El entrenador malagueño Juan Román trabaja, incluso gratuitamente, con jóvenes que sufren acoso escolar para que, como el caso de Dayana Serón, logren su mejor versión
Regala esta noticia Añádenos en Google Dayana Serón, víctima de 'bullying' y su entrenador personal, Juan Román. (M. RIVAS) 01/09/2026 a las 00:16h.El 'bullying', por desgracia, sigue siendo un tema candente. Todos conocemos a un familiar o amigo que ha sido víctima de acoso escolar en mayor ... o menor medida, que ha recibido críticas por su físico, su forma de ser o de actuar, sólo por ser quienes son. Y lamentablemente, no siempre son todos esos jóvenes logran salir adelante, hacer oídos sordos a las burlas y mantenerse ajenos al conflicto. Muchos, ya sea por miedo o vergüenza, ni siquiera llegan a pedir ayuda, y las consecuencias pueden ser nefastas. Eso sí, dando este paso, uno siempre puede encontrar a alguien dispuesto a ayudar, por ejemplo, con una herramienta tan importante como el deporte.
Román siempre fue un apasionado de los deportes: practicó fútbol, ciclismo o 'fitness' y decidió hacer de este su profesión. Se formó como técnico superior de deportes, nutricionista, entrenador nacional de 'fitness', instructor de pilates, de natación, de vóley-playa, se sacó varios másteres... Y desde hace ya varios años, trabaja en su propio negocio: Román Trainer (así se le conoce en el mundillo), que a pesar de contar con un centro presencial para recibir a los clientes, se enfoca en el entrenamiento personalizado 'online' y la nutrición.
Pero no sólo eso. También desde hace años, Román dedica sus esfuerzos a trabajar con personas que han sido víctimas de acoso escolar. Comenzó con el hijo de un amigo al conocer la situación por la que pasaba. Por desgracia, muchas de estas personas a veces no pueden afrontar un gasto como éste, pero para Román no es problema, porque cuando los casos son tan extremos como estos, ofrece su ayuda gratuitamente. «Gracias a Dios, mi negocio funciona bien y siempre que pueda ayudar de forma gratuita por intentar mejorar sus vidas, lo voy a hacer. Quiero que esas personas ganen en confianza y el deporte les ayuda a creer en ellos», reconoce.
Pedir ayuda, primer paso
El caso de Dayana es uno de los más gratificantes de su historial. Así relata la joven estudiante su situación: «En el instituto se metían conmigo por mi físico, primero era un grupo de niños el que se burlaba de mi, y luego fueron mis propias amigas. Después de unos dos meses callándomelo, pedí ayuda. Me empezaron a dar síncopes y el neurólogo fue el que le dijo a mi madre que yo podía sufrir 'bullying'. Ahí ya se lo confesé. Le dije que necesitaba cambiar, que no me sentía bien conmigo misma. Fue mi madre la que me presentó a Román y me dijo que me ayudaría».
«He encontrado mi salida en el deporte y me siento mucho más segura; quiero seguir entrenando y apuntarme a boxeo»
Hoy, un año después de que diera el paso adelante, nadie diría que Dayana necesitase ayuda. Es una joven radiante, sonriente, en buena forma física y con una confianza plena en sí misma. Todo ello se lo ha dado el deporte, práctica que no había realizado nunca. Al principio no le resultó nada sencillo compaginar los entrenos con la dieta, pero en apenas dos meses, todo cambió. «A partir del segundo mes comencé a ir al instituto más segura. Ahora que ha pasado un año estoy muy bien, no tengo ningún problema. Si se meten conmigo me da igual, yo sé cómo soy, me siento más segura con mi cuerpo, soy una persona nueva».