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Ciencia

El estrés no solo afecta la memoria, también limita tu capacidad de deducción

El estrés no solo afecta la memoria, también limita tu capacidad de deducción
Artículo Completo 730 palabras
Según una nueva investigación, el estrés favorece la separación de patrones de memoria en lugar de la integración necesaria para construir conocimiento flexible y realizar deducciones complejas.
Fernanda GonzálezNeurociencia25 de mayo de 2026integración de la memoria. Este mecanismo permite que el cerebro reactive y combine experiencias previas durante el aprendizaje de información nueva.

explica Kai Schüren, primer autor del estudio, este mecanismo permite, por ejemplo, que “si un amigo te muestra su nueva Vespa azul claro y, más tarde, ves esa misma scooter estacionada frente a la biblioteca de la universidad, podrías inferir que está estudiando dentro”.

Estudios previos ya habían demostrado que esta capacidad depende en gran medida del hipocampo, una región cerebral clave en los procesos de memoria que además contiene una gran cantidad de receptores sensibles a los mediadores del estrés.

Con base en esta relación, los investigadores diseñaron un experimento para determinar cómo el estrés agudo podía afectar la capacidad del hipocampo para integrar información previa y realizar inferencias.

El estrés y su relación con la capacidad de deducción

El equipo evaluó a 121 adultos mediante técnicas de resonancia magnética funcional, una herramienta que permite observar en tiempo real la actividad cerebral, así como análisis de similitud representacional, una metodología utilizada para comparar patrones neuronales y determinar si distintos recuerdos se integran o permanecen almacenados como experiencias separadas.

El experimento se desarrolló en varias etapas, de acuerdo con el artículo publicado este mes en Science Advances. Durante la primera jornada, los participantes memorizaron una serie de parejas de imágenes en las que la fotografía de un animal se asociaba con un rostro o un paisaje. Estas asociaciones fueron denominadas AB.

Al día siguiente, aproximadamente la mitad de los participantes fueron sometidos a una situación breve de estrés agudo, mientras que el resto permaneció en una condición de control.

Posteriormente, ambos grupos aprendieron nuevas asociaciones clasificadas como BC. En esta fase, los participantes observaron imágenes de animales (parcialmente relacionadas con las aprendidas en la sesión previa) emparejadas con figuras tridimensionales. Finalmente, los investigadores evaluaron la capacidad de los participantes para inferir relaciones indirectas entre A (los rostros o paisajes) y C (las figuras tridimensionales).

De manera hipotética, una persona pudo haber memorizado el primer día una pareja de imágenes formada por un gato y una playa. Durante la segunda sesión, aprendió una relación entre la imagen del felino y una pirámide. Si el hipocampo funcionaba correctamente, el resultado esperado era que, en la etapa final, el participante lograra asociar la pirámide con el paisaje de playa.

Gracias a las imágenes obtenidas mediante resonancia magnética, los científicos observaron que las fotografías de animales, los rostros, las escenas y las figuras tridimensionales activaban tres distintas regiones del hipocampo. Con esta información concluyeron que, en el grupo sometido a estrés, la capacidad de inferencia disminuyó de manera significativa.

De forma específica, el estudio mostró que estas personas tuvieron mayores dificultades para relacionar indirectamente los elementos A y C en comparación con el grupo de control. A nivel cerebral, los investigadores identificaron que el estrés reducía la reactivación de recuerdos previos en el hipocampo durante el aprendizaje de nueva información. En otras palabras, mientras aprendían las asociaciones BC, los participantes sometidos a estrés recuperaban con menor intensidad las asociaciones AB almacenadas previamente.

retomadas por Nature, Brice Kuhl, neurocientífico de la Universidad de Oregón, quien no participó en la investigación, explicó que “normalmente, cuando uno asimila algo nuevo, surge un pequeño destello de la experiencia pasada, y creemos que eso es lo que facilita la integración. Ese destello está prácticamente ausente en los participantes estresados”.

Los autores sostienen que sus hallazgos demuestran que el estrés agudo obstaculiza un mecanismo esencial de integración de la memoria. Según los investigadores, sus resultados sugieren que “bajo estrés, el cerebro prioriza la representación distintiva de episodios individuales sobre la formación de estructuras de conocimiento conectadas”, una situación que podría tener implicaciones importantes en contextos clínicos y educativos.

En investigaciones futuras, el equipo espera analizar en roedores los mecanismos precisos detrás de este fenómeno, con la intención de encontrar posibles vías para reducir los efectos del estrés sobre la memoria y el aprendizaje.

Fuente original: Leer en Wired - Ciencia
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