El Comité de Huelga, integrado por varias organizaciones médicas de ámbito nacional y autonómico, ha solicitado formalmente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que asuma el control de las negociaciones para poner fin al conflicto laboral que mantiene en huelga a médicos y facultativos desde hace más de dos semanas.
Tras 16 jornadas de paro y múltiples reuniones sin avances significativos, los representantes del colectivo consideran que la situación ha alcanzado "un punto decisivo" y advierten de que no habrá solución sin una negociación "real y efectiva". En este contexto, las nuevas convocatorias de huelga y las manifestaciones previstas reflejan, según el comité, una postura firme: el colectivo no está dispuesto a sostener el sistema sanitario "sobre el sobreesfuerzo permanente, la precariedad estructural y el deterioro progresivo de sus condiciones laborales".
El comité sostiene además que el conflicto ha superado el ámbito del Ministerio de Sanidad y cuestiona la capacidad de la actual ministra para seguir liderando las aciones. Argumentan la falta de avances, el desgaste político y la ausencia de capacidad efectiva de decisión como motivos para exigir un cambio de interlocución.
Según los convocantes, el origen del conflicto se encuentra en un anteproyecto normativo impulsado sin una negociación real con los profesionales ni la implicación de todos los ministerios afectados. Aseguran que, pese a las reuniones mantenidas, no se han producido rectificaciones sustanciales, lo que evidencia, a su juicio, una falta de voluntad política para reconducir la situación.
Por ello, reclaman que el presidente del Gobierno intervenga directamente, al considerar que se trata de "una cuestión de Gobierno" que afecta, no solo a las condiciones laborales de los médicos, sino también a la sostenibilidad del sistema sanitario y a la calidad asistencial.
El Comité de Huelga insiste en que sus reivindicaciones no buscan privilegios, sino garantizar condiciones dignas para ejercer la medicina con seguridad, calidad y estabilidad. Entre sus demandas figura la negociación directa con la Administración y el desarrollo de un estatuto propio para la profesión médica.
Finalmente, advierten de que el futuro de la sanidad pública está en juego: "No habrá sanidad pública sin médicos, y no habrá médicos si se sigue legislando contra ellos", concluyen.