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Política

Dos ex amantes de Ábalos apuntalan ante el Supremo el tráfico de influencias del ministro en empresas públicas

Dos ex amantes de Ábalos apuntalan ante el Supremo el tráfico de influencias del ministro en empresas públicas
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El directivo que quiso expedientar a Claudia Montes fue después cesado. El ex presidente de Renfe: "Koldo me envió" el CV de Miss Asturias Leer

Las dos primeras sesiones del juicio del caso Mascarillas celebrado en el Tribunal Supremo han despertado buenas sensaciones entre las acusaciones, incluido el Ministerio Fiscal, y mal sabor de boca entre las defensas. Los testimonios de Jésica Rodríguez, amante confesa del ex ministro José Luis Ábalos, y Claudia Montes, ex Miss Asturias y amiga «virtual» del ex dirigente socialista, han servido para apuntalar las pruebas sobre el delito de tráfico de influencias cometido presuntamente por la mano derecha de Pedro Sánchez.

Las declaraciones de ambas mujeres han puesto de relieve que sus colocaciones en distintas empresas públicas dependientes del Ministerio de Transportes se produjeron gracias a Ábalos y, sobre todo, por orden del entonces todopoderoso Ábalos. Si en la primera jornada de la vista oral la protagonista fue Jésica, en la segunda quien acaparó toda la atención fue Montes, quien fue contratada en la empresa Logirail.

La testigo declaró que Koldo García le dijo que era «su jefe» por su condición de consejero en Renfe. Él fue la persona que la contactó para que hiciera las entrevistas y comenzase a trabajar en la citada mercantil. Previamente, la testigo explicó que ella era madre soltera y se encontraba en paro, situación que le comentó al ex ministro por su condición de amigo del partido. «Como madre soltera necesitaba trabajar», relató. Fue el propio Ábalos el que le pasó entonces dos enlaces para que pudiera solicitar un empleo en Logirail. Primero comenzó a trabajar como encargada de los trenes turísticos y, posteriormente, gracias a su esfuerzo y «muchas horas extras», ascendió a supervisora.

A preguntas del fiscal jefe Anticorrupción, Claudia Montes no descartó que fuera enchufada en esta filial de Renfe tras de lo desvelado en los informes de la UCO aunque ella no lo sabía: «No quiero ser falsa. Por las pruebas que hay en el procedimiento algo han hecho Jose y Koldo». Acto seguido puntualizó que «en ningún momento» José Luis Ábalos «me dice: Oye, te he enchufado». «A mí directamente él nunca me ha dicho Claudia te he enchufado», repitió.

El ex ministro Ábalos y su ex asesor Koldo García durante la sesión del juicio.

Conoció al ex secretario de Organización del PSOE en mayo de 2019 en un mitin en Gijón (Asturias). «Iniciamos una relación de amistad, primero, y virtual, después. Me ayudó a culturizarme un poco en el tema de la política», indicó Montes.

Sobre si fue o no a trabajar, declaró que sí y que sólo dejó de hacerlo cuando se encontraba de baja laboral por acoso. En este sentido, la testigo explicó un problema que vivió dentro de la empresa. «El director de Renfe me quería para la oficina de arriba, y el de Logirail para la oficina de abajo, sin escritorio ni nada, de cara a la pared. Así me pasé dos semanas. (...) Yo le comento a José Luis lo que me pasaba pero no sé si ellos hablaron sobre mi situación».

Por otro lado, Montes reconoció ayer que parte del trabajo en Logirail consistió en realidad en «ir a la biblioteca de Oviedo a coger libros y aprovechar para leer». El presidente del tribunal, Andrés Martínez Arrieta, le preguntó si cuando acudía a la biblioteca de Oviedo a leer libros lo hacía en horario laboral. La testigo dijo que sí y abundó en que leía «libros de trenes» para «formarse». «Quería saber todo en lo referente a los trenes», agregó. Montes, que trabajó en Logirail desde diciembre de 2019 hasta febrero de 2022, contó que la despidieron por burofax «sin motivo alguno» mientras se encontraba de baja.

Con anterioridad a la testigo, compareció en el Salón de Plenos del Alto Tribunal José Ángel Menéndez, ex director gerente de Logirail. Él fue quien propuso abrir un expediente disciplinario a la amiga del ministro. Según manifestó, Claudia Montes no asistía a su puesto de trabajo y, cumplidos ocho días de esa situación, eso constituía una infracción grave que conducía al despido. Al saberlo, Montes escribió a Koldo García diciendo que tenía «un disgusto enorme».

El testigo reveló que fue cesado por el Consejo de Administración de Logirail y pasó a un puesto sin responsabilidad sobre la ex miss Asturias. Con el nuevo director gerente, el expediente no llegó a abrirse. El fiscal Luzón le preguntó si vinculaba su salida del puesto con el intento de expedientar a Montes. Nadie le explicó nunca el motivo, contestó.

La versión de Menéndez chocó frontalmente con la de su sucesor en el cargo, Óscar Gómez Barbero. Este justificó que Montes no fuera a su puesto de trabajo, porque «no era un lugar adecuado, en una planta baja junto a una escalera». También justificó que la llamara varias veces directamente para tratar su situación, pese a que Logirail tenía 500 empleados. Se le cambió el lugar y se le mejoró el sueldo. Entonces sí fue a trabajar. «Me consta que trabajaba», dijo Gómez Barbero.

Por su parte, ayer también testificó en el Supremo el ex presidente de Renfe Isaías Táboas. Este admitió que Koldo le envió el currículum de la amiga de Ábalos. «Si recibía uno, lo enviaba a Recursos Humanos de Renfe para que valorasen si nos podía ser útil. Y en este caso, debí hacer lo mismo. Simplemente, el trámite habitual de enviar a Recursos Humanos, para ver si podía ser útil para la empresa», manifestó.

La jornada finalizó con la comparecencia de Ignacio Zaldívar, ex cargo de Adif, responsable de los encargos en los que estuvo asignada Jésica Rodríguez en las empresas públicas Ineco y Tragsatec. «Jésica era especial para mí porque tenía contactos con el ministro», acabó admitiendo el testigo tras multitud de preguntas que acababan en respuestas técnico-administrativas. Zaldívar confirmó que «si había algún problema con esa persona, yo tenía que hablarlo directamente con la presidencia de Adif». Se refería a Isabel Pardo de Vera, imputada en este procedimiento pero en la Audiencia Nacional. «Me llamó para decirme que el ministro la había llamado porque en Ineco la estaban insistiendo o molestando, no sé los términos», declaró.

El testigo abundó en que tras la llamada de la presidenta de Adif indagó qué pasaba con Jésica. «Me reportaron y dijeron que estaban intentado contactar con ella, que le querían hacer llegar cheques de comida. Volví a hablar con la presidenta y se lo comenté». El abogado del PP y las acusaciones populares mostraron ayer su sorpresa por el recorrido de una menudencia así: «¿O sea, Ineco no encuentra a su propio trabajador y se lo preguntan a la presidenta de Adif? ¡Porque eso se eleva nada menos que al ministro!», exclamaron incrédulos.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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