particulares. Así, el parricida ha reconocido su culpabilidad en los delitos de homicidio, quebrantamiento de medida cautelar y lesiones.
- Más temas
- Juicios
- Campanillas
- Málaga
- Sucesos