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Descubren el secreto de la longevidad de Jonathan, la tortuga de 194 años

Descubren el secreto de la longevidad de Jonathan, la tortuga de 194 años
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Un estudio publicado en 'Science Advances' analiza el ADN y el epigenoma del animal más viejo del mundo y revela mecanismos claves en la reparación celular y el freno al desgaste
Descubren el secreto de la longevidad de Jonathan, la tortuga de 194 años

Un estudio publicado en 'Science Advances' analiza el ADN y el epigenoma del animal más viejo del mundo y revela mecanismos claves en la reparación celular y el freno al desgaste

Regala esta noticia Añádenos en Google Jonathan pasea por el jardín en el que vive desde 1880. (P. D.)

Julio Arrieta

08/10/2026 Actualizado a las 00:08h.

Un equipo internacional de científicos ha desvelado parte de los misterios que explican la longevidad extraordinaria de Jonathan, la tortuga gigante de Aldabra que vive ... en la isla de Santa Elena y que, con 194 años, es el animal terrestre más viejo del mundo. El estudio, publicado en la revista 'Science Advances', combina el análisis de su genoma y de su epigenoma para entender cómo ha logrado mantenerse con vida durante casi dos siglos.

Los investigadores, encabezados por Benjamin Vaisvil, secuenciaron el ADN de Jonathan a partir de muestras de saliva y raspado bucal, ya que no se les permitió extraerle sangre por razones de conservación. Después compararon su genoma con el de otras tortugas gigantes, entre ellas Lonesome George, la famosa tortuga de las Galápagos que murió en 2012 a una edad estimada de alrededor de 100 años.

El análisis reveló que Jonathan posee cientos de genes con variantes únicas relacionadas con procesos claves para el envejecimiento: la reparación del ADN, el mantenimiento de los telómeros (las 'capuchas' protectoras de los cromosomas), la regulación de la insulina, la función mitocondrial y la respuesta inmunitaria. Algunos de esos genes también aparecen en otros animales longevos, tan diferentes entre sí la ballena de Groenlandia o la llamada medusa inmortal.

Además, Jonathan tiene copias adicionales de ciertos genes relacionados con la inmunidad y la eliminación de células dañadas, lo que podría ayudarle a evitar el cáncer y a mantener sus tejidos en buen estado durante más tiempo.

Desgaste frenado

Pero el hallazgo más llamativo de este estudio no está en los genes en sí, sino en cómo se regulan. Los científicos estudiaron la metilación del ADN, un proceso químico que actúa como un interruptor que 'enciende' o 'apaga' genes. Con la edad, ese patrón tiende a volverse más caótico, algo que se ha relacionado con el envejecimiento.

En Jonathan, ese desorden epigenético existe, como era de esperar por su edad. Sin embargo, en los promotores —las regiones que controlan la actividad— de ciertos genes esenciales, el patrón se mantiene sorprendentemente ordenado. Esos genes están relacionados con la producción de energía en las mitocondrias, el procesamiento del ARN y la reparación del material genético.

Los autores del estudio sostienen que mantener ese 'orden' en puntos clave del genoma podría permitir a Jonathan seguir funcionando con eficacia, como si su biología hubiera encontrado la manera de frenar el desgaste natural del tiempo.

El estudio no afirma haber encontrado una 'fórmula mágica' para la longevidad. Los propios investigadores subrayan que sus resultados son correlacionales y que será necesario más trabajo para confirmar si esas variantes y patrones epigenéticos son realmente la causa de la vida extraordinaria de Jonathan.

No obstante, el trabajo ofrece una pieza más en el rompecabezas del envejecimiento. Si se logra entender cómo algunas especies mantienen sus células jóvenes durante tanto tiempo, podría abrirse la puerta a nuevas estrategias para retrasar enfermedades asociadas a la edad en humanos, como el cáncer, el Alzheimer o las dolencias cardiovasculares.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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