Dos procesos electorales, dos pésimos resultados para el PSOE. Extremadura y Aragón han propinado sendas bofetadas a los intereses socialistas, obteniendo en ambos territorios sus peores resultados -en Aragón igualando el suelo histórico de 18 escaños de 2015-. Pilar Alegría, ex ministra y portavoz del Gobierno, en el que se mantuvo hasta hace mes y medio, era quien se sometía al veredicto de las urnas. Pero en La Moncloa no ahondan en la autocrítica. La esquivan. Ese ejercicio únicamente pasa por reconocer que son "unos malos resultados". Punto. Y como un pújil que anda en la lona tambaleándose aún por el puñetazo esgrimen: "Pilar Alegría es la mejor candidata", como si no dieran crédito.
El batacazo del PSOE en Aragón -cayó de 23 a 18 asientos- interpela directamente al Gobierno, pese a los esfuerzos por aislar el complejo presidencial de la derrota. No ya sólo porque era una de las personas más destacadas del Ejecutivo hasta Navidades, sino porque era la primera en liza de la estrategia de ministros candidatos que ideó Sánchez para tratar de recuperar poder territorial. Pero pasadas 48 horas, no hay respuestas al por qué de la derrota más allá de que no han sabido movilizar -algo evidente como constatan los datos-. Asoma como argumento que Alegría no tuvo tiempo suficiente porque Jorge Azcón adelantó las elecciones, pero lo cierto es que fue elegida secretaria general del PSOE de Aragón en enero de 2025 y no abandonó el Ejecutivo hasta 12 meses después.
"La propia Alegría ha pedido sosiego y el tiempo que sea necesario para analizar los datos", ha expuesto Elma Saiz, portavoz actual del Ejecutivo. Según su versión, la asunción de responsabilidad está en el hecho de que Alegría haya decidido quedarse a hacer oposición, una "oposición rigurosa, responsable, a la altura de lo que necesita Aragón para preparar un proyecto que ofrezca a la ciudadanía respuestas a los desafíos".
En 2023, el PSOE logró 23 diputados y 197.919 votos. El pasado domingo, 18 asientos y 159.366 votos. Una derrota que se suma ala sufrida en Extremadura, mientras ya despuntan en el horizonte los comicios en Castilla y León (15 de marzo) y Andalucía (antes del verano) con malas perspectivas también. "No concibo, no conozco mejor candidata que la ex ministra y portavoz Alegría", ha repetido Saiz preguntada expresamente por la autocrítica que hacían.
La estrategia de Ferraz y La Moncloa pasa por hacer responsable de todo al PP, que quería un adelanto electoral para evitar su dependencia de Vox y que en lugar de crecer perdió dos diputados, lo que les deja más aún en manos de la derecha radical. "Hay un responsable único de esta convocatoria que es Azcón, que quería mejorar su resultado y lo que han conseguido es bajar su número de representantes y engordar la presencia de la ultraderecha en Aragón".