La Diputación de Málaga ha traducido a números, 195.000 visitantes menos, la preocupación que desde hace días viene mostrando el sector turístico por la interrupción de la conexión ferroviaria de alta velocidad entre Málaga y Madrid y la proximidad de la Semana Santa, un periodo clave para restauradores y hoteleros, aunque no únicamente para ellos.
Esta preocupación inicial se ha convertido en malestar tras confirmar Adif que el servicio de alta velocidad que une la Costa del Sol con la capital de España continuará sin funcionar hasta al menos finales de abril, cuando se reanudará parcialmente. Si bien no será hasta junio cuando se prevé que terminen los trabajos de reparación de las vías y vuelva a estar completamente operativo. Tras el anuncio, las críticas al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, acusándolo de falta de transparencia y de agilidad en la resolución gestión de la crisis ferroviaria, no se han hecho esperar y le han llegado desde colectivos económicos, sociales e institucionales.
La complejidad, el coste económico y el tiempo que conlleva hoy recorrer los 530 kilómetros que separan Málaga de Madrid, que en un tren de alta velocidad se recorren en menos de tres horas por un precio que en muchos casos no supera los 50 euros, obliga ahora a los viajeros a depender de medios de transporte alternativos al tren y a tener que elegir entre duración -coche- y precio -avión-, lo que se ha traducido en una caída de las reservas hoteleras para Semana Santa cercana al 30 %, según la patronal hotelera Aehcos.
El plan de transporte alternativo propuesto por Renfe, que incluye realizar en autobús el trayecto entre Málaga y la estación de Antequera para luego continuar en tren hasta Madrid, convierte un viaje de tres horas en cinco y "no es para nada competitivo", ha lamentado el presidente de la Diputación y de Turismo Costa del Sol, Francisco Salado.
Una crisis histórica
El sentir general de los afectados es que el retraso en la reapertura de la alta velocidad, vinculada a la reparación de un talud en Álora (Málaga), agravará el impacto, ya de por sí negativo, en el turismo de la crisis ferroviaria que se produjo tras el accidente de Adamuz (Córdoba), hace ya dos meses y en el que perdieron la vida 46 viajeros, y hará perder a la Costa del Sol varios miles de visitantes.
Con el aislamiento ferroviario, "el destino se enfrenta a la mayor crisis de su historia", ha destacado el presidente de la Diputación malagueña. Una situación que afecta especialmente al turismo pero que lamentablemente también repercute en otros sectores económicos.
Durante su intervención en un foro organizado por el diario 'Málaga Hoy', Salado ha incidido en que esta "crisis de conectividad estratégica llega en el peor momento", al coincidir con la antesala del verano.
Desde la Junta de Andalucía se plantean, incluso, recurrir a la justicia y emprender acciones judiciales contra el Gobierno central para reclamarle en concepto de "responsabilidad patrimonial" por los perjuicios que está causando la suspensión del AVE entre Madrid y Málaga.
Los daños a la 'marca Andalucía', la 'marca Málaga' y 'Costa del Sol' son incuantificables y "alguien tiene de alguna forma que asumir esa responsabilidad", ha comentado este jueves en Canal Sur Radio la consejera de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo Social y portavoz del Gobierno andaluz en una entrevista en Canal Sur Radio, Carolina España.
Puente, el ataque como defensa
Y mientras el sector turístico y quienes encuentran en él su sustento diario sufren las consecuencias de una situación que devuelve a 2007 a los que han de viajar entre Málaga y Madrid, el ministro Puente ha optado por bromear y hacer chistes en redes sociales a cuenta de las críticas que ha recibido por el retraso en las obras de la alta velocidad en Andalucía y lo que supondrá que el servicio continúe sin estar operativo durante la Semana Santa.
Entre otras cuestiones, Puente se ha referido irónicamente al precio de la vivienda en Málaga o a los problemas de cribado de los casos de cancer de mama en los hospitales andaluces. La vivienda, ha dicho, "está por las nubes porque el AVE no llega en Semana Santa", y los radiólogos "no podían hacer los cribados" porque viajaban en los trenes de alta velocidad hasta la provincia malacitana.
De los mensajes jocosos en redes de Oscar Puente no se escapa nadie y también ha criticado el ministro a la izquierda andaluza, en concreto a Adelante Andalucía, de la que ha dicho está "desorientada de nuevo". Respondía de este modo a las declaraciones que su portavoz, José Ignacio García, realizó en el Parlamento Andaluz y en las que afirmaba que si el problema en las vías hubiera sido "en el norte", ya estaría resuelto.