La marisma de Doñana se inunda durante el invierno por el aporte de agua de los ríos y la lluvia y se seca en verano. Se trata de un fenómeno natural descrito por los investigadores y conservadores durante décadas en múltiples estudios científicos, incluidos los que realizó José Antonio Valverde, considerado el padre de Doñana por ser uno de los primeros defensores y promotores de la conservación de esta reserva de la biodiversidad que fue protegida como Parque Nacional en 1969.
Sin embargo, la Dirección General de Costas (dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el Miteco), en una resolución fechada el 10 de octubre de 2025, cuestiona el consenso científico para calificar estos humedales de Doñana como marismas mareales, que son las que se inundan del agua del mar gracias al efecto de las mareas. Esta recalificación le permite al Miteco expropiar una franja de 118.772 metros en aplicación de la Ley de Costas, ya que considera que ese suelo es parte del «dominio público marítimo-terrestre (DPMT)», lo que concede al Estado el control del espacio, situación que podría tener consecuencias directas para su conservación futura.
La iniciativa de la Dirección General de Costas ha provocado una reacción en contra prácticamente unánime de los organismos que participan en la conservación de Doñana, incluida la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, que también depende del Miteco. Será finalmente la Audiencia Nacional la que tenga que resolver el dilema, después de admitir a trámite el recurso contencioso-administrativo que al respecto ha presentado, entre otros, WWF España, la organización conservacionista que nació en Doñana y es titular de parte de los terrenos afectados por esta nueva catalogación.
Estamos hablando de suelos integrados en el Parque Nacional, cuya conservación y gestión depende de la Junta de Andalucía. El Ministerio ejerce, sin embargo, una labor de tutela y coordinación, que se realiza de acuerdo con la asesoría científica de la Estación Biológica de Doñana, dependiente del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
La resolución de la Dirección General de Costas sobre el deslinde de las marismas supone un cambio de titularidad, pero no tendría por qué afectar a la gestión del Parque Nacional. Sin embargo, a la comunidad científica le preocupa que los errores conceptuales sobre el origen y la dinámica de las marismas introducidos en los informes que acompañan esa resolución puedan llevar en el futuro a justificar intervenciones catastróficas para su conservación.
Según la propuesta del Miteco, aproximadamente dos tercios de la actual marisma pluvio-fluvial de Doñana pasaría a considerarse marisma mareal, lo que no sólo parte de una definición incorrecta del ecosistema, sino que podría tener «graves consecuencias sobre los hábitats y especies protegidas del espacio», explica el portavoz en Doñana de WWF, Juanjo Carmona. «Los criterios aplicados en Doñana son erróneos y no reflejan la realidad ecológica del humedal, lo que podría provocar impactos irreversibles sobre sus ecosistemas marismeños».
Hablar de la marisma como un sistema mareal obligaría en el futuro a intervenir para «eliminar obstáculos» que impiden actualmente la inundación con aguas mareales de las actuales marismas de agua dulce, incluso en verano, «algo completamente inédito en la historia de este territorio, tal y como recogen los documentos de gestión y la literatura científica de los últimos siglos».
Uno de esos obstáculos sería la conocida como «Montaña del Río», una suerte de barrera natural generada por un proceso de sedimientación que fue restaurada en el año 1983, precisamente para preservar el carácter estanco del terreno sobre el que se acumula el agua que procede de la lluvia y de los cauces de los ríos. Sin embargo, a partir de los informes elaborados por las empresas Tragsatec e Idyma, el Miteco ha puesto en cuestión toda la literatura científica para considerar que la Montaña del Río fue una obra de ingeniería que alteró la dinámica natural de las marismas e impide actualmente la llegada del agua de las mareas. O sea que, si las marismas se cubren hoy de agua dulce, es porque una actuación del hombre en los años 80 alteró su natural funcionamiento, según el criterio del Ministerio. Lo lógico a continuación sería, por tanto, eliminar las barreras artificiales para permitir que las marismas vuelvan a recibir el agua del mar.
Los recursos presentados han dado ya lugar a un conflicto judicial en la Audiencia Nacional. El tribunal ha negado, de momento, la adopción de medidas cautelares, pero no ha entrado aún en el fondo del asunto. WWF, que participa en la conservación de Doñana desde antes de la creación del Parque Nacional, confía en que la Justicia les dé la razón, pero cree que un largo proceso puede «retrasar proyectos esenciales y comprometidos para la recuperación de la biodiversidad amenazada de Doñana».
Valverde riega Doñana con vino en 1969.E. M.Centenario del hombre que luchó por la reserva
T. L. P.
Garcillas, somormujos y flamencos se refrescan a media mañana en las aguas que aún conservan los lucios de El Lobo y Mari López. Estamos a finales del mes de junio y estas fincas situadas entre Hinojos (Huelva) y Aznalcázar (Sevilla) siguen parcialmente inundadas como consecuencia de las lluvias abundantes del invierno y la primavera. Son estas mismas marismas las que José Antonio Valverde, primer director de la Estación Biológica de Doñana, regó con vino de Jerez (en la foto de abajo) en mayo de 1969 para celebrar la compra, por parte de WWF, de los terrenos que pasarían a convertirse en la mayor reserva de la biodiversidad de Europa. El pasado 21 de marzo se cumplió el centenario del nacimiento de Valverde, fallecido en 2003. De la mano de Adena (filial española de WWF), el científico trabajó de forma incansable hasta lograr que el 14 de agosto de 1969, hace hoy 57 años, el Consejo de Ministros, reunido en La Coruña, declarase Parque Nacional 35.000 hectáreas en el corazón de Doñana. El paisaje apenas ha cambiado gracias a que un grupo de románticos logró entonces frenar la desecación de Doñana.