GENA elabora un estudio sobre el peso de las viviendas dispersas en suelo rústico y su presión sobre los recursos hídricos
Regala esta noticia Añádenos en Google Imagen aérea de viviendas diseminadas con piscinas en la Axarquía. (GENA-ECOLOGISTAS EN ACCIÓN) 30/08/2026 a las 22:58h.El debate sobre el agua en la Axarquía suma un nuevo frente. Al ya conocido peso del regadío de cultivos subtropicales y a la ... delicada situación de los recursos hídricos de la comarca oriental, afortunadamente superada tras las abundantes lluvias de los dos últimos años, se añade ahora el análisis del consumo vinculado al turismo, tanto en el litoral como en el interior. El Gabinete de Estudios de la Naturaleza de la Axarquía, GENA-Ecologistas en Acción, ha elaborado un nuevo informe centrado en el impacto hídrico del sector turístico en la comarca malagueña.
Uno de los aspectos más relevantes del informe es la estimación del consumo total vinculado al turismo en la comarca oriental. Según GENA-Ecologistas en Acción, el consumo de agua del conjunto del sector turístico en la Axarquía, incluyendo alojamientos de la costa y turismo residencial disperso, alcanzaría los 22,6 hectómetros cúbicos anuales. La entidad advierte de que una parte de ese gasto escapa al control y a la contabilidad habitual de la administración hidráulica. De hecho, el consumo oficial de los 14 municipios que se abastecen del embalse de La Viñuela ronda los 20 hectómetros anuales, a los que se suman otros 15 para el regadío.
«Son gastos que no se computan en la contabilidad del gasto hídrico o se enmascaran con gastos corrientes de consumo doméstico, pero en muchos casos se mezcla con recursos subterráneos mediante pozos ilegales, o bien con la compra de agua a los regantes. Pero el efecto práctico es el crecimiento del consumo de agua en la comarca», argumenta el coordinador de GENA-Ecologistas en Acción, el biólogo veleño Rafael Yus, quien destaca que el dato de los 22,6 hectómetros cúbicos al año es «una estimación». «No puede ser de otra manera, nadie puede medir volúmenes piscina a piscina. Es una estimación en base a parámetros medios de una realidad observada y contabilizada», apostilla. En la provincia hay más de 82.500 piscinas, lo que la convierte en la quinta del país con más piletas.
La entidad recuerda que cualquier persona que atraviese la comarca por la autovía A-7 puede observar un paisaje montañoso «fuertemente salpicado» por viviendas unifamiliares
De esta cantidad, 16.004 están en la comarca oriental, con un consumo total de 1,9 hectómetros cúbicos. Según el coordinador de GENA-Ecologistas en Acción, el biólogo veleño Rafael Yus, la Axarquía presenta desde hace décadas un paisaje profundamente transformado por la proliferación de viviendas en zonas rurales. La entidad recuerda que cualquier persona que atraviese la comarca por la autovía A-7 puede observar un paisaje montañoso «fuertemente salpicado» por viviendas unifamiliares, muchas de ellas levantadas en suelo rústico, con una densidad especialmente elevada en determinados enclaves.
El colectivo vincula este proceso con un modelo de asentamiento iniciado a finales del siglo XX, en el que confluyen residentes extranjeros europeos y población española que optaron por vivir fuera de la ciudad compacta, buscando un estilo de vida rural pero con todas las comodidades urbanas. En su informe, GENA define este fenómeno como un «urbanismo caótico y disperso» y advierte de que sus consecuencias van mucho más allá del impacto paisajístico o urbanístico.
La organización ya denunció esta situación en una extensa publicación editada en 2010, centrada en las viviendas irregulares en la comarca. Ahora, más de una década después, el nuevo trabajo analiza una de sus derivadas más sensibles: el consumo de agua. La entidad sostiene que estas viviendas generan una demanda difícil de cuantificar y controlar, especialmente cuando incorporan piscinas, jardines, huertos recreativos y otros usos domésticos asociados al turismo residencial.
Otras zonas del país
El informe parte de un dato de contexto especialmente relevante: la agricultura consume el 76% del agua disponible en la Axarquía, según recoge la propia obra. GENA recuerda que este consumo procede tanto de aguas reguladas en el embalse de La Viñuela como de grandes balsas y depósitos que han permitido el crecimiento de la superficie regable en una comarca que ha dejado atrás buena parte de su agricultura tradicional de secano para apostar por el regadío de subtropicales.
A esa presión agrícola, el colectivo añade ahora la del sector turístico. En el litoral, el informe analiza los consumos de alojamientos turísticos de distintas categorías, así como actividades recreativas que utilizan el agua como un recurso central de su oferta, con grandes piscinas, zonas de spa y otros servicios vinculados al ocio. Para GENA, el agua se ha convertido en un elemento «estelar» dentro de una parte del modelo turístico mediterráneo.
La obra incorpora además conclusiones de estudios realizados en otros territorios turísticos del Mediterráneo español, con referencias a investigaciones desarrolladas en ámbitos universitarios de Murcia, Valencia, Baleares y Cataluña. Según GENA, todos estos trabajos comparten un denominador común: el elevado consumo de agua asociado a la vivienda unifamiliar, el turismo residencial y los usos recreativos en contextos de creciente escasez hídrica.
La entidad advierte de que una parte de ese gasto escapa al control y a la contabilidad habitual de la administración hidráulica
El colectivo utiliza el concepto de «impacto hidrosocial del turismo residencial y de ocio» para explicar cómo determinados modelos de ocupación del territorio incrementan la presión sobre los recursos disponibles. En este sentido, la entidad considera necesario abrir el debate sobre «formas jurídicas de frenar su crecimiento», especialmente en suelos rústicos no urbanizables y en zonas donde el abastecimiento ya está sometido a fuertes tensiones.
La organización ecologista sostiene que el problema no puede abordarse únicamente desde la perspectiva de la sequía coyuntural, sino desde el modelo territorial y económico que se ha consolidado en la comarca oriental. A su juicio, la combinación de regadíos intensivos, urbanización dispersa, turismo residencial, piscinas y jardines privados obliga a replantear los límites del crecimiento y la planificación de los recursos hídricos en la Axarquía.
El informe fue presentado en el Centro de Arte Contemporáneo de Vélez-Málaga, en un acto organizado por la Sociedad de Amigos de la Cultura de Vélez-Málaga. La obra tuvo además una segunda presentación pública en el Museo de Nerja, donde GENA-Ecologistas en Acción volvió a exponer sus conclusiones sobre el consumo de agua del sector turístico y residencial en la Axarquía.
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