Las elecciones en Aragón han servido para constatar la retirada de la confianza de la mayor parte de la población de la región en el Gobierno de Pedro Sánchez. Los socialistas han experimentado la segunda mayor caída electoral de su historia en la región y Pilar Alegría igualó los 18 escaños que el fallecido Javier Lambán fijó como suelo electoral en 2015. El mayor reflejo de esta debacle se encuentra en Zaragoza, la ciudad que acoge a más del 50% de la población de la comunidad autónoma.
El batacazo del PSOE en la capital aragonesa es inabarcable. En todos y cada uno de los doce distritos que tiene la localidad, el partido ha perdido entre el 3% y el 7% de los votos que obtuvo en el año 2023, siendo superado por Vox en varios de ellos. Bastan dos de los distritos para concentrar las conclusiones de un 8-F histórico, detalles de barrio con alcance nacional. Centro y Delicias son una España en miniatura.
En Centro, la zona con mayor renta neta por habitante de toda la ciudad (22.600 euros según datos del INE), quiebra el socialismo. Ahí se ven varias tendencias extrapolables al 8-F y a todo el país hoy. El PP ya se frena algo (-0,9 puntos), aunque cifras testimoniales en las áreas urbanas; cede apoyos a Vox (+2,7) y los verdes se animan con sorpassos al PSOE en zonas proclives. En Centro, el PP siempre ha dominado con amplia mayoría y, en estos comicios, pese a perder poco más del 1% de los votos, se mantiene como primera fuerza con el 54,5% del apoyo.
Los socialistas nunca han podido dominar este distrito, habitado por un electorado claramente escorado a la derecha, pero, en estas elecciones, incluso han perdido su condición de segunda fuerza a favor de Vox, que ahora le supera por másde tres puntos (16,22%). La sangría del PSOE en las principales calles de Zaragoza, donde ha dilapidado casi un 4% de sus votos, también ha beneficiado a Chunta Aragonesista, que ha duplicado sus resultados hasta superar holgadamente el 6%.
En la Plaza de los Sitios, uno de los puntos neurálgicos de este distrito, un joven de 28 años considera que es «normal» que se produzca el sorpasso al PSOE en una zona como el Centro, debido a que «aquí la gente siempre ha sido muy del PP». Descansa tomando el sol en un banco ubicado en un lateral de la explanada, aprovechando el buen tiempo de la jornada postelectoral. Desde ahí, al ser preguntado por este periódico, argumenta que «me cuesta pensar que haya habido mucho trasvase de voto de la izquierda hacia Vox», por lo que sostiene que ha sido la Chunta quien más se ha beneficiado de la caída socialista.
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Buscar Elecciones Aragón 2026 MapaPor otro lado, no se muestra muy convencido del proyecto de los de Santiago Abascal, a los que atribuye su gran crecimiento a que «su mensaje es muy fácil de entender y eso a la gente le gusta». Por tanto, prefiere esperar a «que entren al Gobierno, que eso es lo que demanda la sociedad aragonesa viendo el resultado del domingo, y ahí puede que caigan, porque gestionar no es tan fácil como hacer oposición».
Este chico, que pidió no ser nombrado en este artículo, no relaciona la subida de Vox en Zaragoza y en Aragón a ningún tema en concreto. Es decir, no sitúa temas como la inmigración, la vivienda o la corrupción como causas únicas de este ascenso. «La gente está muy cansada por todo lo que rodea al Gobierno y eso es lo que se ha expresado en estas elecciones. También es cierto que, si se hubieran celebrado junto al resto de comunidades, Abascal no habría podido recorrer toda la región y no habrían aumentado tanto sus votos», explica.
Su pensamiento es compartido por Victoria Ledesma, quien toma un café y una tostada con tomate en un bar próximo a la plaza mientras revisa en el periódico los resultados electorales. Esta mujer de 43 años considera que «el crecimiento de la extrema derecha se produce porque hay un cansancio general sobre la situación del Gobierno, especialmente por la corrupción». Mientras repasa las páginas del diario local, reconoce estar sorprendida por la desaparición de un partido como el PAR o de la caída registrada por Teruel Existe, ya que, explica, «aquí el aragonesismo siempre ha estado muy presente». «Se nota que se ha votado pensando en la política nacional y ahí estos partidos no han tenido nada que hacer», sentencia.
