Tractores transitan por la plaza de Zocodover de Toledo en una protesta contra el acuerdo de Mercosur en enero de 2026. Javier Longobardo
El campo GUERRA EN ORIENTE PRÓXIMO El alza del petróleo y los abonos comprometen la viabilidad del campo en Castilla-La Mancha: "Los márgenes van muy justos"Asaja Toledo urge a la Unión Europea y al Gobierno de España a desplegar las medidas necesarias para frenar el incremento de los costes de producción.
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Álvaro de la Paz Publicada 19 marzo 2026 05:34hEl eco del conflicto abierto en Oriente Próximo alcanza Castilla-La Mancha. La preocupación por la escalada de los costes de producción preocupa a agricultores y ganaderos. Las actividades del sector primario y la industria agroalimentaria, focos de riqueza y empleo en la región, se ven amenazadas por una situación similar a la vivida hace cuatro años, cuando Rusia invadió Ucrania —y la guerra retornó a Europa—.
El efecto económico más inmediato de aquel evento, aún abierto, fue la escalada de los precios. El inicio de las hostilidades entre Israel e Irán, con efectos ampliados en toda la región y el concurso de Estados Unidos, ha vuelto a tocar el bolsillo de productores y consumidores.
La crisis en el golfo Arábigo ha "trasladado" al sector agrario "una subida general de los combustibles y un aumento del precio de los abonos, sobre todo los nitrogenados", ha explicado la presidenta de Asaja Toledo, Blanca Corroto.
El 'plan Sánchez' por la guerra prevé quitar el impuesto del 5% a la electricidad y que parte del recibo lo paguen las petrolerasDesde la asociación agraria señalan el súbito encarecimiento del gasóleo agrícola. "En dos semanas ha pasado de costar 90 céntimos el litro a 1,40 euros", un alza que supera el 40 %. Entretanto, "los fertilizantes han subido más del 30 %", añade. No obstante, el crudo se adivina como el catalizador de los incrementos posteriores. "Consideramos que [cualquier precio] se va a disparar muchísimo: el combustible ya lo está haciendo".
Corroto describe un "contexto que afecta al comercio y la fabricación de insumos"; entre otros, materiales como "el amoníaco, la urea, el azufre o el gas natural", productos indispensables para la producción de fertilizantes.
Según las cifras aportadas por Asaja, "el coste de los abonos representa en torno al 15% de los costes de producción". Además, la organización gremial ha protestado por un incremento previo del 12 % en los últimos meses "por dos decisiones políticas": los aranceles adicionales a los fertilizantes procedentes de Rusia y Bielorrusia y el impuesto para productos intensivos en emisiones de carbono.
En el campo han advertido que los "márgenes de beneficios" que caracterizan a su actividad "van muy ajustados". Por tanto, la pérdida de la recurrente plusvalía por la coyuntura adversa "puede suponer la diferencia entre tener rentabilidad o pérdidas en la explotación", han subrayado en Asaja.
"Aquí, ¿cuál es el miedo? Pues que explotaciones que hoy son rentables, no puedan sobrevivir a la subida de los costes de producción que estamos viendo", ha planteado Corroto sobre la realidad que afronta Castilla-La Mancha.
Soluciones por aplicar
Desde el "inicio de esta crisis", Asaja ha planteado a la Unión Europea la "necesidad" de adoptar "medidas urgentes" que permitan "frenar la escalada de costes", una petición que fue trasladada ante el propio comisario de Agricultura, Christophe Hansen.
A grandes rasgos, la organización solicitó a las instituciones comunitarias "eliminar los aranceles a los fertilizantes, el fin inmediato del nuevo impuesto al carbono y ayudas extraordinarias que estén fuera de la PAC".
Toledo se llena de tractores y gritos de "No más mentiras" en un 'superjueves' del campo con más de 1.400 agricultoresEl pasado lunes, representantes de las distintas asociaciones agrarias —incluido el presidente nacional de Asaja, Pedro Barato— se reunieron con el titular de Agricultura, Luis Planas, con el mismo objetivo. "El encarecimiento de los costes de producción es inasumible: el ministro nos trasladó la gravedad de la situación y nos pidió que hiciéramos propuestas", ha contado Corroto.
La batería de iniciativas que han compartido con el Gobierno de España incluye la "garantía de distribución de gasóleo y fertilizantes" para el sector. También, han urgido a frenar la "especulación" de petroleras y determinados agentes de la industria de los abonos "que, de manera abusiva, han subido sus precios hasta en un 50 % en algunos casos", una doble situación que Asaja describe como "abuso".
Asimismo, han demandado "ayudas directas para el sector", un aporte que debe repartirse "en función del gasto de cada agricultor en gasóleo y fertilizantes" y que supone una enmienda al "café para todos" que ha regido para otras crisis anteriores. "Que no sean ayudas lineales: si hay poco dinero, que vaya realmente a quien ha hecho el gasto".
Por otra parte, Asaja aspira a "replicar" la respuesta que se ofreció a los efectos derivados de la guerra de Ucrania, con aportaciones de hasta 35.000 euros por explotación y prioridad para el regadío.
Del mismo modo, han esbozado un plan fiscal que incluye, entre otras previsiones, la devolución del impuesto sobre hidrocarburos, la bajada del IVA de los combustibles y una ayuda de 20 céntimos por litro de gasóleo agrícola para uso agrario "y no calefacciones". También la reducción del 35 % en el IRPF de la factura del gasóleo, la bajada del 15 % en la factura de fertilizantes y plásticos, un tipo superreducido del IVA del 4 % a las compras de insumos agrarios y materias primas o la exoneración de los pagos de las cuotas de la Seguridad Social.
Asaja aguarda al Consejo de Ministros monográfico que se celebrará este viernes para ver cuántas de estas medidas se materializan. Por su parte, la consejera portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, ha mostrado este miércoles el compromiso del Ejecutivo regional de aportar su granito de arena al esfuerzo de la Administración central para paliar los estragos causados por el conflicto. "Si fuera necesario complementar, lo valoraríamos y evaluaríamos".
Los cultivos compartidos
Azafrán y pistachos son dos referencias que comparten Irán y Castilla-La Mancha. "El azafrán aquí es un cultivo casi residual, lo que llamamos un cultivo social". Su producción se encuentra en manos de unas pocas familias, aunque cualquier vaivén en este segmento repercute en las respectivas economías domésticas.
El pistacho, por su parte, se extiende por las llanuras de la región. En las primeras semanas de conflicto, no se ha producido un incremento de precios que haya aumentado el beneficio de sus productores. Pese a las restricciones comerciales en torno a Persia, aún no se ha alcanzado un precio "con el que podamos tirar cohetes", ha concluido Corroto.