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Hombres de 'El Mencho' posan para la foto en un lugar de Michoacán en octubre de 2022. Reuters Cuerpos descuartizados, ejecuciones en directo: así imponen su 'ley' los narcos en MéxicoEl Gobierno de Sheinbaum, con el asesinato de 'El Sr. Mencho', sucumbe a las presiones de un insaciable Donald Trump para atacar a los cárteles, a pesar de ser muy consciente de que empeorará la violencia que se vive en el país
Sábado, 28 de febrero 2026, 19:32
El domingo pasado, tras su muerte a manos de las fuerzas especiales del ejército mexicano, sus lugartenientes multiplicaron el impacto de los narcobloqueos mediante IA. Según los investigadores consultados por la periodista de Reuters Laura Gottesdiener, la explosión de vídeos con vehículos calcinados y columnas de humo en centros turísticos no se trataba simplemente de peatones desprevenidos que compartían historias para conseguir clics, sino que formaba parte de «una campaña de propaganda coordinada por el crimen organizado» para crear ese espacio adicional de las redes, en el que también se disputa el relato.
«En las calles, los bloqueos fueron disturbios muy reales, pero on-line se estaba librando la batalla por el relato de quién gobierna el país», ha explicado la ganadora del Pulitzer por su trabajo sobre las lagunas legales de EE UU en la industria del fentanilo. Con el Mundial de fútbol por delante y la muerte de su líder, los lugartenientes entendieron que la atención de los focos era una oportunidad para reafirmar su poderío en territorio nacional y crear la imagen exterior de que son ellos quienes controlan el país.
«Que quede claro, soy michoacano/ Aquí en Jalisco manda El Mencho / y la Nueva Generación está controlando», decía la banda sonora que el cártel utilizó para sus vídeos en 2020.
El arroz que repartía llevaba implícita una línea invisible: aquí manda quien reparte. Junto al logo del CJNG en las bolsas de alimentos, dos diablitos con tridente que se hicieron populares en Jalisco durante la pandemia y circularon por los móviles del país a ritmo de narco corridos. «Soy el dueño del palenque / cuatro letras van al frente / Soy el señor de los gallos / el del cártel jalisciense», cantaban Los Alegres del Barranco.
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Vista aérea de vehículos quemados sobre el puente 'La Desembocada' en Puerto Vayarta, en Jalisco. AFPTras el concierto de la banda en Jalisco en abril pasado, la viralización del tributo a 'El Mencho' y su cobertura mediática aumentó las búsquedas de la canción un 232% en todo el mundo. Las reproducciones oficiales registraron un crecimiento del 46% en EE UU. El Departamento de Estado canceló los visados del grupo, que ya tenía cerrados diez conciertos desde California hasta Alabama.
'El Mencho' no ponía su rostro en las etiquetas, ni recibía a los necesitados en susurros. Buscaba expandir su red criminal en el vacío de poder que deja el Estado en comunidades vulnerables, disputándole el papel de proveedor social y garante del orden. «De parte del CJNG», informaban los sicarios. «Muchas gracias, Sr. Mencho», repetían las mujeres en vídeos de 40 segundos. El mensaje era claro: Llegamos a donde no llega el Estado, ni para protegerte, ni para alimentarte. «He batallado pa' estar al mando/ pa que vengan y nos respeten /Luego dirán en la prensa que soy malo», cantan Legado 7 en 'El Michoacano'.
A diferencia de otros grupos que sí explotaron la imagen de sus capos, el CJNG ha sido más cuidadoso con la iconografía directa de 'El Mencho', de quien no existen más fotos públicas que las del póster de 'Se Busca'. Eso mantuvo su aura mítica, sin fijar una imagen concreta, y reforzó la idea de que el CJNG es una estructura, más que el culto a una figura. Los rumores sobre sus previas defunciones habían puesto a prueba la permanencia del cártel, una organización mucho más compleja de lo que parece. Sus negocios transnacionales son una metástasis de corrupción con el sector político, policial y empresarial, que pasan por el robo de combustible a gran escala, la extorsión a agricultores y exportadores de aguacates o el lavado de coches.
Con el escaparate del Mundial de fútbolLos grupos criminales han entendido que la atención de los focos era una oportunidad para reafirmar su poderío en territorio nacional y crear la imagen exterior de que ellos controlan el país
En la Guerra contra el Narco declarada en 2006 bajo el gobierno de Felipe Calderón, la historia se repite y la violencia se multiplica. «Muchas de estas organizaciones trabajaron juntas en algún momento, luego se pelean, se genera la violencia, un líder es abatido, es arrestado, es entregado, o lo que sea, y, bueno, las cosas realmente no mejoran. Seguimos teniendo violencia, nada más que violencia», resume Guadalupe Correa, autora de libros como 'Los Zetas Inc' y 'La Guerra Improvisada: Los años de Calderón y sus consecuencias'.
'Abrazos, no balazos'
Lejos de extirpar un tumor, como persigue la narrativa simplista de EE UU, cada intento de decapitar a los cárteles rompe el equilibrio social que han establecido y desata una nueva oleada de violencia en la que las bandas luchan por ejercer el control territorial. «Hay dos cosas que claramente no funcionan: los abrazos a los delincuentes y darle palazos al avispero», resumió el lunes el senador panista Ricardo Anaya.
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Miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación. ReutersPara el investigador de la Universidad de Arizona Alexander Aviña, el lema de 'Abrazos, no balazos' fue solo una frase desafortunada de Andrés Manuel López Obrador que, en realidad, no se tradujo en ningún cambio real. «Desde 2006 hemos visto la misma política de militarización con diferentes retóricas discursivas, pero no se va a la raíz del problema». Y el problema es trasnacional, en eso coinciden todos los expertos: mientras haya demanda en EE UU, surgirán estructuras delictivas para suplir la oferta. Es, también, un comercio de ida y vuelta: casi el 80% de las 18.000 armas incautadas en México procedían de Norteamérica, según el secretario de Defensa Nacional, Ricardo Trevilla. El Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives (ATF) eleva la cifra de todas las armas rastreadas en México con vinculación a EE UU al 90%. En Missouri, la mayor fábrica de cartuchos de rifle para uso militar estadounidense, Lake City Army Ammunition, produce la munición del calibre .50 diseñada para atacar vehículos militares y blindados que utiliza el narco contra el Ejército mexicano.
Según el ministro Trevilla, el 47% de esas balas incautadas en México procedía de esa fábrica y había sido vendido legalmente en armerías del sur de Estados Unidos antes de ser contrabandeado hacia México. El impacto de estas rondas en los enfrentamientos es desproporcionado: cambia la balanza de poder entre grupos criminales y fuerzas del Estado. En 2015, 'El Mencho' llegó a cargarse un helicóptero militar con un lanzacohetes, en otra hazaña que contribuyó al mito.
Tráfico ilegal de armas
El gobierno mexicano demandó en 2021 a los fabricantes de armas estadounidenses en un tribunal de Massachusetts, alegando que sus prácticas comerciales facilitaban el tráfico ilegal de armas hacia su territorio y contribuían a la violencia, pero en junio pasado el Tribunal Supremo consideró que no había demostrado suficientemente que las empresas «ayudaron y facilitaron» de forma directa la venta ilegal de armas a traficantes.
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