- JUANDE PORTILLO @JuandePortillo Nueva York
"La Fed no tolerará una inflación elevada", asevera su presidente, si bien la relajación del IPC de junio le da algo de aire para manejar la gestión de los tipos.
El presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh, arrancó ayer su primera comparecencia ante el Congreso estadounidense rememorando al recientemente fallecido Alan Greenspan, que ocupó su silla durante casi dos décadas y se hizo famoso por sus crípticos mensajes. Warsh quiso mostrarse claro ayer en dos puntos, su cuestionada independencia de Donald Trump, que lo ungió para el cargo; y el compromiso de que la "Fed no tolerará una inflación elevada". Más allá, sin embargo, evitó dar pistas sobre los próximos movimientos del banco central estadounidense. Con todo, la tregua del dato de inflación de junio, conocido ayer, le da algo de margen para modular las subidas de tipos que el mercado espera y el presidente de EEUU rechaza.
"La Fed no tolerará una inflación persistentemente elevada", aseveró Warsh en su primera comparecencia ante los legisladores desde que asumió la presidencia de la Fed, a finales de mayo. Ese es el compromiso de los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Fed, expuso ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara Baja del Congreso. "Mis colegas y yo reconocemos que la alta inflación ha supuesto una carga excesiva para los hogares y las empresas estadounidenses. Si bien las fluctuaciones mensuales de precios son inevitables, especialmente en un mundo inestable, la inflación subyacente a largo plazo está determinada en gran medida por la política monetaria", dijo al exponer el informe semestral de política monetaria.
En este sentido, subrayó, "el principal objetivo de la Reserva Federal es acertar con la política monetaria, o al menos acercarnos lo más posible a ella". "Ese es nuestro objetivo claro y constante, la guía que nos orienta. Y si acertamos con la política monetaria, y lo haremos, el repunte inflacionario de los últimos cinco años será cosa del pasado", prometió. Warsh evitó verbalizar, en todo caso, la posibilidad de que el banco central de EEUU tenga que subir los tipos en los próximos meses para contener la evolución de la inflación. Cuestionado sobre qué haría si el presidente de los Estados Unidos, u otro miembro de la Casa Blanca, tratara de presionarle para que bajara los tipos, Warsh se limitó a aseverar que "seguiría haciendo mi trabajo". "Somos un banco central independiente. Nos honra ser independientes", adujo.
La inflación se redujo un 0,4% en junio, en el mayor descenso en seis años , y rebajó su crecimiento al 3,5%, frente al 4,2% de mayo, coincidiendo con el alto al fuego en Irán. Esa relajación da aire a la Fed para tomar decisiones y el mercado apuesta por una congelación de tipos en julio.
Más allá, Warsh destacó la buena evolución de la economía estadounidense y su resiliencia en un entorno internacional incierto, gracias a el auge de la inversión empresarial en particular, citó, en torno a la construcción de centros de datos y el desarrollo de la Inteligencia Artificial. La IA, asumió, es una oportunidad para el crecimiento, aunque también un riesgo a vigilar para el empleo.
Kevin Warsh, presidente de la Fed, debuta en la escena internacional con tres incógnitasSubidas de tipos de interés y acciones estadounidensesLa Fed mantiene los tipos en el 3,5%, pero abre la puerta a subidas este año Comentar ÚLTIMA HORA