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Daniela Camberos, la mexicana que creó una IA para detectar falsas ofertas de trabajo

Daniela Camberos, la mexicana que creó una IA para detectar falsas ofertas de trabajo
Artículo Completo 964 palabras
WIRED en Español conversó con Daniela Camberos sobre ‘Ramona’, la inteligencia artificial con la que se convirtió en la primera mexicana y latinoamericana en ganar el ‘AI for Good Impact Award’ de la ONU.
Aranza BustamanteCultura Digital4 de agosto de 2026ofertas falsas difundidas en internet.

Las fallas del mercado laboral

Antes de crear Ramona, Camberos se formó en Psicología Organizacional y trabajó en áreas de análisis, seguridad y recursos humanos. Su paso por empresas tecnológicas le permitió ver de cerca las desigualdades y los riesgos que enfrentan muchas personas mientras buscan empleo.

En algunas de las compañías donde trabajó le pedían contratar a personas de universidades específicas, generalmente privadas. Camberos comenzó a cuestionar esos filtros. “Me decían ‘contrata de tales escuelas’, pero nadie elige dónde nace o qué oportunidades tiene”, cuenta.

Camberos entrevistaba a personas que tenían las capacidades necesarias para una vacante, pero no sabían cómo explicar sus habilidades o responder por qué querían trabajar en una empresa. Entre las mujeres también observaba dificultades para negociar: algunas reducían sus expectativas salariales incluso antes de recibir una oferta. Para ella, el problema no estaba en su talento, sino en la falta de orientación para participar en un proceso de contratación.

Policía Cibernética y la Guardia Nacional han alertado sobre ofertas utilizadas con fines de explotación o trata, y recomiendan verificar por medios oficiales cualquier propuesta laboral recibida en internet.

Uno de los casos que influyó en la creación de Ramona fue el del Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco. El predio fue identificado en 2025 por las autoridades como un centro de reclutamiento y exterminio del crimen organizado. Testimonios e investigaciones periodísticas señalaron que algunas personas habían llegado después de responder a ofertas de trabajo difundidas en redes sociales, una modalidad empleada para atraer principalmente a jóvenes que buscaban empleo.

El caso mostró que una vacante falsa puede ser el inicio de un robo de identidad, pero también de una forma mucho más grave de violencia. “La gente se emociona y suelta sus datos [...]. No sabe leer estas red flags porque hay muy poca información sobre los fraudes que pueden existir”, agrega.

La tecnología detrás de Ramona

La idea de Ramona comenzó a tomar forma mientras Camberos cursaba una maestría en Innovación para el Desarrollo Empresarial. Ahí empezó a explorar cómo las tecnologías emergentes podían utilizarse para atender los problemas que había identificado durante años en el mercado laboral.

En 2020, antes del auge público de la IA generativa, desarrolló un prototipo de chatbot. Al principio utilizó plataformas de automatización para probar la idea y, después de validarla, reunió a especialistas en esta tecnología y formó un equipo de cinco personas para construir una versión más sólida.

Ramona está disponible a través de Telegram y WhatsApp. Las personas pueden enviar una oferta laboral y recibir una evaluación mediante un sistema similar a un semáforo: verde cuando parece confiable, amarillo cuando contiene elementos que requieren precaución y rojo cuando hay señales de riesgo.

La herramienta revisa la información de la empresa, la forma de contacto, los datos que solicita y las condiciones de la vacante, entre otros patrones relacionados con ofertas engañosas. Además, ofrece recomendaciones para preparar entrevistas, calcular expectativas salariales y negociar condiciones de trabajo.

De esta forma, Ramona reúne las dos problemáticas que Camberos identificó durante su trayectoria: la exposición a falsas ofertas y la falta de orientación para ingresar al mercado laboral.

AI Index Report de 2026 de la Universidad de Stanford señala que la producción de modelos de IA de mayor relevancia sigue concentrada principalmente en Estados Unidos y China. Solo Estados Unidos registró 285,900 millones de dólares en inversión privada en IA durante 2025, más de 23 veces lo invertido en China, mientras que la producción de modelos en el resto del mundo continúa muy por debajo de ambas potencias.

Women4Ethical AI, una iniciativa vinculada con la UNESCO que reúne a especialistas interesadas en impulsar sistemas más inclusivos y responsables.

Camberos considera que la presencia de más mujeres puede modificar qué problemas se consideran dignos de atención y cómo se diseñan las soluciones. En su caso, la tecnología no surgió de la pregunta sobre qué producto podría venderse, sino de qué herramienta podía evitar un daño. “Cuando buscas más monetizar que hacer un bien, el camino es diferente [...]. A mí me mueve más ayudar que volverme millonaria”, afirma.

Eso no significa que la IA sea una solución automática a los problemas, pues también ve con preocupación la velocidad de su desarrollo, los riesgos para la privacidad y la posibilidad de que amplifique fraudes, sesgos y formas de violencia. La misma tecnología que puede analizar una oferta para encontrar señales sospechosas también puede utilizarse para escribir mensajes más convincentes, suplantar identidades o automatizar engaños.

Por eso, Camberos insiste en mantener una mirada crítica: preguntarse quién creó cada herramienta, qué corporación está detrás de ella, con qué información fue entrenada y por qué produce una respuesta determinada. “Estamos en el mejor momento para estar vivos y crear soluciones, pero también es un poco aterrador por todo lo que se puede perpetuar”, menciona.

mujeres y niñas interesadas en el ámbito de la tecnología y la IA. “Lo único que tienes que hacer es estar presente y consciente de tu comunidad para entender cómo puedes ayudarla”, añade.

Ramona nació de esa atención, no de imaginar un problema futuro, sino de mirar uno que ya estaba frente a ella.

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Fuente original: Leer en Wired - Cultura
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