Ampliar
Álvaro Alcaraz, hermano, Carlos Alcaraz, y Carlos Alcaraz, padre, celebrando el título en Australia. Afp El apellido Alcaraz ya es eterno: Carlos lo hace en el nombre del padre«Nadie sabe lo que hemos pasado y nadie sabe lo que hemos sufrido», admite el tenista murciano tras ganar su primer Grand Slam sin Ferrero
Francisco J. Moya
Domingo, 1 de febrero 2026, 15:22 | Actualizado 15:28h.
Carlos Alcaraz. Se ha escrito mucho acerca del divorcio entre ... el número 1 del mundo y el técnico valenciano, oficializado el pasado 17 de diciembre, y en demasiadas ocasiones se ha puesto en la diana injustamente al padre del tenista, Carlos Alcaraz González. Muchos lo han responsabilizado de la ruptura entre mentor y pupilo y ha pasado unas semanas bastante difíciles. No fue una Navidad tranquila en la casa de los Alcaraz y solo la partida de Carlitos a Melbourne y el regreso a la rutina (competición pura y dura) calmó un poco las aguas.Ferrero se ha quedado solo hablando de lo ocurrido con Alcaraz. «No ha sido el dinero ni el hecho de entrenar en Murcia. Han sido problemas internos que se quedan entre nosotros», afirmó Ferrero. El padre del tenista, siguiendo con lo que viene haciendo desde que su hijo llegó al circuito, se ha mantenido en silencio. Pero eso no quita que el sufrimiento y el desgaste haya sido grande en estas últimas semanas. «Era una relación que tenía que acabar», zanjó el tenista antes de debutar en este Open de Australia que ha terminado conquistando de un modo brillante.
Noticias relacionadas
Alcaraz conquista Australia
Carlos Alcaraz, el más precoz en completar el póker de Grand Slam
El tiempo da la razón a Alcaraz
Rafa Nadal no quiso perderse el triunfo de Alcaraz
Carlos Alcaraz fue bastante claro al respecto este domingo, tras vencer en la final a Djokovic y hablar ante el público que abarrotaba la Rod Laver Arena. «Nadie sabe lo que hemos pasado y nadie sabe lo que hemos sufrido», confesó el tenista murciano. El beso en la frente que le dio su emocionado padre nada más terminar la final empieza ya a ser un clásico en las celebraciones del jugador de El Palmar. Su madre, Virginia, no ha viajado en esta ocasión a Australia. Tampoco sus dos hermanos pequeños, Sergio y Jaime.
El flamante campeón del 'Major' australiano tuvo palabras de elogio para su padre tras superar en los cuartos de final al tenista local Alex de Miñaur, el pasado martes. «Estoy muy contento de verlo aquí y de que vivamos estas experiencias. Esto era con lo que soñaba mi padre cuando jugaba al tenis. Estoy realmente orgulloso y feliz de verle haciendo realidad su sueño conmigo», dijo Alcaraz ante su emocionado padre, quien sabe mucho de tenis, pero jamás se ha metido en cuestiones tácticas. «Carlos tiene un equipo de trabajo muy bueno y yo no tengo que decir absolutamente nada de tenis, ni a él ni a su equipo», repite en privado una y otra vez. Y lo cumple.
Otra cosa es lo que no tiene que ver con lo que pasa en la pista. A él, como al resto de su familia, no le gustó nada la imagen que se dio de su hijo en el famoso documental de Netflix 'A mi manera'. Siempre ha estado encima del trabajo del mánager, Albert Molina, pero desde entonces aún más. Controla el tema económico, los patrocinios que se firman y los eventos a los que tiene que acudir (o no) su hijo. Cada día entran en su móvil más de cien mensajes, en muchas ocasiones de contactos desconocidos, y hay veces que «más de la mitad se quedan sin responder», admite.
Hace malabarismos el padre del gran dominador del tenis mundial, que ha tenido que delegar todas sus funciones en el Club de Campo de El Palmar (fue su director durante casi tres décadas) y suele acompañar también a su hijo menor, Jaime, siempre que puede. A sus 14 años, muchos lo comparan ya con su hermano Carlos y el padre, preocupado porque no conviertan al pequeño en un juguete roto antes de llegar a la mayoría de edad está siempre muy encima de él.
«Hay muchos padres que no saben diferenciar entre ser padre y ser entrenador. Cuando yo estoy en casa y mi padre habla mucho de tenis, me explota la cabeza. Él eso lo sabe y siempre lo ha hecho bien conmigo», contaba Alcaraz hace unos meses en una charla con uno de sus patrocinadores, Louis Vuitton». Y añadió: «Él jugaba al tenis de joven, el tenis es su vida y su pasión. Y por eso me enseñó a jugar al tenis con pasión y con amor. Me decía que si yo elegía el tenis como mi modo de vida, que lo hiciera con pasión. Es una lección muy buena que aprendí de él». Alcaraz lo hace por él. Y también por su padre, que se quedó en el puesto 708 del ranking y no llegó a ser profesional. En su nombre ya se ha convertido en el tenista más joven de la historia en completar el Grand Slam. Y el apellido Alcaraz ya siempre será eterno.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión