El Pentágono asegura que dos buques norteamericanos ya han cruzado el estrecho bajo escolta, pero admite que Irán conserva misiles, drones y lanchas rápidas para hostigar
Regala esta noticia El secretario de Guerra de EE UU, Pete Hegseth. (Reuters)Corresponsal. Washington
05/05/2026 Actualizado a las 16:07h.Estados Unidos asegura que dos buques de bandera norteamericana ya han cruzado el estrecho de Ormuz con escolta de destructores estadounidenses. Son los primeros tránsitos ... de una operación que busca liberar a unos 2.000 barcos varados en el golfo Pérsico, con unos 20.000 marinos a bordo, desde que comenzó el conflicto el 28 de febrero.
Según el Pentágono, drones armados de vigilancia, helicópteros Apache del Ejército, cazas de la Fuerza Aérea, buques de guerra de la Armada, dos portaaviones y unos 15.000 militares desplegados en la región mantienen ya una cobertura permanente sobre la ruta para proteger a los buques comerciales y garantizar el tránsito por uno de los pasos marítimos más sensibles del mundo.
Hegseth presentó en el Pentágono la misión, bautizada como Proyecto Libertad, como una operación defensiva y temporal, distinta de la más amplia Operación Furia Épica, aunque llega después de que la guerra lanzada por Trump el 28 de febrero haya convertido Ormuz en el nuevo centro de gravedad del pulso con Teherán.
El mensaje central de Hegseth fue que Irán ya no controla el estrecho. «Dos buques comerciales estadounidenses, junto con destructores americanos, ya han transitado con seguridad por el estrecho, lo que demuestra que la vía está despejada», afirmó el secretario. «Sabemos que los iraníes están avergonzados por este hecho. Dijeron que controlaban el estrecho. No lo controlan».
El Pentágono espera que más barcos crucen en los próximos días, pero reconoce que Irán conserva miles de misiles, drones y lanchas rápidas armadas con capacidad para hostigar el tráfico marítimo.
Irán aún supone riesgo
El despliegue es amplio, pero no equivale a un control pleno del estrecho. Estados Unidos ha conseguido abrir un carril muy estrecho bajo protección militar, mientras bloquea a los barcos iraníes. Irán, pese a los golpes recibidos, conserva medios suficientes para hacer que cada tránsito siga siendo una operación de riesgo.
El lunes ya hubo un intercambio de fuego. Buques estadounidenses derribaron misiles de crucero y drones lanzados por Irán contra las embarcaciones protegidas por la Armada. Helicópteros Apache hundieron seis lanchas rápidas iraníes que, según el Pentágono, amenazaban a los convoyes. El presidente Trump advirtió en un mensaje en redes sociales de que cualquier ataque a buques de Estados Unidos provocaría «la destrucción total de Irán».
El martes, el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, dijo en la misma rueda de prensa que Hegseth, que la situación estaba más calmada. «Hasta ahora, hoy está más tranquilo», afirmó. Añadió que las fuerzas estadounidenses siguen asistiendo a barcos atrapados en el golfo Pérsico y que esperan nuevos tránsitos «en los próximos días».
Hegseth insistió en que Washington no busca una nueva escalada. «No estamos buscando una pelea», dijo. Presentó esta operación como una misión limitada para restaurar la libertad de navegación y proteger el comercio internacional. Pero la tregua de tres semanas entre Estados Unidos e Irán atraviesa su momento más delicado. Mohammad Bagher Ghalibaf, principal negociador iraní en el proceso de paz, acusó a Washington de violar el alto el fuego y de poner en peligro la navegación en el estrecho, según Reuters.
La Casa Blanca define el umbral
El general Caine reconoció que, desde la entrada en vigor del alto el fuego, Irán ha atacado a fuerzas estadounidenses más de diez veces. Según él, todos esos ataques han quedado «por debajo del umbral» que justificaría reanudar las grandes operaciones de combate. Pero añadió una precisión importante: definir ese umbral es una «decisión política». Es decir, corresponde a la Casa Blanca decidir cuándo un ataque iraní deja de ser una provocación tolerable y se convierte en motivo para reabrir la guerra a gran escala.
La Casa Blanca sostiene que Irán es el agresor. Hegseth acusó a Teherán de acosar a buques civiles, amenazar a marineros de todos los países y convertir un paso estratégico del comercio mundial en una herramienta de presión económica. «Durante demasiado tiempo, Irán ha hostigado barcos, disparado contra petroleros civiles de todas las naciones y tratado de imponer un sistema de peaje», dijo. «El plan de Irán, una forma de extorsión internacional, es inaceptable».
Trump dio el lunes la guerra por prácticamente acabada en la Casa Blanca y la redujo a un asunto menor, pese a que la tensión en Ormuz demuestra que el conflicto sigue abierto por otras vías. La nueva operación llega, además, justo después de cumplirse el plazo de 60 días que la Ley de Poderes de Guerra concede al presidente para mantener operaciones militares sin autorización expresa del Congreso, lo que abre un nuevo frente político y legal para una Casa Blanca que sostiene que ya no hay grandes combates, aunque mantiene desplegado un amplio dispositivo militar en la región.
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