El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, asiste a la ceremonia de juramentación de la vicepresidenta Delcy Rodríguez como presidenta encargada. Leonardo Fernández Viloria Reuters
América EEUU percibe a Cabello como "principal saboteador" de Delcy en Venezuela con el general Padrino como árbitroEl antiguo embajador estadounidense en Caracas advierte de que "dejar a alguien como Diosdado suelto va a provocar una complicación". La Administración Trump ata en corto al ministro del Interior y número dos del oficialismo.
Más información:Delcy Rodríguez libera a "un número importante" de presos políticos, entre ellos españoles, y da las gracias a Zapatero y Lula
Álvaro Escalonilla Publicada 9 enero 2026 02:54hLas claves nuevo Generado con IA
Estados Unidos ve a Diosdado Cabello como principal obstáculo para los planes de Delcy Rodríguez en Venezuela, con el general Vladimir Padrino actuando como árbitro clave.
Washington busca controlar la política y los recursos venezolanos mediante un plan en tres fases: estabilización, reconstrucción y transición, con la colaboración del actual gobierno venezolano.
El chavismo se divide en tres núcleos de poder: los hermanos Rodríguez, el ministro de Defensa Padrino López y Diosdado Cabello, quien controla fuerzas de seguridad y colectivos.
Estados Unidos presiona para evitar fracturas internas en el chavismo tras la captura de Maduro, favoreciendo una transición ordenada y evitando una lucha interna por el poder.
Doblarse para no quebrarse. Es la única baza que tiene en su mano Delcy Rodríguez para mantener en pie la estructura del chavismo frente a las presiones de Donald Trump, como demostró este jueves con la liberación de "un número importante" de presos políticos tanto venezolanos como extranjeros.
El inquilino de la Casa Blanca pretende convertir Venezuela en una suerte de protectorado con la colaboración necesaria de la presidenta interina y del presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, su hermano y gran aliado político, encargado de anunciar las excarcelaciones.
Fueron los secretarios de Estado, Marco Rubio, y de Energía, Chris Wright, quienes detallaron con mayor precisión los planes de Trump. Rubio concretó por primera vez que el plan de la Casa Blanca en el país caribeño constade tres fases: estabilización, reconstrucción y transición. En definitiva, un control total sobre la política interna.
Venezuela anuncia la liberación en las próximas horas de "un número importante" de presos políticos, entre ellos españolesEse control, apuntó el propio Trump en una entrevista publicada este jueves en las páginas de The New York Times, se prolongará durante "varios años" porque el Gobierno de Delcy proporciona a su Administración "todo lo que consideramos necesario".
Había sido Wright el encargado de avanzar que Estados Unidos vendería "de manera indefinida" el petróleo venezolano. De acuerdo con el secretario de Energía, los ingresos irán a parar primero a "cuentas controladas por el Gobierno de Estados Unidos" para después regresar a Venezuela a fin de "beneficiar al pueblo venezolano".
"Vamos a usar petróleo y vamos a tomar petróleo. Vamos a bajar los precios del petróleo y vamos a darle dinero a Venezuela, que lo necesita desesperadamente", remarcó Trump después en la citada entrevista con el Times. Más claro aún fue su vicepresidente J.D. Vance. "Ahora controlamos los increíbles recursos naturales de Venezuela", resumió en Fox News.
Delcy y la plana mayor del chavismo no ponen, de momento, demasiados reparos. Es más, la presidenta encargada dice estar dispuesta a colaborar con Estados Unidos con la sola condición de que "todas las partes salgan beneficiadas". La captura de Maduro parece haber quedado relegada a un segundo plano.
En Washington están satisfechos con el desempeño de Delcy, que ostenta también la cartera de Hidrocarburos, pero son conscientes de que sus planes sólo pueden salir adelante si, en esta fase, el régimen no se viene abajo. Evitar a toda costa la fractura interna después de Nicolás Maduro es, paradójicamente, un objetivo prioritario.
Centros de poder
El antiguo embajador estadounidense en Caracas, James Story, que finalizó su misión diplomática en 2023, dice que existen "tres grandes centros de poder en el país". El primero descansa sobre los hermanos Rodríguez, encargados de pilotar la transición.
"Son dos supervivientes, dos pragmáticos que juegan la carta de la moderación", explica en conversación con este periódico Orlando J. Pérez, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad del Norte de Texas.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino. EFE
El segundo núcleo lo conforma el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, máxima autoridad de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Y el tercero, Diosdado Cabello, ministro del Interior y número dos del oficialismo, hoy en horas bajas.
Como explicó Story en el foro organizado por el Atlantic Council para analizar la captura de Maduro, el conductor del programa Con el mazo dando "controla los colectivos junto con [el jefe de policía y actual gobernador del estado de Táchira] Freddy Bernal y, por supuesto, también controla el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) y la Dirección General de Contrainteligencia Militar".
"Dejar a alguien como Diosdado Cabello suelto va a generar una complicación", advirtió el exembajador estadounidense. "Sobre el papel que han jugado esta semana Diosdado y Padrino, lo clave es que ambos han operado como pivotes de control interno en un escenario post-Maduro", apunta Pérez en diálogo con EL ESPAÑOL.
"Cabello, por su peso partidario y su vínculo con aparatos de seguridad y redes informales, incluidos los colectivos, ha buscado proyectar autoridad y disuadir fisuras dentro del chavismo duro", explica el catedrático de la Universidad del Norte de Texas, especialista en política latinoamericana.
"Padrino, como ministro de Defensa, es el ancla de la cadena de mando: si él se mueve —o si perciben que se mueve—, el equilibrio interno cambia de inmediato porque la FANB sigue siendo el árbitro final cuando el centro político se debilita", insiste el analista.
Diosdado Cabello afirma en TV que "hasta ahora" son 100 los fallecidos en el ataque de Estados Unidos a VenezuelaLa Casa Blanca los mantiene a raya con amenazas veladas, y no tan veladas. "Esa estrategia tiene lógica", apunta Pérez. "Washington puede capturar a Maduro, pero si el poder real se fragmenta entre Cabello, Padrino, servicios de inteligencia y actores armados locales, lo que sigue no es transición sino competencia armada por recursos, impunidad y control territorial".
"Por eso, el patrón visible es presión selectiva, en forma de amenazas, advertencias públicas o filtradas y señalización de costos, combinada con incentivos tácitos para que no dinamiten el tablero en pleno reacomodo. En términos simples: a Estados Unidos le conviene una contención del conflicto intraélite, no una guerra de sucesión", condensa.