Se tocarán casi todos los palos este jueves en el Tribunal Supremo. Con los ocho testigos citados a declarar volverán a aflorar, como ya sucedió el martes, los movimientos de efectivo que se sitúan en Ferraz. Pero también se hablará en el Salón de Plenos del Alto Tribunal del piso en el Paseo de la Castellana que el empresario Víctor de Aldama, acusado en el juicio, firmó presuntamente para José Luis Ábalos, así como del dinero en efectivo que la trama supuestamente canalizaba en República Dominicana. Y sí, se hablará de comisiones.
CARMEN PANO, SU HIJA Y EL CHÓFER
En el Tribunal Supremo, en la Audiencia Nacional y hasta en el Senado. La empresaria Carmen Pano ha ratificado una y otra vez que llevó personalmente dos bolsas con dinero en efectivo a la sede socialista de Ferraz, con 45.000 euros en cada una. Dijo que trasladó esa cantidad en octubre de 2020 y siguiendo indicación de Aldama. El PSOE presentó una demanda de conciliación, como requisito previo a una querella por calumnias, contra Pano por «falsas acusaciones», pero la empresaria no ha matizado de manera alguna su aseveración. Este jueves, las partes volverán a preguntarle por ello en el Supremo, donde comparecerá en calidad de testigo, a diferencia del escenario que enfrenta en la Audiencia Nacional: allí, Pano está imputada en la causa que investiga el caso Hidrocarburos. También comparecerá hoy en el Alto Tribunal Álvaro Gallego, el chófer que llevó a Pano a Ferraz en una de aquellas ocasiones.
Carmen Pano.E. P.La hija de la empresaria, Leonor González Pano, ex pareja de Aldama e imputada también en el caso Hidrocarburos, está igualmente citada hoy. En su testifical en el Supremo durante la fase de instrucción, afirmó que el empresario acusado le contó que se pagó una comisión de 500.000 euros por el rescate de Air Europa. Además, unos mensajes que la UCO extrajo del móvil de la hija de Pano revelaban que José Luis Ábalos le habría ofrecido un puesto en su gabinete de asesores -ella no aceptó-. Por todo ello, su testifical y la de su madre se presentan como el plato fuerte de esta sesión.
UNO DE LOS "CUATRO MOSQUETEROS"
Uno de los primeros informes que la UCO realizó sobre el caso Koldo reveló que Aldama tenía un grupo de WhatsApp titulado «4 mosqueteros» en el que se hablaba de dinero fuera de España. En uno de los mensajes, el empresario pidió a los participantes que mirasen los tickets -«presumiblemente dinero», aclaraba la Guardia Civil- que tenían en República Dominicana, «ya que el domingo va el hermano de Koldo». César Moreno, socio de Aldama y uno de esos «4 mosqueteros», testifica hoy en el Supremo -está investigado en la Audiencia Nacional-. También desfilará este jueves por el Alto Tribunal, en calidad de testigo, Aránzazu Granell, empleada de la sociedad Pronalab, vinculada a Aldama. En fase de instrucción, Granell admitió en el Supremo que entregó dos veces al hermano de Koldo García un importe de 10.000 dólares en metálico en República Dominicana, por orden de uno de los socios de Aldama. Se investiga si este dinero pudo constituir una comisión al ex asesor de Ábalos a cambio de acceder a negocios con la Administración.
QUIENES VIVÍAN EN EL PISO DE CASTELLANA
En abril de 2025, Ábalos pedía que declarasen como testigos Mercedes González de Estrada y Javier Urbano de Estrada. En el escrito que presentó y al que tuvo acceso Efe, a ambos los identificaba como personas que vivían en el piso del Paseo de la Castellana que Aldama pactó regalar a Ábalos. El comisionista señaló que el ex ministro nunca llegó a ocupar aquel inmueble y, en su testifical del pasado martes, el hijo de Ábalos aseguró que su padre le dijo que aquel presunto regalo «fue una estafa». «Había un okupa», llegó a afirmar. Hoy pasarán por el Supremo dos de los supuestos inquilinos del piso.
EL SEÑALADO POR EL JEFE DE GABINETE DE MONTERO
Habrá este jueves un octavo testigo en el Supremo: Ignacio Granada. Su nombre lo puso sobre la mesa quien fuera jefe de Gabinete de la ex vicepresidenta del Gobierno María Jesús Montero, Carlos Moreno. Aldama entregó en el Supremo un mensaje en el que pedía a Moreno que mediara para que le concedieran un aplazamiento de la deuda tributaria de una de sus empresas. Y el jefe de Gabinete de Montero, tras negar haber recibido comisiones, dijo ante el Alto Tribunal que trasladó aquella petición a un «asesor» suyo. Este era Ignacio Granada, que testifica hoy en el juicio en curso.