Viernes, 28 de agosto de 2026 Vie 28/08/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Crece el estallido social: ceutíes desesperados por la inacción del Gobierno intentan de nuevo echar a los invasores de la playa

Crece el estallido social: ceutíes desesperados por la inacción del Gobierno intentan de nuevo echar a los invasores de la playa
Artículo Completo 1,664 palabras
En el tercer día consecutivo de movilizaciones, los manifestantes incendiaron un campamento improvisado en la playa de Benítez. Antes cortaron el paso al convoy de la Cruz Roja que reparte comida a diario. Más información: Detenidos 12 migrantes por apedrear a cuatro militares en Ceuta: "Sufrieron contusiones, necesitaron atención médica"

Manifestantes rompen el cordón policial y queman el campamento de migrantes de la playa de Benítez (Ceuta).

Reportajes Crece el estallido social: ceutíes desesperados por la inacción del Gobierno intentan de nuevo echar a los invasores de la playa

En el tercer día consecutivo de movilizaciones, los manifestantes incendiaron un campamento improvisado en la playa de Benítez. Antes cortaron el paso al convoy de la Cruz Roja que reparte comida a diario.

Más información:Detenidos 12 migrantes por apedrear a cuatro militares en Ceuta: "Sufrieron contusiones, necesitaron atención médica"

Ceuta Publicada 28 agosto 2026 06:30h

La ciudad que era Ceuta el 29 de julio, un día antes del salto masivo de 80.000 migrantes, es un espejismo lejano que pocos recuerdan.

Transcurridos ya 29 días desde entonces y ante una crisis que se ha enquistado, apuntalada por medidas ineficaces, vagas e incluso —para muchos ceutíes— provocadoras, la tensión ha terminado por apoderarse de las calles.

Este jueves, en el tercer día consecutivo de movilizaciones ciudadanas, un grupo de manifestantes arrasó y prendió fuego a un campamento en la playa de Benítez de la ciudad autónoma.

Mientras, centenares de estos migrantes miraban atónitos desde un espigón cómo la ira ciudadana destrozaba su asentamiento tras casi un mes de inacción de las autoridades para poner fin a esta crisis.

Manifestantes ceutíes incendian un campamento improvisado mientras los migrantes se refugian en el espigón. Rafa Martí

La única solución, para los congregados, es la expulsión sin matices de los invasores. Y, ante su dilación, pretenden hacerlo ellos mismos.

Al grito ya repetido estos días de "invasores, expulsión", coreado por gran parte de los ceutíes reunidos en la playa de Benítez, una avanzadilla destrozaba tiendas de caña e incendiaba lonas y sombrillas de paja que los migrantes usaban como cobijo.

Detenidos 12 migrantes por apedrear a cuatro militares en Ceuta: "Sufrieron contusiones, necesitaron atención médica"

Un tímido cordón policial se hizo con el control de la situación cuando la muchedumbre ya había arrasado medio campamento y efectuó algunos disparos de pelotas de goma para finalmente dispersarla.

Tras concluir su hazaña, los ceutíes alzaron una gran bandera española en señal desafiante a los centenares de migrantes que se refugiaron en el espigón, detrás de los antidisturbios, tras haber huido despavoridos cuando los primeros se abalanzaron sobre ellos.

Los manifestantes exhiben una gran bandera española tras pedir la expulsión de los invasores. Rafa Martí

A día de hoy, y desde que se publicó el pasado miércoles el Real Decreto que establece el Mando Único para Ceuta, no se han hecho públicos nuevos expedientes de expulsión.

Al contrario, las medidas anunciadas pretendían, entre otras cosas, usar los polideportivos y antiguos cuarteles militares de la ciudad para alojar a los migrantes —quedan unos 10.000—, lo cual fue el detonante de esta oleada de protestas que ha agitado la convivencia en la ciudad autónoma durante la última semana.

El Mando Único dirigido por el ministro Ángel Víctor Torres se echó finalmente para atrás ante la indignada respuesta popular.

Jorge Rafael, el jubilado que defiende la nueva 'frontera' de Ceuta: concertinas y piedras para proteger su casa en la playa

En la noche del pasado miércoles, un grupo ya trató de acceder a la playa del Trampolín —colindante con la de Benítez— para desmantelar el gran asentamiento improvisado de migrantes tras concluir una gran manifestación que congregó a miles de ceutíes en el centro de la ciudad, en la que mostraron su rechazo al conformismo del Gobierno.

Este jueves se convocaron nuevas movilizaciones, pero en diferentes puntos de la ciudad. Las distintas concentraciones terminaron confluyendo en esta playa de Benítez, con el objetivo, de nuevo, de dirigirse a la playa del Trampolín para desalojar a los migrantes que allí permanecen.

Bloqueo a la Cruz Roja

Antes de estos incidentes, un pequeño grupo de manifestantes había cortado la carretera y bloqueado el paso de un convoy de la Cruz Roja compuesto por un camión de emergencias y tres furgonetas —algunas de ellas ambulancias— custodiadas por la Policía.

El objetivo de los congregados —medio centenar— era impedir el reparto de comida que la organización humanitaria lleva a cabo todos los días, alrededor de las 17:00, en la misma playa del Trampolín.