Distrito de Delicias de Zaragoza.Toni GalánE.M.La victoria del Partido Popular en el Centro de Zaragoza se repite en cada uno de sus feudos históricos, como Montecanal o Universidad, donde la deriva del voto joven hacia Vox y Chunta no ha dañado al dominio de Jorge Azcón (42,64%). La influencia del ahora presidente en funciones se extiende también a aquellos barrios de tradición socialista, en los que la renta media es considerablemente más baja y la presencia migratoria es mucho más fuerte.
Delicias es el distrito más poblado de la ciudad y en él solo el 46% de sus vecinos ha nacido en la misma. El porcentaje de inmigrantes en esta zona roza el 25% y tiene espacios en los que su población apenas alcanza los 10.000 euros en ingresos anuales. Allí la derecha también crece, con límites. El PP es primera fuerza, posición que logró tres años atrás, y ha logrado ampliar en seis puntos su distancia con el PSOE tras el ajustado adelantamiento de 2023. Esa mayor brecha entre el PP y la alternativa, PSOE, es otra enseñanza del 8-F y se repite en el ámbito nacional, según las encuestas.
Delicias deja otras verdades: hay trasvase de la izquierda a la derecha, pero no es radical. En siete años, y en medio de una gran crisis de credibilidad de los socialistas, la suma de PSOE-Podemos-Chunta cede ocho puntos. La inmigración es una causa del auge de Vox, pero ni es la única ni le aporta votos en aluvión. Así se acerca a Sánchez, pero en un barrio como Delicias, gana 4,3 puntos, muy menos que en la región, la Chunta no le queda lejos con el 11%, a 4,1 puntos. Si se añadiese a IU-Sumar (3,2) y Podemos (1,2), la izquierda radical supera a su contrarios en la extrema derecha.
Los socialistas caen hasta un 5% respecto a la anterior cita electoral y, como ya ocurría en el Centro, Vox y Chunta Aragonesista son los principales beneficiados de este resultado. Al acceder al mercado principal de Delicias, donde decenas de personas de avanzada edad hacen la compra para toda la semana, es difícil encontrar una valoración sobre el resultado de la noche del 8 de febrero. Muchos vecinos huyen al escuchar los términos «elecciones» o «política», hasta que José Luis Marcos Sierra, de 77 años, nos explica los motivos. «Estamos hartos, porque no es normal tanta corrupción. La gente está cansada de tantos líos y por eso deja de votar a los partidos de siempre para buscar otras alternativas», explica mientras espera su turno en la carnicería.
Ese hartazgo que expresa José Luis se puede apreciar en numerosos vecinos. Dos de ellos caminan juntos por la Avenida Madrid, arteria principal del distrito, y no están muy contentos con la resolución de los comicios, ya que uno votó a Podemos y el otro votó al PAR. Ninguna de sus opciones estará representada en las Cortes de Aragón durante los próximos cuatro años. Ambos comparten que existe «mucho cansancio» y «por eso Vox no va a dejar de subir hasta que no haya un cambio».
Quien también reclama ese cambio es Rosa Ruiz, mujer de 72 años y socialista «de toda la vida» que en estas elecciones votó a Alejandro Nolasco. «Desde que empezó a gobernar Sánchez me siento engañada porque no puede ser que le dé igual todo para mantenerse ahí. Ahora es necesario un poco de mano dura, porque estamos hartos de cómo está todo y hay que empezar ya a cambiar las cosas», expresa en plena calle. Ella no vive en Delicias, pero pasea por el barrio con asiduidad y expone que «la inmigración se nos ha ido de las manos y, si encima nos dicen que van a regularizar a 500.000 inmigrantes, pues eso ya es la gota que colma el vaso».
El caso de este distrito se extiende a otras zonas con características similares. En Las Fuentes, otro de los bastiones inexpugnables del PSOE, los socialistas también han visto aumentada su distancia respecto al PP, después de ser sobrepasados por poco en las últimas autonómicas. También en el Casco Histórico, donde la inmigración llega a representar al 35% de la población, Jorge Azcón es el candidato más votado y Chunta representa el mayor crecimiento. Los aragonesistas pisan los talones a Vox en la zona en la que tienen la sede central, donde celebraron su ascenso en el 8-F.
Es una realidad que el PSOE ha perdido el pulso de la población de Zaragoza. Su deriva nacional le ha llevado a que la ciudad que gobernó durante 28 años ahora le dé la espalda y se haya entregado por completo a la derecha.