El Consejo de la Juventud ha publicado este una carta abierta dirigida a los diputados y diputadas del Congreso en la que los representantes juveniles afean a los parlamentarios su voto en contra a la prórroga de los alquileres.
"Vivimos en un país en el que es más fácil devorar bloques con vecinos dentro siendo un fondo buitre que acceder a una vivienda siendo una persona física", han criticado, advirtiendo que "con decisiones como la de ayer, la democracia está en juego".
Desde la plataforma, formada por más de 60 entidades juveniles, han advertido de la trascendencia que tiene la decisión de ayer tomada en el Congreso de los diputados, llegando a alertar de las posibles consecuencias.
"La dimensión que ha alcanzado este problema tiene efectos que trascienden lo individual. Cuando el acceso a derechos básicos se vuelve inalcanzable para una parte significativa de la población, la percepción de equidad se resiente y, con ella, la confianza en las instituciones", han indicado en su carta.
En su mensaje, han señalado también que se está generando "una fractura social cuya reparación debería trascender cualquier interés partidista".
La vivienda, eje de desigualdad y precariedad
Insisten en que la crisis de acceso a la vivienda no puede entenderse como un problema aislado, sino como un factor estructural que condiciona múltiples ámbitos de la vida. Así, han subrayado que no solo se trata de una cuestión que dificulte encontrar un hogar, sino que impacta directamente en la estabilidad laboral, la salud mental y la capacidad de desarrollar proyectos vitales, además de limitar la acumulación de patrimonio.
En este sentido, advierten de que la problemática está contribuyendo a ampliar las desigualdades sociales, afectando especialmente a una generación que, pese a cumplir con los itinerarios formativos y laborales esperados, no logra alcanzar condiciones básicas de autonomía. "La juventud está obedeciendo a la cronificación de una forma de precariedad", señalan.
El texto también cuestiona el papel del mercado y del modelo de vivienda actual, criticando que durante años se haya permitido el desplazamiento progresivo de su función social hacia una lógica de inversión. Para la organización, este enfoque ha favorecido dinámicas que dificultan aún más el acceso, en lugar de garantizar el derecho recogido en la Constitución.
Por último, apelan directamente a la responsabilidad de los representantes públicos, recordando que decisiones como la votación del día de ayer, no son meros trámites técnicos, sino que definen el acceso a derechos básicos.
"No actuar al respecto tiene efectos trascendentales para la ciudadanía, para la juventud del presente y la del futuro", concluyen, reprochando que el Congreso "tuvo la oportunidad" de situar la vivienda en el centro y, sin embargo, "no la cumplió".