Manifestantes bloquean el paso a un convoy de la Cruz Roja. Rafa Martí

Tino Fariña, un empresario ceutí que participaba en el bloqueo, explicó a EL ESPAÑOL: "Si les seguimos dando de comer no se irán nunca. Se tienen que ir, no cabemos, ya les hemos alimentado durante 28 días".

"Nos negamos a ser una ciudad-asilo y tenemos que poner todos los medios, por drásticos que sean, para que se vayan", prosiguió para explicar la acción, mientras se escuchaban consignas como "la Cruz Roja es una mafia".

Para Fariña, no hay escena más significativa que la que se da en la playa del Trampolín: "Ceuta no puede ser un trampolín para saltar a la península, esto es lo que ellos creen porque el Gobierno se lo ha hecho creer".

La acción causó un gran revuelo entre dirigentes del PSOE como Rebeca Torró, secretaria de Organización del partido, quien vinculó el bloqueo a la visita de Aznar a Ceuta este mismo jueves y el "ambiente de odio" que promueven, a su juicio, PP y Vox.

El hartazgo de miles de ceutíes estalla y obliga al Mando Único de Torres a recular: los invasores no ocuparán los polideportivos

Por su parte, la ministra de Sanidad, Mónica García, mostró a través de un mensaje en la red social X su apoyo a la Cruz Roja Española y destacó el trabajo "espectacular" que la organización desarrolla en Ceuta.

Aunque con retraso, el reparto de agua y alimentos se produjo sin más incidentes: los camiones con palets de cajas de comida y botellas de agua ya habían pasado hacia el lugar de suministro antes del bloqueo de la carretera, el cual simplemente impidió que el personal de la Cruz Roja que iba dentro del convoy detenido pudiera ejecutar su cometido a tiempo.

Los vehículos, finalmente, fueron redirigidos por otro camino hacia el punto de reparto.

Fue después de esto cuando las diferentes concentraciones que habían quedado en distintos puntos de la ciudad se unieron en la playa de Benítez con la intención de entrar a la del Trampolín.

Las furgonetas de los antidisturbios les impidieron el paso y entonces se desencadenó la fugaz batalla campal que acabó con el asentamiento chabolista en llamas.

Tensión en las calles

El grueso de la manifestación dio marcha atrás y se dirigió de nuevo al centro de la ciudad. A su paso, se multiplicaron, como en los días anteriores, pequeños incidentes entre manifestantes e invasores que merodeaban por la zona pese al esfuerzo policial para evitar que ambos grupos entraran en contacto.

La ciudad, sobre todo las barriadas, sigue siendo escenario de ríos humanos de migrantes con su bolsa diaria de comida, chabolas improvisadas en cerros, aceras, parques e incluso en peligrosos acantilados frente al mar, que tanto la Policía como el Ejército monitorean con sus patrullas.

Grupos de invasores viven incluso en peligrosos acantilados frente al mar en Ceuta. Rafa Martí

Miles de migrantes de la playa del Trampolín, por ejemplo, fueron reubicados de forma pacífica hace unos días hacia un campamento militar en el aparcamiento a cielo abierto de la frontera en la Loma Colmenar.

Allí, al lado del Hospital Universitario de Ceuta, se amontonan aún por cientos los migrantes que, en el suelo, esperan poder entrar en busca de cobijo y atención.

Cientos de migrantes esperan en las calles de Ceuta entrar en campamentos militares al mes de la invasión. Rafa Martí

El desalojo, no obstante, no impidió que el paisaje en la playa del Trampolín volviera a ser, a las pocas horas, el de un poblado chabolista en el que ahora malviven medio centenar de migrantes.

Además, al ser el único punto de provisión público de comida de la ciudad autónoma, la mayoría de los 10.000 migrantes que deambulan por ella acuden a por sus raciones a esa playa todos los días. Por ello, también es el objetivo de los manifestantes.

Al retirarse el grueso de la manifestación de la zona, cientos de migrantes que esperaban tras el cordón policial, salieron como si fueran una enorme tromba por la playa de Benítez que volvía a los diferentes lugares donde pernocta.

Una marea humana se ha lanzado a la playa de Benítez tras el reparto de comida en la playa aneja del Trampolín. Rafa Martí

Esto ha vuelto a crear intercambios tensos con ciudadanos ceutíes y manifestantes rezagados. "¡Viva España!", decían muchos de los jóvenes marroquíes. Pero uno de ellos, por ejemplo, también gritó "¡Ceuta es Marruecos!", a lo que una ceutí contestó con improperios ininteligibles en árabe.

La convivencia que antes del 30 de julio era seña de identidad de Ceuta se resquebraja cada día que se alarga la crisis a través de este tipo de incidentes. No son sino la manifestación de un estado de excepcionalidad que ya se prolonga demasiado.

NEWSLETTER - REPORTAJES

Una selección de los reportajes más leídos todos los domingos en tu correo Apuntarme De conformidad con el RGPD y la LOPDGDD, EL LEÓN DE EL ESPAÑOL PUBLICACIONES, S.A. tratará los datos facilitados con la finalidad de remitirle noticias de actualidad.
    Fuente original: Leer en El Español
    Compartir