La Policía Nacional ha detenido en el distrito madrileño de Tetuán a un hombre de 46 años y nacionalidad española por difundir a través de una web porno la retransmisión en directo de las agresiones sexuales que él mismo cometía a su hija menor de siete años a cambio de monedas virtuales con las que el arrestado aumentaba su popularidad y adquiría productos que se ofertaban en ese canal. El hombre estaba separado de su mujer y no tenía la custodia compartida de su hija, aunque podía pasar con ella fines de semana y otros días. La mujer desconocía los hechos.
Gracias al aviso que un ciudadano dio en noviembre desde Barcelona en el correo electrónico habilitado por la Policía Nacional para denunciar delitos de pornografía infantil, los agentes localizaron y detuvieron un mes después a este agresor sexual que ya se encuentra en prisión.
Este testigo entró en una web de porno para adultos y descubrió a hombre que ofrecía a usuarios vídeos en directo en los que decía que mantenía relaciones sexuales con su hija, sin especificar la edad. Era un contenido premium´en sesiones privadas para el que había que pagar desde 200 a mil euros para acceder a la livestreaming.
Este observador vio que era una barbaridad e intercambio información hasta descubrir la sesión privada en la que estaba con su hija. El pederasta, entonces, le pidió seguir la conversación mediante una aplicación de mensajería instantánea, mientras que el usuario aprovechaba para sacarle información: tenía muy claro que iba a denunciarlo ante la Policía Nacional, y eso es lo que hizo, utilizando el canal anónimo para ello.
Los investigadores de la Unidad Central de Ciberdelincuencia especialistas en la sección de protección al menor constataron que el detenido utilizaba sesiones privadas de retransmisiones en directo para captar a usuarios interesados mostrando fotos con su hija en una cama. En concreto, el hombre estaba vestido y encima tenía a la menor también con ropa y ofrecía a los interesados una sesión privada en la que tendría relaciones sexuales con la menor. Posteriormente difundía en directo las agresiones que él mismo cometía sobre la niña de siete años.
La contraprestación que obtenía el arrestado por conectar a estos pedófilos consistía en recibir monedas virtuales (tokens o fichas), canjeables en la propia web por regalos, que también utilizaba para pagar un mejor posicionamiento de su 'contenido' en la red; es decir, las reinvertía para captar a más clientes.
Avanzadas las pesquisas, los agentes lograron identificar a este hombre que residía en la calle de Federico Rubio y Galí del distrito madrileño de Tetuán, la misma donde se encuentra la Jefatura Superior de Policía de Madrid. Fue detenido en diciembre y en el registro realizado en su domicilio se intervinieron dos teléfonos móviles donde se encontró gran cantidad de material pornográfico. El juez lo ha enviado inmediatamente a prisión, acusado de corrupción de menores consistente en la producción, tenencia y distribución de pornografía infantil y agresión sexual. El detenido tiene antecedentes penales por otro tipo de delitos.
Los agentes no ha podido determinar hasta ahora que la menor fuera violada por su progenitor, aunque si han conseguido pruebas que acreditan que la niña era víctima de abusos sexuales por parte de su padre en las sesiones premium en la web porno. La menor está siendo asistida en el CIASI de la Comunidad de Madrid, un centro especializado en víctima de abuso infantil.
La Policía Nacional recuerda que dispone del correo electrónico -www.denuncias.pornografía.infantil@policia.es- con el objetivo de involucrar a la ciudadanía en la lucha contra los delitos relacionados con la pornografía infantil de forma anónima y confidencial.
En los últimos dos años este canal ha recibido más de 5.000 mensajes que han sido analizados por especialistas. En muchos casos han originado operaciones policiales de éxito.